vendredi 2 novembre 2018

140- El espíritu de las plantas -14- Bajo influencia

EL ESPÍRITU DE LAS PLANTAS – BAJO INFLUENCIA


El asunto de hoy casi es fuera de tema, pero me parece interesante clasificarlo en esta serie.
Es que ocurre a veces que plantas no tengan un comportamiento normal, ni siquiera coherente, porque pueden haber sido puestas bajo influencia, pueden mostrar comportamientos contra su naturaleza, y aparece que no lo pueden evitar, que “actúan contra su voluntad”.


Un artículo recientemente publicado en el periódico digital The Conversation en su versión francesa, y redactado por Véronique Brault, directora de investigación en virología en el INRA (Instituto Nacional francés de Investigación Agronómica) , con la participación de Simon Bourdin, estudiante en master “comunicación científica” en la universidad de Estrasburgo, nos explica como determinados virus, para asegurar su propagación, son capaces de interferir en el comportamiento de sus huéspedes, y en el caso que nos preocupa, de las plantas que los albergan.



Estos virus que manipulan las plantas
12 de Octubre de 2018



Ratones que ya no temen a los gatos, crustáceos que se dejan flotar en la superficie del agua en vez de quedar escondidos por debajo de la piedras, hormigas que se disfrazan de bayas para que las aves las devoren, humanos que emiten olores que atraen a los mosquitos… estos comportamientos inesperados, que a veces parecen un suicidio, parecen casi de fantasía.

Sin embargo son presentes en la naturaleza, y todos tienen un punto en común: son el resultado de infecciones parasitarias. Es que numerosos parásitos llamados “manipuladores” son capaces de alterar el comportamiento e incluso la fisionomía de su huésped para hacer más fácil su supervivencia y su propagación.

Las plantas no son diferentes. Los virus que las contaminan se muestran a menudo muy ingeniosos para compensar su inmovilidad, usando para esto organismos intermediarios móviles denominados vectores.

La unidad de virología del INRA de Colmar ha recientemente podido poner de evidencia un caso de manipulación de la planta Camelina sativa por el virus TuYV (Turnip Yellows Virus). Este virus tiene la particularidad de ser transportado de planta en planta únicamente por un vector aéreo, el pulgón. En consecuencia, el virus se propaga de modo más efectivo si los pulgones están atraídos hacia las plantas infectadas antes de que las mismas mueran de la infección. 



Hacer que la planta sea más sabrosa
Los investigadores han demostrado que el TuYV provoca en la planta la emisión de olores que atraen al pulgón. El mismo virus modifica también la composición química de la planta, haciéndola más apetecible – es decir más sabrosa- para el pulgón. Ya que dispone de un alimento más adaptada, este se alimenta más e ingiere por lo tanto una mayor cantidad del virus, lo que es un beneficio neta para el parásito que puede acumularse en el pulgón y ser más fácilmente propagado hacia nuevas plantas.

Existen muchos ejemplos de semejantes “manipulaciones” de las plantas por los virus, y los estudios revelan que esas alteraciones de la planta inducidas por el virus pueden variar según el virus y según el modo de transporte por los vectores.

Por ejemplo, el TuYV es un virus llamado “circulante”: para que sea eficazmente transmitido, el pulgón debe aterrizar en la planta infectada y alimentarse de manera prolongada para ingerir el virus que circula por la savia. El patógeno esta vehiculado con la sabia en el tracto digestivo del insecto, luego atraviesa las células del intestino, antes de llegar a las glándulas salivares, de donde será inyectado a una nueva planta.

Los virus circulantes tienen  interés en inducir modificaciones en la planta para poder atraer los pulgones y estimular su alimentación.

Ilustración enseñando la atracción de los pulgones por las Camelinas infectadas, y no las Arabidopsis infectadas. Véronique Brault/INRA


Optimizar la transmisión
Existe otra estrategia de virus de planta, llamados “no-circulantes”, que no atraviesan las células del insecto pero se mantienen en el aparato bucal a nivel del estilete o del esófago del vector.

En este grupo se encuentra por ejemplo le CMV (Cucumber Mosais Virus), también transmitido por un pulgón. Este virus provoca en las plantas infectadas la producción de sustancias volátiles que atraen a los pulgones pero reduce la calidad nutricional de la planta, obligando los pulgones a emigrar rápidamente.

Esos dos fenómenos contrastados son perfectamente adaptados al modo de transmisión del CMV. Este último solo requiere breves picaduras en las células superficiales de la planta para que el vector se quede con él. El virus optimiza su proceso de transmisión llamando el pulgón a aterrizar en las plantas infectadas, luego empujándoles a irse rápidamente después de solo haberlas probado.

Más sorprendente aún, ha sido observado que pulgones de la especie Rhopalosiphum padi portadores del virus BYDV (Barley Yellow Dwarf Virus) prefieren las plantas no infectadas, cuando los pulgones no portadores del virus son atraídos por las plantas infectadas (Ingwell y coll., 2012).

Este ejemplo demuestra que el virus puede no solo manipular indirectamente la planta para atraer el pulgón, pero también actuar directamente en los pulgones para modificar su comportamiento.



En la pista de las moléculas involucradas
Estas observaciones levantan muchas preguntas todavía sin resolver.

¿Porque estos ejemplos de manipulaciones no se aplican a todas las plantas infectadas por un mismo virus?
¿Por qué existen también variaciones de comportamiento según la especie de pulgón considerada incluso frente a una misma planta infectada?

Los estudios en curso intentan identificar las moléculas en la planta infectada responsables de los cambios de comportamiento de los vectores, que se trate de compuestos que atraen a los pulgones o de los que la hacen más atractiva. Esta identificación permitiría considerar nuevos métodos de lucha destinados a inhibir la producción de las moléculas en cuestión por las plantas infectadas, para que estas pierdan este poder de atracción para los pulgones.

Hoy por hoy, el empleo de insecticidas sigue siendo el mejor método para los agricultores para reducir las poblaciones de los vectores y limitar las pérdidas debidas a los virus que transportan.

Un nuevo método de lucha basado en la no-atracción, o incluso en la repulsión de los pulgones permitiría la reducción de la propagación de los virus en el campo. Para parar la dispersión de los virus circulantes, también se podría pensar en la selección de variedades de plantas que producen naturalmente cantidades pequeñas o nulas de los compuestos responsables de la ingestión prolongada de savia necesaria a la adquisición de esos virus.

La comprensión de los mecanismos finos que permiten a los virus transmitidos por pulgones de manipular u planta huésped para ayudar a su transmisión representa un frente científico prometedor para la elaboración de nuevos métodos de lucha más respetuosos de la salud humana y del medioambiente.”

Imagen: https://zoom.disneynature.fr/sites/default/files/styles/node__article__main_image__full/public/legacy_files/2015/4/news/images/01447504.jpg?itok=R2Luq8ao

140- L'esprit des plantes -14- Sous influence

L’ESPRIT DES PLANTES – SOUS INFLUENCE


Le thème d’aujourd’hui est en quelque sorte hors sujet, mais il me semble intéressant de le classer dans cette série.
Il arrive en effet que des plantes n’aient pas un comportement normal, ni même cohérent car elles peuvent être mises sous influence, elles peuvent  montrer des comportements contre nature, et il apparait qu’elles ne peuvent l’éviter, qu’elles « agissent contre leur volonté ».


Un article publié récemment dans le périodique digital The Conversation dans sa version française, et rédigé par Véronique Brault, directrice de recherche en virologie à l’Inra (Institut National français de Recherche Agronomique), avec la participation de Simon Bourdin, étudiant en master « Communication scientifique » à l’université de Strasbourg, nous explique comment certains virus, afin d’assurer leur propagation, sont capables d’interférer sur le comportement de leurs hôtes, et dans le cas qui nous intéresse, des plantes dans lesquels ils se trouvent.



« Ces virus qui manipulent les plantes
12 octobre 2018

  

Des souris qui n’ont plus peur des chats, des crustacés qui se laissent flotter à la surface de l’eau au lieu de s’abriter sous les roches, des fourmis qui se déguisent en baies pour se faire dévorer par les oiseaux, des humains qui émettent des odeurs attirant les moustiques… ces comportements inattendus, parfois suicidaires, paraissent presque fantaisistes.

Ils sont pourtant présents dans la nature, et ils ont tous un point commun : ils sont le résultat d’infections parasitaires. En effet, de nombreux parasites dits « manipulateurs » sont capables d’altérer le comportement et même la physionomie de leur hôte pour faciliter leur survie et leur propagation.

Les plantes n’échappent pas à la règle. Les virus qui les parasitent se montrent souvent très ingénieux pour passer outre leur immobilité, utilisant à cette fin des organismes intermédiaires mobiles appelés vecteurs.

L’unité de virologie de l’INRA de Colmar a ainsi récemment mis en évidence un cas de manipulation de la plante Camelina sativa par le virus de la jaunisse du navet (Turnip yellows virus ou TuYV). Ce virus possède la particularité d’être transporté de plante en plante uniquement par un vecteur aérien, le puceron. Le virus se propage donc plus efficacement si les pucerons sont attirés vers les plantes infectées avant que celles-ci ne succombent à l’infection.



Rendre la plante plus goûtue
Les chercheurs ont en effet démontré que le TuYV provoque chez les plantes l’émission d’odeurs qui attirent le puceron. Ce même virus modifie également la composition chimique de la plante, la rendant plus appétante – en un mot, plus goûtue – pour le puceron. Disposant d’une nourriture plus adaptée, ce dernier s’y nourrit plus et ingère ainsi plus de virus, un bénéfice net pour le pathogène qui peut alors s’accumuler dans le puceron et être plus efficacement propagé vers d’autres plantes.

Les exemples abondent de telles « manipulations » des plantes par les virus, et les études révèlent que ces altérations de la plante induites par le virus peuvent varier selon le virus en question et surtout selon leur mode de transport par les vecteurs.

Par exemple, le TuYV est un virus dit « circulant » : pour qu’il soit efficacement transmis, le puceron doit atterrir sur la plante infectée et se nourrir de manière prolongée pour ingérer le virus qui chemine dans la sève. Le pathogène est ensuite entraîné avec la sève dans le tractus digestif de l’insecte puis traverse les cellules de l’intestin, avant de rejoindre les glandes salivaires, d’où il est réinjecté à une nouvelle plante.

Les virus « circulants » ont tout intérêt à induire des modifications dans la plante permettant d’attirer les pucerons et de stimuler leur alimentation.

Illustration montrant l’attraction des pucerons par les Camelines infectées et non les Arabidopsis infectées.  Véronique Brault/INRA


Optimiser la transmission
Il existe une autre catégorie de virus de plante, dits « non-circulants », qui ne traversent pas les cellules de l’insecte mais sont retenus dans l’appareil buccal au niveau du stylet ou de l’œsophage du vecteur.

Dans ce groupe se trouve, par exemple, le virus de la mosaïque du concombre (Cucumber mosaic virus, CMV) également transmis par puceron. Ce virus entraîne chez les plantes infectées la production de substances volatiles qui attirent les pucerons mais réduit la qualité nutritionnelle des plantes infectées, poussant les pucerons à émigrer rapidement.

Ces deux phénomènes contrastés sont cependant parfaitement adaptés au mode de transmission du CMV : ce dernier ne requiert en effet que de brèves piqûres dans les cellules superficielles de la plante pour être retenu par le vecteur. Le virus optimise donc son processus de transmission en encourageant dans un premier temps les pucerons à se poser sur les plantes infectées, puis en les incitant à quitter ces plantes rapidement après les avoir juste goûtées.

Plus surprenant encore, il a été observé que des pucerons de l’espèce Rhopalosiphum padi porteurs du virus de la jaunisse nanisante de l’orge (barley yellow dwarf virus ou BYDV) préfèrent les plantes non-infectées, alors que les pucerons dépourvus de virus sont attirés par les plantes infectées (Ingwell et coll., 2012).

Cet exemple démontre que le virus peut non seulement manipuler indirectement la plante pour attirer les pucerons, mais aussi agir directement sur les pucerons pour modifier leur comportement.



Sur la piste des molécules impliquées
Ces observations soulèvent de nombreuses questions toujours non résolues.

Pourquoi ces exemples de manipulation ne s’appliquent-ils pas à toutes les plantes infectées par un même virus ? Pourquoi existe-t-il également des variations de comportement selon l’espèce de puceron considérée même vis-à-vis d’une même plante infectée ?

Les études en cours visent donc à identifier les molécules dans la plante infectée responsables des changements de comportement des vecteurs, qu’il s’agisse des composés attirant les pucerons ou de ceux qui la rendent plus appétissante. Cette identification permettrait d’envisager de nouvelles méthodes de lutte visant à inhiber la production des molécules en question par les plantes infectées, pour que celles-ci ne présentent plus ce pouvoir attractif pour les pucerons.

À ce jour, l’utilisation d’insecticides reste la méthode de choix des agriculteurs pour réduire les populations de vecteurs et limiter les pertes liées aux virus qu’ils transportent.

Une nouvelle méthode de lutte basée sur la non-attraction, voire la répulsion des pucerons, pour les plantes infectées permettrait de réduire la propagation des virus au champ. Pour enrayer la dispersion des virus circulants, il serait également envisageable de sélectionner des variétés de plantes produisant naturellement peu, voire pas, de composés responsables de l’ingestion soutenue de sève nécessaire à l’acquisition de ces virus.

La compréhension des mécanismes fins permettant aux virus transmis par puceron de manipuler leur plante hôte pour faciliter leur propagation représente un front de science prometteur pour l’élaboration de nouvelles méthodes de lutte plus respectueuses de la santé humaine et de l’environnement. »

Image: https://zoom.disneynature.fr/sites/default/files/styles/node__article__main_image__full/public/legacy_files/2015/4/news/images/01447504.jpg?itok=R2Luq8ao

140- The spirit of plants -14- Under influence

THE SPIRIT OF PLANTS - UNDER INFLUENCE


Today's theme is somewhat irrelevant, but it seems interesting to me to classify it in this series.
It happens that plants do not have a normal behavior, nor even coherent, because they can be put under influence, they can show unnatural behaviors, and it appears that they can't avoid it, that they "act against their will".



An article recently published in the digital periodical The Conversation in its French version, and written by Véronique Brault, director of research in virology at INRA (French National Institute for Agronomic Research), with the participation of Simon Bourdin, master student in "Scientific Communication" at the University of Strasbourg, explains how certain viruses, in order to ensure their propagation, are able to interfere with the behavior of their hosts, and in this case, the plants in which they are found.




"These viruses that manipulate plants
October 12, 2018



Mice that are no longer afraid of cats, crustaceans that float on the surface of the water instead of sheltering under the rocks, ants that disguise themselves as berries to be eaten by birds, humans who emit odors attracting mosquitoes ... these unexpected behaviors, sometimes suicidal, seem almost fanciful.

They are, however, present in nature, and they all have one thing in common: they are the result of parasitic infections. Indeed, many so-called "manipulative" parasites are able to alter the behavior and even the physiognomy of their host to facilitate their survival and propagation.

Plants do not escape the rule. Viruses that parasitize them are often very ingenious to overcome their immobility, using for this purpose mobile intermediate organisms called vectors.

The virology unit of the INRA in Colmar has recently highlighted a case of manipulation of the plant Camelina sativa by Turnip Yellows Virus (TuYV). This virus has the particularity of being transported from plant to plant only by an aerial vector, the aphid. The virus spreads more effectively if aphids are attracted to infected plants before they succumb to the infection.

Picture: https://www.nexles.com/articles/wp-content/uploads/2018/03/camelina-camelina-sativa.jpg


Make the plant more palatable
Researchers have shown that TuYV causes plants to emit odors that attract aphids. This same virus also changes the chemical composition of the plant, making it more palatable - in a word, more tasty - for the aphid. Having a more adapted food, the latter feeds more and ingests more viruses, a net benefit for the pathogen that can accumulate in the aphid and be more effectively propagated to other plants.

Examples abound of such "manipulations" of plants by viruses, and studies reveal that these alterations of the plant induced by the virus can vary according to the virus in question and especially according to their mode of transport by the vectors.

For example, TuYV is a "circulating" virus: for its efficient transmission, the aphid must land on the infected plant and feed for a long time to ingest the virus that travels through the sap. The pathogen is then carried with the sap in the digestive tract of the insect and then through the cells of the intestine, before joining the salivary glands, where it is reinjected to a new plant.

"Circulating" viruses have a strong interest in inducing changes in the plant to attract aphids and stimulate their diet.

Illustration showing the attraction of aphids by infected Camelins and not infected Arabidopsis. Véronique Brault/INRA


Optimize transmission
There is another category of so-called "non-circulating" plant viruses that don't pass through the insect cells but are retained in the oral tract at the stylet or esophagus of the vector.

In this group is, for example, the Cucumber Mosaic Virus (CMV) also transmitted by aphid. This virus causes infected plants to produce volatile substances that attract aphids but reduce the nutritional quality of infected plants, causing aphids to emigrate quickly.

These two contrasting phenomena are however perfectly adapted to the mode of transmission of CMV: the latter requires only brief punctures in the surface cells of the plant to be retained by the vector. The virus thus optimizes its transmission process by first encouraging the aphids to land on the infected plants and then encouraging them to leave these plants quickly after just tasting them.

More surprisingly, Rhopalosiphum padi aphids with Barley Yellow Dwarf Virus (BYDV) prefer non-infected plants, while non-infected aphids are attracted to infected plants (Ingwell et al., 2012).

This example demonstrates that the virus can, not only indirectly manipulate the plant to attract aphids, but also act directly on aphids to alter their behavior.



On the track of involved molecules
These observations raise many unresolved questions.

Why do not these examples of manipulation apply to all plants infected with the same virus? Why are there also variations in behavior according to the species of aphid considered even towards the same infected plant?

Current studies are therefore aimed at identifying in infected plants the molecules that are responsible for vector behavior changes, be they compounds that attract aphids or those that make them more appetizing. This identification would make it possible to envisage new control methods aimed at inhibiting the production of the molecules in question by infected plants, so that they no longer have this attractive power for aphids.

To date, the use of insecticides remains the best method for farmers to reduce vector populations and limit the losses associated with the viruses they carry.

A new control method based on the non-attraction or even repulsion of aphids for infected plants would reduce the spread of viruses in the field. To stop the dispersion of circulating viruses, it would also be possible to select plant varieties naturally producing little or no compounds responsible for the sustained ingestion of sap necessary for the acquisition of these viruses.

Understanding the fine mechanisms by which aphid-transmitted viruses manipulate their host plant to facilitate their spread represents a promising science front for the development of new control methods that are more respectful of human health and the environment. "

Picture: https://zoom.disneynature.fr/sites/default/files/styles/node__article__main_image__full/public/legacy_files/2015/4/news/images/01447504.jpg?itok=R2Luq8ao

vendredi 12 octobre 2018

139- Agroecología -10- La ganadería para salvar el planeta

AGROECOLOGÍA – LA GANADERÍA PARA SALVAR EL PLANETA


En una conferencia TEDx del año 2013, el famoso biólogo y ecólogo de Zimbabue Allan Savory explicaba cómo ha sido llevado a reconocer sus propios y dramáticos errores, para aceptar lo que, para él, era inconcebible: la ganadería es la mejor solución para luchar contra la desertificación.
Por otra parte, parar la desertificación y reverdecer el 50% de las praderas desertificadas permitiría, según él, volver a la situación atmosférica de la era preindustrial. En otras palabras, se pararía y se resolvería el calentamiento climático.

Imagen 1: Antes: desertificación en marcha
Imagen 2: acción del ganado
Imagen 3: fuerte pisoteo
Imagen 4: resultado


Pero este regreso a la situación atmosférica preindustrial, tal cómo nos lo explica y nos lo demuestra, solo se puede hacer gracias a la ganadería. Y lo que es aún más sorprendente, es que cuanto más grandes sean los rebaños, mayor es su efecto benéfico, a la condición de saber gestionar el tema adecuadamente.
Esas técnicas empleadas de manera correcta, también tienen el potencial de devolver la vida a suelos degradados, de parar su erosión, de aumentar su capacidad de almacenamiento del agua de lluvia, total, de devolver la esperanza a las poblaciones más expuestas por los cambios.

Pienso especialmente a mis queridos Dogon de Malí, de los que he hablado, y para los cuales sigo buscando soluciones (http://culturagriculture.blogspot.com/2017/09/114-agricultura-del-mundo-el-pais-dogon.html).

Te recomiendo ver, o volver a ver esta conferencia, hasta el final, en estos tiempos de dudas sobre las causas de los cambios climáticos, y sobre las soluciones accesibles, pero sobre todo en estos tiempos que ven la ganadería tan cuestionada por movimientos opuestos a cualquier forma de explotación animal.

No obstante, Allan Savory nos explica, demostrándolo gracias a las numerosas experiencias realizadas en el mundo en millones de hectáreas de praderas en desertificación, cómo la ganadería es LA solución para volver atrás.

(Puedes integrar subtítulos en varios idiomas haciendo clic en la rueda dentada  abajo a la derecha del video).




Quiero añadir que la preservación de la hierba en agricultura es una técnica cuyos efectos sobre los suelos y el clima son comparables. Ya es ampliamente utilizada por agricultores en los métodos de producción que se llaman agricultura de conservación, siembra bajo cubierta vegetal, o simplemente cubierta vegetal en cultivos leñosos. Estas técnicas se extienden rápidamente ya que su efectividad ya no se debe demostrar. Millones de hectáreas ya han sido convertidas en todo el mundo.


Sin embargo están gravemente amenazadas de abandono por culpa de decisiones políticas pervertidas por una ideología extremista que se preocupa de los verdaderos problemas medioambientales solo en apariencia. La probable desaparición en poco tiempo del glifosato, cuya supuesta peligrosidad solo es un arma política para luchar contra los OGMs, provocará un grave bloqueo de esas técnicas fundamentales para luchar para la preservación de los suelos agrícolas y contra el calentamiento global.
Las alternativas al glifosato no existen todavía. En consecuencia me parece inaceptable que este herbicida sea de esta manera condenado a corto plazo y en contra de la opinión de todos los científicos serios y reconocidos del planeta, sin que soluciones viables puedan ser propuestas a los usuarios.


Las consecuencias de esta prohibición sin alternativa serán muy graves para el clima, porque al obligar los agricultores a volver al laboreo, van a liberar a la atmosfera billones de toneladas de CO2 y de metano, actualmente atrapados en los suelos agrícolas no arados.

¿Cómo se puede por un lado aplaudir a Allan Savory por sus trabajos sobre la lucha contra la desertificación y la erosión de los suelos, y sobre la lucha contra el cambio climático, y del otro lado condenar las técnicas agrícolas que producen los mismos efectos?

¿Existe un político realmente preocupado por el futuro del planeta, capaz de decir alto y claro que esta decisión puramente política, sin ninguna base científica seria, es un grave error?

La desertificación amenaza también un gran número de suelos agrícolas, y en todos los climas.
Es imprescindible que las técnicas de cultivo que permiten luchar contra este fenómeno sean favorecidas y que incitaciones y formaciones sean implantadas para acelerar las conversiones de agricultores.
Sin embargo por la diabolización de la agricultura, se consigue el efecto opuesto, se paran los esfuerzos de progreso y se fuerza un regreso más conservador.
Y es grave para el futuro.

Porque reverdecer las zonas desertificadas es un bonito objetivo, pero bloquear las soluciones que permiten evitar la degradación de los suelos agrícolas reducirá muchísimo su alcance.

Imagen: https://africacenter.org/wp-content/uploads/2017/01/A-Fulani-man-herds-cattle-in-northern-Cameroon-1000x405.jpg

139- Agroécologie -10- L'élevage pour sauver la planète

AGROÉCOLOGIE - L’ÉLEVAGE POUR SAUVER LA PLANÈTE


Dans une conférence TEDx donnée en 2013, le fameux biologiste et écologue zimbabwéen Allan Savory expliquait comment il a été conduit à reconnaitre ses propres et dramatiques erreurs, pour accepter ce qui, pour lui, était inconcevable: l’élevage est la meilleure solution pour lutter contre la désertification.
D’autre part, l’arrêt de la désertification et le reverdissement de 50% des prairies désertifiées permettraient, selon lui, de revenir à la situation atmosphérique de l’ère préindustrielle. Autrement dit, on stopperait et on résoudrait le réchauffement climatique.



Mais ce retour à la situation atmosphérique préindustrielle, comme il nous l’explique et nous le démontre, ne peut se faire que grâce à l’élevage. Et ce qui est plus surprenant encore, c’est que plus les troupeaux sont grands, plus leur effet est bénéfique, à condition de savoir en faire une gestion adéquate.
Ces techniques, appliquées correctement, ont aussi le potentiel de redonner une vie à des sols dégradés, de stopper leur érosion, d’augmenter leur potentiel de stockage de l’eau de pluie, bref, de redonner l’espoir aux populations les plus fragilisées par ces changements.

Je pense en particulier à mes chers Dogons du Mali, dont je vous ai déjà parlé, et pour lesquels je continue à chercher des solutions (http://culturagriculture.blogspot.com/2017/09/114-agriculture-du-monde-le-pays-dogon.html).

Je vous recommande de voir, ou de revoir cette conférence, jusqu’au bout, en ces temps de doutes sur les causes des changements climatiques, et sur les solutions accessibles, mais surtout en ces temps où l’élevage est tant remis en question par les mouvements opposés à toute forme d’exploitation animale.

Pourtant, Allan Savory nous explique, en nous le prouvant grâce aux nombreuses expériences réalisées dans le monde sur des millions d’hectares de prairies en désertification, comment l’élevage est LA solution pour revenir en arrière.

(Vous pouvez y intégrer des sous-titres en plusieurs langues en cliquant sur la roue dentée   en bas à droite de la vidéo).




Je veux ajouter que la préservation de l’herbe en agriculture est une technique dont les effets sur les sols et sur le climat sont comparables. Elle est déjà largement utilisée par les agriculteurs dans des méthodes de production qui s’appellent agriculture de conservation, semis sous couverts végétaux, ou simplement enherbement sur les cultures pérennes. Ces techniques se développent rapidement car leur efficacité n’est plus à démontrer. Des millions d’hectares à travers le monde y ont été convertis.


Pourtant, elles sont gravement menacées d’abandon à cause de décisions politiques perverties par une idéologie extrémiste qui ne s’intéresse qu’en façade aux vrais problèmes d’environnement. La probable prohibition dans peu de temps du glyphosate, dont la prétendue dangerosité n’est qu’une arme politique pour lutter contre les OGM, mettra un grave coup d’arrêt à ces techniques fondamentales pour lutter pour la préservation des sols et contre le réchauffement climatique.
Les alternatives au glyphosate n’existent pas encore. Il me parait donc inacceptable que cet herbicide soit ainsi condamné à court terme et contre l’avis de tous les scientifiques sérieux et reconnus de la planète, sans que des solutions viables puissent être proposées aux utilisateurs.


Les conséquences de cette prohibition sans alternative seront très graves pour le climat, car en obligeant les agriculteurs à revenir au labour, ils libèreront dans l’atmosphère des milliards de tonnes de CO2 et de méthane, actuellement emprisonnés dans les sols agricoles non labourés.

Comment peut-on d’un côté applaudir Allan Savory pour ses travaux sur la lutte contre la désertification et l’érosion des sols, et sur la lutte contre le réchauffement climatique, et de l’autre côté condamner les techniques agricoles qui produisent les mêmes effets?

Y’a-t-il un politicien influent réellement concerné par l’avenir de la planète, capable de dire tout haut que ce choix purement politique, sans aucune base scientifique sérieuse, est une grossière erreur?

La désertification menace aussi un grand nombre de sols agricoles, et ceci sous tous les climats.
Il est indispensable que les techniques de culture qui permettent de lutter contre ce phénomène soient favorisées et que des incitations et des formations soient mises en place afin d’accélérer les conversions d’agriculteurs.
Pourtant, en diabolisant l’agriculture, on obtient l’effet inverse, on stoppe les efforts de progrès et on force un retour en arrière plus conservateur.
Et c’est grave pour l’avenir.

Car reverdir les zones désertifiées est un bel objectif, mais bloquer les solutions qui permettent d’éviter la dégradation des sols agricoles en réduira considérablement la portée.

Image : https://africacenter.org/wp-content/uploads/2017/01/A-Fulani-man-herds-cattle-in-northern-Cameroon-1000x405.jpg

139- Agroecology -10- The breeding to save the planet

AGROECOLOGY - THE BREEDING TO SAVE THE PLANET.


In a TEDx conference in 2013, the famous Zimbabwean biologist and ecologist Allan Savory explained how he was led to recognize his own and dramatic mistakes, to accept what, for him, was inconceivable: the breeding is the best solution to fight against desertification.
Furthermore, stopping desertification and re-vegetating 50% of desertified grasslands, according to him, would allow to return to the atmospheric situation of the pre-industrial era. In other words, we would stop and we would solve global warming.

Image 1: Before: desertification in progress
Image 2: cattle action
Image 3: strong trampling
Image 4: result


But this return to the pre-industrial atmospheric situation, as he explains and demonstrates, can only be done thanks to the breeding. And what is even more surprising is that the larger the flocks, the more beneficial their effect is, provided that they are properly managed.
These techniques, applied correctly, also have the potential to give back a life to degraded soils, to stop their erosion, to increase their potential of storage of rain water, in short, to give back hope to the populations most weakened by these changes.

I am thinking in particular of my dear Dogons of Mali, of whom I have already spoken to you, and for whom I continue to seek solutions (http://culturagriculture.blogspot.com/2017/09/114-agriculture-of-world-dogon-country.html).

I recommend you to see this conference to the end, in these times of doubts about the causes of climate change, and about available solutions, but especially at a time when breeding is so challenged by movements opposed to any form of animal exploitation.

However, Allan Savory explains, by proving it thanks to the numerous experiments carried out in the world on millions of hectares of meadows in desertification, how the breeding is the solution to go back.

(You can add subtitles in several languages ​​by clicking on the gear ⚙ on the bottom right of the video).




I want to add that the preservation of grass in agriculture is a technique with comparable effects on soils and climate. It's already widely used by farmers in production methods called conservation agriculture, sowing under plant cover, or simply grass cover on perennial crops. These techniques are developing rapidly because their effectiveness is well established. Millions of hectares around the world have been converted.


Yet, they are gravely threatened with abandonment because of political decisions perverted by an extremist ideology that is falsely interested in the real problems of the environment. The probable prohibition in a short time of glyphosate, whose alleged dangerousness is only a political weapon to fight against GMOs, will put a stop to these fundamental techniques to fight for soil preservation and against global warming climate.
Alternatives to glyphosate do not exist yet. It therefore seems unacceptable to me that this herbicide is thus condemned in the short term and against the opinion of all serious and recognized scientists of the planet, without viable solutions being proposed to the users.


The consequences of this prohibition without alternative will be very serious for the climate, because by forcing farmers to return to plowing, they will release into the atmosphere billions of tons of CO2 and methane, currently imprisoned in unplowed agricultural soils.

How can one, on the first hand, applaud Allan Savory for his work on the fight against desertification and soil erosion, and on the fight against global warming, and on the other hand condemn the agricultural techniques that produce the same effects?

Is there an influential politician really concerned about the future of the planet, able to say out loud that this purely political choice, without any serious scientific basis, is a gross mistake?

Desertification also threatens a large number of agricultural soils in all climates.
Cropping techniques to combat this phenomenon must be promoted, and incentives and training must be put in place to speed up farmers' conversions.
However, by demonizing agriculture, we get the opposite effect, we stop progress and we force a more conservative backtracking.
And it's very serious for the future.

Re-greening desertified areas is a good goal, but blocking solutions that prevent the degradation of agricultural soils will significantly reduce the scope.

Picture: https://africacenter.org/wp-content/uploads/2017/01/A-Fulani-man-herds-cattle-in-northern-Cameroon-1000x405.jpg