mardi 17 juillet 2018

135- Calidad -7- Tus criterios de compra

CALIDAD – TUS CRITERIOS DE COMPRA

Uno de mis contactos de LinkedIn, Gildas Guibert, responsable técnico de una importante empresa francesa de producción de frutas, y muy activo en las redes sociales, ha lanzado recientemente una encuesta a los miembros de su red francófona.

Las respuestas publicadas me han dado ganas de saber cuál serían las reacciones de mi red frente a esta pregunta.
Mi red siendo más internacional, he decidido, con su acuerdo, de retomar esta encuesta pero modificando la pregunta.

Imagen personal

Pues aquí está:

Cuando compras un alimento no transformado (frutas, hortalizas, cereales, huevos, carne, leche, etc.), ¿qué es lo más importante para ti?

1-    ¿El precio? Se trata del precio al consumidor.
2-    ¿El sabor? Según los productos, hablamos de aromas, azúcar, crujiente, jugosidad, etc.
3-    ¿El aspecto? Según los productos, puede ser el color, el brillo, el frescor, los defectos de aspecto, etc.
4-    ¿El origen? Local, nacional, de importación cercana o de importación lejana.
5-    ¿El modo de producción? Producción respetuosa con el medioambiente (agricultura ecológica, producción integrada, agricultura de conservación), producción convencional, agricultor pequeño o grandes fincas, etc.

Por otra parte, ya que creo que tu respuesta será influenciada por tu relación a la agricultura, me gustaría que lo indiques de la manera siguiente:

A-   En relación directa con la agricultura (agricultor, envasador de productos agrícolas, empleado en agricultura o en la confección de productos agrícolas, asesor agrícola, hijo o hija de agricultor, etc.)
B-   En relación indirecta con la agricultura (fabricante o vendedor de insumos o de materiales agrícolas, proveedor de servicios para la agricultura como seguros o servicios de nuevas tecnologías por ejemplo)
C-   Sin relación con la agricultura.

Y por fin, indica tu país de origen. Creo que la cultura de cada país puede tener una influencia sobre la educación alimentaria.

Tu respuesta podría ser, por ejemplo:
5, 4, 3, 2, 1, B, Uruguay

Por supuesto, los comentarios no son obligatorios, pero son bienvenidos.

Indica tus respuestas preferentemente como un comentario en el blog, será más fácil para mí no perder respuestas.

Cuento contigo. Comparte en tus redes, de manera que tengamos más respuestas. Necesitaré tiempo para analizar todo, pero estoy seguro que sacaremos enseñanzas muy interesantes.

Imagen: https://mywowo.net/media/images/cache/barcellona_rambla_03_boqueria_jpg_1200_630_cover_85.jpg

135- Quality -7- Your buying criteria

QUALITY - YOUR BUYING CRITERIA

One of my contacts from LinkedIn, Gildas Guibert, technical manager of a major French fruit production company, and very active on the networks, recently launched a survey among members of his French-speaking network.

Published answers made me want to know what the reactions of my network to this question are.
My network being more international, I decided, with his agreement, to resume this survey but modifying the question.

Picture of my own

So here it is:

When you buy unprocessed food (fruits, vegetables, cereals, eggs, meat, milk, etc.), what is most important to you?

1-    The price? This is the consumer price.
2-    The taste? Depending on the products, we will talk about flavors, sugar, crunchiness, juiciness, etc.
3-    The aspect? Depending on the products, it may be color, brightness, freshness, appearance defects, etc.
4-    The origin? Local, national, close import or far import.
5-    The mode of production? Environmentally friendly production (organic farming, integrated production, conservation agriculture), or conventional production, small farmers or large farms, etc.

On the other hand, as I believe your response will be influenced by your relationship to agriculture, I would like you to indicate it in the following way:

A-   Direct relationship to agriculture (farmer, or packer of agricultural products, agricultural worker or working in agricultural product packing, agricultural adviser, farmer's child, etc.)
B-   Indirect relationship to agriculture (manufacturer or seller of agricultural inputs or equipment, service provider to agriculture, such as insurance or new technology services for example)
C-   With no relationship to agriculture.

And finally, tell me your country of origin. I believe that the culture of each country may have an influence on food education.

Your answer could be, for example:
5, 4, 3, 2, 1, B, India

Of course, comments are optional, but welcome.

Indicate your answers preferably as a comment directly on the blog, it will be easier for me not to lose any answer.

I count on you. Share on your networks, we will have more answers. It will probably take me a while to analyze everything, but I am sure that we will learn some very interesting lessons.

Picture: https://mywowo.net/media/images/cache/barcellona_rambla_03_boqueria_jpg_1200_630_cover_85.jpg

135- Qualité -7- Vos critères d'achat

QUALITÉ – VOS CRITÈRES D’ACHAT

Un de mes contacts de LinkedIn, Gildas Guibert, responsable technique d’une importante entreprise française de production fruitière, et très actif sur les réseaux, a lancé récemment une enquête auprès des membres de son réseau francophone.

Les réponses obtenues m’ont donné envie de savoir quelles sont les réactions de mon réseau face à cette question.
Mon réseau étant plus international, j’ai décidé, avec son accord, de reprendre cette enquête mais en en modifiant la question.

Image personnelle

Donc voici :

Lorsque vous achetez un aliment non transformé (fruits, légumes, céréales, œufs, viande, lait, etc.), qu'est-ce qui est le plus important pour vous ?

1-    Le prix ? Il s’agit du prix à la consommation.
2-    Le goût ? Selon les produits, on parlera des arômes, du sucre, du croquant, de la jutosité, etc.
3-    L’aspect ? Selon les produits, ça peut être la couleur, le brillant, la fraicheur, les défauts d’aspect, etc.
4-    L'origine ? Locale, nationale, d’importation proche ou d’importation lointaine.
5-    Le mode de production ? Production respectueuse de l’environnement (agriculture biologique, production intégrée, agriculture de conservation), ou production conventionnelle, petits agriculteurs ou grandes fermes, etc.

D’autre part, comme je crois que votre réponse sera influencée par votre relation à l’agriculture, j’aimerais que vous l’indiquiez de la façon suivante :

A-   En relation directe avec l’agriculture (agriculteur, ou emballeur de produits agricoles, employé agricole ou à l’emballage de produits agricoles, conseiller agricole, enfant d’agriculteur, etc.)
B-   En relation indirecte avec l’agriculture (fabricant ou vendeur d’intrants ou de matériels agricoles, fournisseur de services à l’agriculture, comme des assurances ou des services de nouvelles technologies par exemple)
C-   Sans relation avec l’agriculture.

Et enfin, indiquez-moi votre pays d’origine. Je crois que la culture de chaque pays peut avoir une influence sur l’éducation alimentaire.

Votre réponse pourrait ainsi être, par exemple :
5, 4, 3, 2, 1, B, Canada

Bien entendu, les commentaires sont facultatifs, mais bienvenus.

Indiquez vos réponses de préférence comme un commentaire directement sur le blog, ce sera plus facile pour moi de ne pas perdre de réponse.

Je compte sur vous. Partagez sur vos réseaux, nous aurons ainsi plus de réponses. Il me faudra probablement du temps pour tout analyser, mais je suis certain que nous en tirerons des enseignements très intéressants.

Image : https://mywowo.net/media/images/cache/barcellona_rambla_03_boqueria_jpg_1200_630_cover_85.jpg

samedi 30 juin 2018

134- La percepción del riesgo

LA PERCEPCIÓN DEL RIESGO

Un interesante artículo publicado en mayo en el blog español “El ecologista transgénico” nos informa sobre la percepción del riesgo por el público, y nos advierte sobre la enorme presión mediática que soportamos diariamente, con la percepción a veces errónea que podemos coger de determinados temas.


Este artículo me interesa mucho ya que la agricultura, y especialmente los plaguicidas, forman parte de los temas más afectados por este problema, muy a menudo de manera injustificada.


“La percepción del riesgo: un asunto peligroso
12 mayo, 2018

Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación de la ciencia, por lo tanto voy a dedicar la entrada a este tema, intentando aclarar conceptos mediante unos cuantos ejemplos. Porque, cada día, en nuestra vida diaria, tenemos que tomar un sinfín de decisiones que son ejercicios de balance entre beneficios y riesgos, unas inconscientes otras más razonadas. Por desgracia los humanos no somos muy buenos a la hora de evaluar estos riesgos. Esto complica nuestra capacidad para tomar decisiones coherentes, desde decisiones médicas, más o menos importantes, hasta qué alimentos nos llevamos a la boca.


De hecho, la evidencia es clara, no podemos evitar cometer esos errores. Nuestra aparente irracionalidad en este tema es fruto de procesos innatos que operan fuera de nuestro control consciente. Se han identificado una serie de “factores de miedo” emocionales que hacen que algunas amenazas potenciales produzcan más temor que otras, sin importar lo que la evidencia pueda decir:
-       Los riesgos creados por el hombre nos asustan más que los naturales, por lo que es más probable que tememos los transgénicos, la radiación de plantas nucleares y químicos industriales que los riesgos “naturales” como leche no pasteurizada, medicinas naturales o radiación cancerígena del sol.
-       Nos preocupamos más por los riesgos que no podemos controlar y tendemos a pasar por alto los riesgos que podemos controlar, por ejemplo, sobreestimamos es riego del glifosato (u otros fitosanitarios) pero subestimamos el riesgo de no comer suficiente fruta o verdura o del sedentarismo.
-       Los riesgos impuestos nos atemorizan más que aquellos que tomamos voluntariamente. Por ello, la percepción del riesgo es mayor en el caso de la radiación de las centrales nucleares que con la radiación del sol, a la que nos exponemos voluntariamente.
-       Somos malos evaluando los riesgos y beneficios a largo plazo; tenemos una tendencia innata a centrarnos en el corto plazo. Por ejemplo, cuando desaparecen enfermedades como el sarampión o las paperas, los beneficios de las vacunas que los vencieron ya no son obvios y pueden llegar a ponerse en entredicho.
-       A menudo olvidamos considerar el riesgo de no hacer nada o de la alternativa.

Estos atajos mentales y nuestro deseo de respuestas simples sobre la causalidad, el riesgo y el beneficio conducen a algunos errores comunes en la forma en actuamos en nuestras propias vidas.


Peligro y riesgo

Peligro y riesgo son dos conceptos diferentes pero relacionados.

Un peligro es un agente que tiene el potencial de causar daño.
El riesgo mide la probabilidad de daño por un peligro.


Los peligros solo se convierten en riesgos cuando hay exposición. Ejemplo: la radiación solar es un peligro. Pero si nunca me expongo (o me protejo) a la radiación, no me enfrentaré al riesgo de quemaduras o melanomas, aunque el peligro ahí está. A pesar de esta diferencia, tendemos a considerar todos los peligros como riesgos, independientemente de nuestro nivel de exposición.

Esto es muy visible en la clasificación de carcinógenos de la International Agency on Cancer Research (IARC http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/). La identificación de peligros es el primer paso de la evaluación de riesgos, pero no es en sí una evaluación de riesgos. Sin embargo, constantemente vemos informes de identificación de peligros presentados como evidencia de riesgo real. Estas clasificaciones se basan en la fuerza de la evidencia y no en el grado de riesgo. Dos factores de riesgo podrían incluirse en la misma categoría aunque uno triplicara el riesgo de cáncer y el otro lo aumentara en una pequeña fracción. Un ejemplo claro es el tabaco y la carne procesada, incluidos ambos en la categoría 1 de dicha clasificación. Según Cancer Research UK (http://scienceblog.cancerresearchuk.org/2015/10/26/processed-meat-and-cancer-what-you-need-to-know/), fumar causa el 19% de todos los cánceres; por el contrario, se cree que “solo” el 3% de todos los cánceres son causados ​​por la carne procesada y las carnes rojas combinadas. Por lo tanto, la evidencia de que la carne procesada causa cáncer es tan fuerte como la del tabaco, pero el riego del tabaco es mucho mayor.

Todos los peligros no son iguales

Como hemos visto, todos los peligros no son iguales, estos pueden afectar a distinto número de personas y/o ser más o menos dañinos.  Observando el gráfico, podemos dividir los peligros en cuatro categorías según la cantidad de personas afectadas y la gravedad del daño. La naturaleza del producto (natural vs sintético) no afecta a la peligrosidad.


Sin embargo, a veces tendemos a considerar que todos los peligros a los que prestamos atención son igual de dañinos. El aumento del movimiento anti-vacunas muestra esta tendencia a ver todos los riesgos como iguales (considerando los peligros de las vacunas y los peligros de las enfermedades como equivalentes tanto en gravedad como en riesgo de daño). Las enfermedades prevenibles por vacunación pertenecen al cuadrante superior derecho del gráfico. Las vacunas trasladan el peligro de estas enfermedades al cuadrante superior izquierdo reduciendo drásticamente el número de personas afectadas por estas enfermedades. Por otro lado, las vacunas en sí mismas tienen una peligrosidad generalmente baja en una pequeña proporción de la población, colocándolas en el cuadrante inferior izquierdo. Sin embargo, en la mente de muchas personas, los riesgos extremadamente raros (reales o imaginarios) asociados con las vacunas se han vuelto iguales o mayores que los riesgos (muy reales) de contraer la enfermedad. Lo mismo es cierto para los aditivos alimentarios.

Conclusión

Estamos continuamente expuestos a una gran cantidad de peligros, algunos de las cuales pueden tener riesgo para nuestra salud si nos exponemos a ellos, si se encuentran en una concentración demasiado alta o de una forma demasiado frecuente. Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación social de la ciencia. En parte, estos errores, son debidos a nuestra escasa capacidad para evaluar correctamente estos riesgos (otras veces son interesados). Para evitarlos debemos evaluar cada peligro por separado, analizando su potencial para causar daño y su nivel de exposición así como su posible alternativa o las consecuencias de prescindir de él para informarnos si algo realmente representa un riesgo.


Más información sobre el tema en: https://thoughtscapism.com/


La confusión creada en torno a la diferencia entre peligro y riesgo es cuidadosamente cultivada, con una meta, generalmente oculta, destinada a favorecer ventas o a provocar una modificación de la opinión o del comportamiento.
Es sin lugar a dudas lo que está pasando desde  varios años en contra de la agricultura convencional, para favorecer el consumo de productos ecológicos. Los que más comunican en este sentido son empresas capitalistas que distribuyen alimentos ecológicos, u ONGs ecologistas intentando conseguir nuevos seguidores o aumentar su poder.
Este mercado es muy lucrativo, y los medios implementados para desarrollarlo no dudan en denigrar cualquier cosa que se interponga en su camino.
Atraer el consumidor jugando con sus miedos, es lo único que les importa.
Y los daños colaterales producidos, que a veces son graves, no les importan.

Imagen: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/ea/29/24/ea29240b4ccba8913893c942ec758eb9.jpg

134- Risk perception

RISK PERCEPTION

An interesting article published in May on the Spanish blog "El ecologista transgénico" (The transgenic ecologist) informs us about the perception of risk by the public, and warns us against the enormous media pressure that we suffer daily, with the sometimes mistaken perception of certain topics.


I'm very interested in this article because agriculture, and in particular pesticides, are among the targets most frequently affected by this problem, very often in an unjustified way.



"Perception of risk: a dangerous topic
May 12, 2018

Mistakes in the perception of risk are the basis of many problems in the communication of science, so I will dedicate this article to this topic, trying to clarify concepts through several examples. Because every day, in our daily life, we must take an infinity of decisions which are an exercise of balance between benefits and risks, some unconscious, others more reasoned. Unfortunately humans are not very good at assessing these risks. It greatly complicates our ability to make consistent decisions, from medical decisions, more or less important, to the choice of food we bring to our mouths.


In fact the evidence is clear, we can't avoid these mistakes. Our apparent irrationality on these points is the result of innate processes that operate outside of our conscious control. There have been identified a number of emotional "fear factors" that make some potential threats more fearful than others, unrelated to the obvious:
-       Risks created by man scare us more than natural risks. It is therefore likely that we are more frightened by transgenic crops, radiation from nuclear power plants or chemical plants, than by "natural" risks such as unpasteurized milk, natural medicines or carcinogenic radiation from the sun.
-       We are more concerned about risks we can't control and we tend to underestimate risks we can control. For example we overestimate the risk of glyphosate (or other phytosanitary products) but we underestimate the risk of not eating enough fruits or vegetables, or sedentary lifestyle.
-       Imposed risks make us more afraid than those we voluntarily take. For this reason, the perception of risk is greater in the case of radiation from nuclear power plants than in the case of sun radiation, to which we voluntarily expose ourselves.
-       We are bad at assessing long-term risks and benefits. We have an innate tendency to focus on the short term. For example, when diseases such as measles or mumps disappear, the benefits of vaccination that helped overcome them are no longer evident and can be questioned.
-       We often forget to consider the risk of doing nothing, or the alternative.

These mental shortcuts and our desire for simple answers about causality, risk, and benefit, lead to some common mistakes in the way we act in our own lives.
  
Danger and risk

Danger and risk are two different but related concepts.

A danger is an agent that has the potential to cause harm.
Risk measures the probability of harm by a danger.


Dangers become risks only if there is an exposition to it. Example: solar radiation is a danger. But if I never expose myself (or protect myself) to radiation, I will not face the risk of burns or melanomas, although the danger exists. Despite this difference, we tend to consider all dangers as risks, regardless of our level of exposure.

This phenomenon is very evident in the classification of IARC carcinogens (IARC http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/).  Danger identification is the first step of the risk assessment, but it is not, in itself, a risk assessment, yet we constantly see hazard identification studies presented as evidence of real risks. These classifications are based on the strength of evidence and not on the degree of risk. Two risk factors could be included in the same category, although one increases the risk of cancer threefold and the other only increases it by a small fraction. A good example could be tobacco and processed meat, both included in category 1. According to Cancer Research UK (http://scienceblog.cancerresearchuk.org/2015/10/26/processed-meat-and-cancer-what-you -need-to-know /), smoking causes 19% of all cancers. On the contrary, it is estimated that "only" 3% of all cancers are caused by processed meat and red meats combined. As a result, evidence that processed meat causes cancer is as strong as that of tobacco, but the risk of tobacco is much higher.

All dangers are not equal

As we have seen, not all dangers are equal, they can affect a distinct number of people and be more or less damaging. By observing the graph, we divide hazards into four categories based on the number of people affected and the severity of the damage. The nature of the product (natural or synthetic) has nothing to do with its dangerousness.


However, we sometimes tend to consider that all dangers we pay attention to are as damaging as each other. The development of the anti-vaccination movement shows this tendency to see all risks as equal (considering the dangers of vaccination and the dangers of diseases as equivalents in both gravity and risk of problem). The diseases that are prevented by vaccination belong to the upper right-hand panel of the graph. Vaccinations move the danger of these diseases to the left upper cadre by significantly reducing the number of people affected by these diseases. On the other hand, the vaccines themselves possess a generally low danger on a limited segment of the population, which places them in the lower left-hand frame. Yet, in many people's minds, the extremely rare risks (real or imagined) associated with vaccines have become equal to or greater than the (real) risks of catching the disease. The problem is the same for food additives.

Conclusion

We are permanently exposed to a large number of dangers, some of which may pose a risk to our health if we expose ourselves to them, if they are in excessive concentration or if they are too frequent. Errors in the perception of risk are the basis of many problems in the social communication of science. These errors are partly due to our poor ability to correctly assess these risks (they can also be intentional). To avoid them, we must evaluate each hazard separately, analyzing its damage potential and level of exposure, as well as possible alternatives or the consequences of avoiding it, to find out if something really represents a risk.


More information on this topic:


The confusion created around the difference between danger and risk is carefully maintained, with a desired objective, usually hidden, intended to favor sales or to provoke a change of opinion or behavior.
This is undoubtedly what has been happening for several years against conventional agriculture, to promote the consumption of organic products. Those who communicate in this way are capitalist companies that distribute organic food, or environmental NGOs that try to attract new members, or to increase their power.
This market is very lucrative, and the means used to develop it don't hesitate to denigrate everything that stands in its way.
Attracting the consumer by playing on his fears is the only thing that matters.
And the collateral damage caused, which is sometimes serious, does not matter.

Picture: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/ea/29/24/ea29240b4ccba8913893c942ec758eb9.jpg

134- La perception du risque

LA PERCEPTION DU RISQUE

Un intéressant article publié en mai sur le blog espagnol « El ecologista transgénico » (L’écologiste transgénique) nous informe sur la perception du risque par le public, et nous met en garde contre l’énorme pression médiatique que nous subissons quotidiennement, avec la perception parfois erronée que nous avons de certains sujets.


Cet article m’intéresse beaucoup car l’agriculture, et en particulier les pesticides, font partie des cibles les plus fréquemment affectées par ce problème, très souvent de manière injustifiée.


« La perception du risque : un sujet dangereux
12 mai 2018

Les erreurs dans la perception du risque sont la base de beaucoup de problèmes dans la communication de la science, par conséquent je vais consacrer cet article à ce sujet, en tentant d’éclaircir les concepts à travers plusieurs exemples. C’est que tous les jours, dans notre vie quotidienne, nous devons prendre une infinité de décisions qui sont un exercice d’équilibre entre bénéfices et risques, certaines inconscientes, d’autres plus raisonnées. Malheureusement les humains ne sont pas très bons pour évaluer ces risques. Ça complique beaucoup notre capacité à prendre des décisions cohérentes, depuis les décisions médicales, plus ou moins importantes, jusqu’au choix des aliments que nous portons à notre bouche.


De fait l’évidence est claire, nous ne pouvons pas éviter ces erreurs. Notre irrationalité apparente sur ces points est le fruit de processus innés qui opèrent hors de notre contrôle conscient. Il a été identifié un certain nombre de « facteurs de peur » émotionnels qui font que certaines menaces potentielles produisent plus de peur que d’autres, sans relation avec ce que peut dire l’évidence :
-       Les risques créés pas l’homme nous effraient plus que les risques naturels. Il est donc probable que nous soyons plus effrayés par les cultures transgéniques, la radiation des centrales nucléaires ou les usines chimiques, que par les risques « naturels » comme le lait non pasteurisé, les médecines naturelles ou le rayonnement cancérigène du soleil.
-       Nous nous inquiétons davantage pour les risques que nous ne pouvons pas contrôler et nous avons tendance à sous-estimer les risques que nous pouvons contrôler. Par exemple nous surestimons le risque du glyphosate (ou d’autres produits phytosanitaires) mais nous sous-estimons le risque de ne pas manger suffisamment de fruits ou de légumes, ou le sédentarisme.
-       Les risques imposés nous font plus peur que ceux que nous prenons volontairement. Pour cette raison, la perception du risque est plus grande dans le cas de la radiation des centrales nucléaires que dans le cas de la radiation du soleil, à laquelle nous nous exposons volontairement.
-       Nous sommes mauvais pour évaluer les risques et les bénéfices à long terme. Nous avons une tendance innée à nous centrer sur le court terme. Par exemple, quand des maladies comme la rougeole ou les oreillons disparaissent, les bénéfices de la vaccination qui ont permis de les vaincre ne sont plus évidents et peuvent être remis en question.
-       Nous oublions souvent de considérer le risque de ne rien faire, ou de l’alternative.

Ces raccourcis mentaux et notre désir de réponses simples à propos de la causalité, du risque et du bénéfice, conduisent à certaines erreurs communes dans la façon dont nous agissons dans notre propre vie.


Danger et risque

Danger et risque sont deux concepts différents mais reliés.

Un danger est un agent qui dispose du potentiel de causer un dommage.
Le risque mesure la probabilité de dommage par un danger.


Les dangers se transforment en risques seulement en cas d’exposition. Exemple : la radiation solaire est un danger. Mais si je ne m’expose jamais (ou que je me protège) à la radiation, je ne trouverai pas confronté au risque de brulures ou de mélanomes, bien que le danger existe bien. Malgré cette différence, nous tendons à considérer tous les dangers comme des risques, indépendamment de notre niveau d’exposition.

Ce phénomène est très évident dans la classification des cancérogènes du CIRC (Centre International de Recherche sur le Cancer (IARC http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/). L’identification des dangers est le premier pas de l’évaluation des risques, mais ce n’est pas, en soi, une évaluation des risques. Pourtant nous voyons en permanence des études d’identification de dangers présentés comme des évidences de risques réels. Ces classifications se basent sur la force de l’évidence et non sur le degré de risque. Deux facteurs de risque pourraient être inclus dans la même catégorie bien que l’un triple le risque de cancer et l’autre ne l’augmente que d’une petite fraction. Un exemple clair est celui du tabac et de la viande transformée, inclus tous deux dans la catégorie 1 de la classification. Selon Cancer Research UK (http://scienceblog.cancerresearchuk.org/2015/10/26/processed-meat-and-cancer-what-you-need-to-know/), fumer cause 19% de tous les cancers. Au contraire, on estime que « seulement » 3% de tous les cancers son causés par la viandes transformée et les viandes rouges combinées. En conséquence, l’évidence de que la viande transformée provoque le cancer est aussi forte que celle du tabac, mais le risque du tabac est très supérieur.

Tous les dangers ne sont pas égaux

Comme nous l’avons vu, tous les dangers ne sont pas égaux, ceux-ci peuvent affecter un nombre distinct de personnes et être plus ou moins dommageables. L’observation du graphique nous permet de diviser les dangers en quatre catégories en fonction du nombre de personnes affectées et de la gravité du dommage. La nature du produit (naturel ou synthétique) n’a pas de rapport avec sa dangerosité.


Cependant, nous avons parfois tendance à considérer que tous les dangers auxquels nous prêtons attention sont aussi dommageables les uns que les autres. Le développement du mouvement anti-vaccination montre cette tendance à voir tous les risques comme étant égaux (en considérant les dangers de la vaccination et les dangers des maladies comme équivalents tant en gravité qu’en risque de problème). Les maladies que l’on prévient par la vaccination appartiennent au cadre supérieur droit du graphique. Les vaccinations déplacent le danger de ces maladies vers le cadre supérieur gauche en réduisant considérablement le nombre de personnes affectées par ces maladies. D’autre part, les vaccins en eux-mêmes possèdent une dangerosité généralement basse sur une frange limitée de la population, ce qui les place dans le cadre inférieur gauche. Pourtant, dans l’esprit de beaucoup de gens, les risques extrêmement rares (réels ou imaginaires) associés aux vaccins sont devenus égaux ou supérieurs que les risques (bien réels) d’attraper la maladie. Le problème est le même pour les additifs alimentaires.

Conclusion

Nous sommes exposés en permanence à une grande quantité de dangers, certains d’entre eux pouvant présenter un risque pour notre santé si nous nous y exposons, s’ils se trouvent en concentration excessive ou s’ils sont trop fréquents. Les erreurs dans la perception du risque sont la base de beaucoup de problèmes dans la communication sociale de la science. Ces erreurs sont partiellement dues à notre faible capacité à évaluer correctement ces risques (elles peuvent aussi être intentionnelles). Pour les éviter, nous devons évaluer chaque danger séparément, en analysant son potentiel de dégâts et son niveau d’exposition, ainsi que les alternatives possibles ou les conséquences de s’en dispenser, afin de savoir si quelque chose représente réellement un risque.


Plus d’information sur ce sujet :


La confusion créée autour de la différence entre danger et risque est soigneusement entretenue, avec un objectif voulu, généralement occulte, destiné à favoriser des ventes ou à provoquer une modification de l’opinion ou du comportement.
C’est sans aucun doute ce qui est en train de se produire depuis plusieurs années à l’encontre de l’agriculture conventionnelle, pour favoriser la consommation des produits bio. Ceux qui communiquent dans ce sens sont des entreprises capitalistes qui distribuent des aliments bio, ou d’ONG écologistes qui tentent d’attirer de nouveaux membres, ou d’augmenter leur pouvoir.
Ce marché est très lucratif, et les moyens mis en œuvre pour le développer n’hésitent pas à dénigrer tout ce qui s’interpose sur sa route.
Attirer le consommateur en jouant sur ses peurs est la seule chose qui compte.
Et les dégâts collatéraux occasionnés, qui sont parfois graves, n’ont aucune importance.

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