dimanche 18 juin 2017

107- Natural vs sintético -5- Las feromonas

NATURAL VS SINTÉTICO – LAS FEROMONAS

A final de los años 80, era un joven asesor en fruticultura en el Sureste de Francia, para un grupo técnico especializado, el GRCETA de Basse Durance.
Después de que el grupo haya sido contactado por una empresa australiana, tuve la ocasión de participar a los primeros ensayos para probar a gran escala la protección contra la polilla oriental del melocotonero (una de las principales plagas en esa región) por el empleo de feromonas, según la técnica llamada confusión sexual. Esta empresa australiana quería probar su difusor y su feromona en condiciones de fuerte presión de la plaga. Lógicamente, quería hacerlo en la región entonces internacionalmente conocida como la más problemática.


Hay que decir que entonces, la polilla oriental de había convertido en una verdadera pesadilla para los productores de melocotón de la región. Las poblaciones de la plaga eran extremadamente elevadas. Se observaban problemas de pérdida de eficacia de los insecticidas habituales, obligando los agricultores a intervenciones insecticidas frecuentes, con nivel de eficacia no suficientes, y en consecuencia, problemas tanto técnicos como económicos. Casi no se hablaba entonces de las consecuencias medioambientales, pero mirando la situación con la perspectiva actual, da miedo…

Así que esta sociedad australiana llagaba con esta técnica innovadora, dejándonos llenos de pensamientos, y de dudas.
Imagina, hace 30 años, la propuesta de resolver un problema crítico de insectos sin insecticida. Para nosotros, asesores, en los que los agricultores del grupo confiaban a veces ciegamente para ayudarlos a resolver sus problemas, parecía una auténtica locura. Éramos muy motivados por la innovación, pero sinceramente también éramos muy desconfiados.
La zona experimental fue elegida en un sector concreto de Provenza que se encontraba en una situación tan crítica con respecto a la polilla oriental, que algunos agricultores empezaban a pensar en la posibilidad de una reconversión de los cultivos, ante la imposibilidad de controlar sus daños.


Después de toda una temporada de ensayos, la sorpresa de los agricultores frente a los resultados daba gusto. Sin ser maravillosos, eran superiores, sin insecticida, al programa reforzado que tenía entonces que aplicar, y que incluía más de 15 intervenciones químicas.
Al cabo de dos años de ensayos, la conclusión fue que para resolver una situación muy degradada, era necesario pasara por una fase inicial que combina la protección química con la confusión sexual, el tiempo de reducir lo suficiente el nivel de infestación (1 a 2 años). A partir de ese momento, la confusión sola es suficiente para evitar los daños.
En esa época, como técnico involucrado en los ensayos, llevaba de manera permanente en el coche algunos difusores para poder sustituirlos o reforzar alguna zona difícil. ¿La consecuencia?
Esta perseguido todos los días, tanto dentro del coche que fuera, por una horda salvaje de machos de polilla oriental, convencidos de que era yo la princesa de sus sueños…


Las feromonas son sustancias naturales, emitidas por organismos vivos para transmitir informaciones a sus congéneres.
Su papel es muy conocido en la mayoría de los animales, y en algunos vegetales.

Son compuestos generalmente volátiles, producidos por glándulas exocrinas. A diferencia de las hormonas, concebidas para ser utilizadas por el organismo en modo interno, las feromonas son producidas para ser liberadas al exterior del organismo, con el fin de transmitir un mensaje o una señal a individuos de la misma especie. Su papel en la reproducción sexual de los insectos es muy conocido y ha sido objeto de muchos estudios.
Es gracias a las feromonas sexuales que, por ejemplo, los lepidópteros (las mariposas) machos son capaces de localizar las hembras, dándoles la posibilidad de emparejarse, y de asegurar la continuidad de la especie.
Cada insecto tiene su propio conjunto aromático para atraer solo individuos de su propia especie.
Además, las feromonas tienen distintos papeles como la atracción sexual, la alarma, la agregación, la territorialidad, y existen en muchos animales, incluso en los humanos. Las abejas las usan para indicar las zonas florecidas, las hormigas para marcar sus caminos, lo perros y los gatos para marcar su territorio, los humanos en situación de miedo o de deseo sexual por ejemplo.
También se encuentran en productos concebidos para tranquilizar o ahuyentar a gatos y perros, o incluso para hacerte irresistible en discoteca.


El principio de la técnica de confusión sexual es el siguiente.
La feromona contenida en el difusor es la misma que la que emite la hembra de la polilla oriental para que el macho sea capaz de encontrarla, y que así puedan emparejarse. El difusor este hecho de un plástico poroso que permite un difusión (de ahí el nombre) progresiva de la feromona durante varias semanas.
En la naturaleza, una hembra emite la feromona que es transportada por el aire. El macho capta este mensaje olfativo gracias a un receptor específico y le sigue la pista hasta que encuentre la hembra.


La técnica de confusión sexual consiste en repartir un gran número de difusores en las parcelas de cultivos. De este modo, los puntos de emisión son tan numerosos que el macho es prácticamente incapaz de encontrar a la hembra.
El emparejamiento es perturbado, la reproducción no tiene lugar, con lo que el insecto ya no es un problema para el agricultor.

La protección tradicional consiste a matar los insectos plaga presentes para evitar que se reproduzcan y provoquen daños a los cultivos.
La confusión sexual consiste a evitar que los insectos plaga tengan la capacidad de reproducirse. Por consecuencia no están presentes en el cultivo y no provocan daños.
Es un profundo cambio en el concepto de protección de los cultivos. Es una técnica de prevención del daño.

Pues tenemos una técnica que funciona bien, y que permite evitar la aplicación de productos químicos en el cultivo. De hecho, podemos notar que las feromonas se emplean en agricultura en al menos 3 técnicas distintas:
La confusión sexual, que consiste a difundirla en cantidad muy grande por hectárea, de manera de perturbar los machos en su sistema de acercamiento a las hembras, reduciendo drásticamente las posibilidades de emparejamiento, y de reproducción. Las poblaciones de la plaga bajan “naturalmente”, y por consecuencia, los daños a los cultivos.
El trampeo de monitoreo, que consiste en colocar algunas trampas de feromonas en la finca, de manera de capturar individuos y realizar una vigilancia de las poblaciones (inicio de los vuelos, picos de vuelos, momento de eclosión de las puestas y de los riesgos). Esta técnica, la primera, históricamente hablando, a emplear feromonas, permite situar con gran exactitud el momento de las intervenciones con los insecticidas, sintéticos o naturales. Ha sido uno de los fundamentos de la Producción Integrada.


El trampeo masivo, que consiste a colocar trampas con una fuerte cantidad de feromonas, en número reducido por hectárea, con el fin de capturar un gran número de individuos, lo que permite reducir, sin aplicación de pesticida, la población de la plaga. Esta técnica se emplea mucho con atrayentes alimenticios, más que con feromonas.

La técnica de confusión sexual se ha desarrollado mucho y sirve ahora a proteger los cultivos, especialmente en viña y en frutales, contra lepidópteros, dípteros, himenópteros y coleópteros principalmente.
Obviamente, la técnica ha sido rápidamente autorizada en agricultura ecológica. Es lógico, una técnica que permite una protección eficaz sin empleo de pesticidas, ni sintéticos, no siquiera naturales, llama la atención.

Pero por cierto, estas feromonas, liberadas en gran cantidad y de manera permanente, ¿de dónde proceden?
No, no hay miles de trabajadores apretando el abdomen de billones de mariposas hembras para extraer cada vez una micro-gota de feromona
Es química, pura y dura.
Estas feromonas son sintéticas, copias precisas de las naturales, procedentes de la química, de la mala química.
Después están encerradas en difusores de plástico, también procedentes de la mala química.

Pero esos productos sintéticos, procedentes de la química, liberados en el aire de los cultivos, ¿pueden alcanzar los alimentos?
Sin lugar a dudas. Mi experiencia personal de los años 80 me ha ampliamente demostrado que esas feromonas se depositan en todo lo que les rodea. Sin eso, ¡no habría sido perseguido por todos esos machos confusos y excitados!
Su efecto es fugaz, es cierto, pero es una realidad.

Así que, ¿autoriza la agricultura ecológica el empleo a gran escala de productos químicos sintéticos que entran en contacto directo y permanente con los alimentos?
Pues sí, totalmente.


Sin embargo, hay que relativizar la gravedad del caso. Son productos sintéticos, sí, pero son copias exactas de moléculas naturales.

Lo mismo que en el caso de la azadiractina, ¿verdad?
Para la azadiractina (y próximamente, veras que no es un caso único), se rechaza la copia del producto natural, porque es sintética, con lo que es incompatible con la ideología del ecológico, a pesar de todas las ventajas técnicas y medioambientales que aporta con respecto a la extracción y al uso de la sustancia natural de origen.

Salvo que esta prohibición de principio, cuestionable en sí, pero coherente con la ideología ecológica, no siempre se aplica. Hay situaciones en las que una derogación a la regla es posible.

Nota que el consumidor de productos ecológicos, al final el motor del sistema, no está informado de esos cambios en las reglas del juego.
La información que recibe sigue siendo la misma. Nada de química en ecológico.
¿Pero que diría el consumidor de ecológico, convencido que no hay química en ecológico et que cuida verdaderamente su salud y el planeta, si se enteraba que se le está mintiendo a diario, que los mismos en quien ha puesto su confianza lo están engañando?

¿Qué es, una doble moral?

Hay que reconocer que la agricultura, no es fácil, y que hay que protegerlos cultivos contra las enfermedades y las plagas, incluso en ecológico. Y si no hay solución ecológica, vamos a encontrar una, casi ecológica. Es que no podemos dejar que se pierda el mercado.
No es confusión sexual, es confusión intelectual.


107- Naturel vs synthétique -5- Les phéromones

NATUREL VS SYNTHÉTIQUE – LES PHÉROMONES

À la fin des années 80, j'étais jeune conseiller en production fruitière dans le Sud-Est de la France pour un groupement technique spécialisé, le GRCETA de Basse Durance.
Après que le groupe ait été contacté par une société australienne, j'ai eu l'occasion de participer aux premiers essais en vue de tester à grande échelle la protection contre la tordeuse orientale du pêcher (un des principaux problèmes phytosanitaires dans cette région) par l’usage des phéromones, selon la technique dite de confusion sexuelle. Cette société australienne cherchait à tester son diffuseur et sa phéromone en conditions de forte pression du ravageur. Logiquement, elle voulait le faire dans la région internationalement alors connue comme étant la plus problématique.


Il faut vous dire qu'à l’époque, la tordeuse orientale s'était convertie en un vrai cauchemar pour les producteurs de pêches de la région. Les populations du ravageur étaient extrêmement élevées. On constatait certains problèmes de perte d’efficacité des insecticides habituels, obligeant les agriculteurs à des interventions pesticides fréquentes avec des niveaux d'efficacité insuffisants, donc des problèmes tant techniques qu'économiques. On ne parlait pratiquement pas à l'époque des conséquences environnementales, mais vu dans la perspective actuelle, à la limite, ça fait peur...

Toujours est-il que cette société australienne arrivait jusqu'à nous avec cette technique innovante, nous plongeant dans un abîme de réflexion, et de doute.
Imaginez il y a 30 ans, la proposition de résoudre un problème critique d’insectes sans insecticides. Pour nous, conseillers, en qui les agriculteurs du groupe confiaient parfois aveuglément pour les aider à résoudre leurs problèmes, ça paraissait une vraie folie. Nous étions très motivés par l’innovation, mais sincèrement, vu la gravité de la situation dans certains secteurs, nous étions aussi très méfiants.
La zone expérimentale fut choisie dans un secteur concret de Provence qui se trouvait dans une situation tellement critique vis à vis de la tordeuse orientale, que certains agriculteurs commençaient à envisager une reconversion des cultures face à l'impossibilité d’en contrôler les dégâts.


Après toute une saison d’expérimentations, la surprise des  agriculteurs face aux résultats faisait plaisir à voir. Sans être merveilleux, ils étaient supérieurs, sans insecticide, au programme renforcé qu'il avait alors besoin de mettre en œuvre, et qui comprenait plus de 15 interventions chimiques.
Au bout de deux ans d’essais, la conclusion fut que pour résoudre une situation très dégradée, il était nécessaire de passer par une première phase qui combine la protection chimique avec la confusion sexuelle, le temps de réduire suffisamment le niveau d'infestation (1 à 2 ans). A partir de ce moment, la confusion seule suffit à éviter les dégâts.
 cette époque, en tant que technicien participant aux essais, j'avais en permanence dans ma voiture un certain nombre de diffuseurs afin de pouvoir en remplacer, ou de compléter une dose dans un endroit difficile. La conséquence?
J'étais poursuivi tous les jours, tant dans la voiture qu’au dehors, par une horde sauvage de mâles de tordeuse orientale, persuadés que j’étais la princesse de leurs rêves...


Les phéromones sont des substances naturelles, émises par des organismes vivants pour transmettre des informations à leurs congénères.
Leur rôle est très connu chez la plupart des animaux, et chez certains végétaux.

Ce sont des composés en général volatils, produits par des glandes exocrines. A la différence des hormones, conçues pour être utilisées par l’organisme de manière interne, les phéromones sont produites pour être libérées à l’extérieur de l’organisme, afin de transmettre un message ou un signal aux individus de la même espèce. Leur rôle dans la reproduction sexuée des insectes est très connu et a fait l'objet de nombreuses études.
C'est grâce aux phéromones sexuelles que, par exemple, les lépidoptères (les papillons) mâles sont capables de localiser les femelles, leur permettant l'accouplement et la continuité de l'espèce.
Chaque insecte a son propre "bouquet aromatique" afin de n'attirer des individus que de sa propre espèce.
En plus, les phéromones ont différents types de rôles comme l'attraction sexuelle, l'alarme, l'agrégation, la territorialité, et existent chez presque tous les animaux, même chez les humains. Les abeilles s’en servent pour indiquer les zones fleuries, les fourmis pour marquer leurs chemins, les chiens et les chats pour marquer leur territoire, les humains en situation de peur ou de désir sexuel par exemple.
On les trouve aussi dans les produits conçus pour calmer ou pour repousser les chiens ou les chats, ou même pour vous rendre irrésistible en boite de nuit.


Le principe de la technique de confusion sexuelle est donc le suivant.
La phéromone contenue dans le diffuseur est la même que celle qu'émet la femelle de tordeuse orientale pour que le mâle soit capable de la retrouver, et ainsi puisse s'accoupler. Le diffuseur est réalisé dans un plastique poreux qui permet une diffusion (d'où son nom) progressive de la phéromone durant plusieurs semaines.
Dans la nature, une femelle émet la phéromone qui est véhiculée par l’air. Le mâle capte ce message olfactif grâce à un récepteur spécifique et en suit la piste jusqu’à ce qu’il retrouve la femelle.


La technique de confusion sexuelle consiste à répartir un grand nombre de diffuseurs dans les parcelles cultivées. De cette manière, les points d’émission sont si nombreux que le mâle est pratiquement incapable de retrouver la femelle.
L’accouplement est perturbé, la reproduction n’a pas lieu, donc l’insecte n’est plus un problème pour l’agriculteur.

La protection traditionnelle consiste à tuer les insectes nuisibles présents pour éviter qu’ils se reproduisent et provoquent des dégâts aux cultures.
La confusion sexuelle consiste à éviter que les insectes nuisibles soient capables de se reproduire. Ils ne sont donc pas présents dans la culture et ne provoquent pas de dégâts.
C’est un profond changement dans le concept de protection des cultures. C’est une technique de prévention du dégât.

Donc nous avons une technique qui marche bien, et qui permet d'éviter l'application de produits chimiques sur la culture. On peut noter d'ailleurs que les phéromones sont utilisées en agriculture dans au moins 3 techniques différentes:
La confusion sexuelle, qui consiste à en diffuser une très grande quantité par hectare, de manière à perturber les mâles dans leur système de rapprochement des femelles, réduisant drastiquement les possibilités d'accouplement, donc de reproduction. Les populations de ravageur baissent "naturellement", et par voie de conséquence, les dégâts aux cultures.
Le piégeage de surveillance, qui consiste à placer quelques pièges à phéromones dans la ferme, de manière à capturer des individus et faire une surveillance des populations (début des vols, pics de vols, moment des éclosions des pontes donc des risques). Cette technique, la première historiquement parlant, à utiliser les phéromones, permet de situer avec une grande exactitude le moment d'intervention avec des insecticides, synthétiques ou naturels. Ça a été l'un des fondements de la Production Intégrée.


Le piégeage massif, qui consiste à placer des pièges avec une forte quantité de phéromones, en nombre réduit par hectare, afin de capturer un grand nombre d'individus, ce qui permet de réduire, sans application de pesticide, la population du ravageur. Cette technique s’emploie beaucoup avec des attractifs alimentaires, plus qu’avec des phéromones.

La technique de confusion sexuelle s'est beaucoup développée et sert désormais à protéger les cultures, en particulier en vignes et en vergers, contre lépidoptères, diptères, hyménoptères et coléoptères principalement.
Bien évidemment, la technique a très vite été autorisée en agriculture biologique. C'est logique, une technique qui permet une protection efficace sans utilisation de pesticides, ni synthétiques, ni même naturels, ça mérite l'attention.

Mais au fait, ces phéromones, libérées en grande quantité et de manière permanente, d'où viennent-elles?
Non, il n'y a pas des nuées d'ouvrier pressant sur l'abdomen de milliards de papillons femelles pour en tirer à chaque fois une microgoutte de phéromone.
C'est de la chimie, pure et dure.
Ces phéromones sont synthétiques, copies précises des naturelles, issues de la chimie, de la vilaine chimie.
Elles sont ensuite enfermées dans des diffuseurs en plastique, issus également de la vilaine chimie.

Mais ces produits synthétiques, issus de la chimie, libérés dans l'air des cultures, peuvent-ils atteindre les aliments?
Sans aucun doute. Mon expérience personnelle des années 80 m'a largement démontré que ces phéromones se déposent sur tout ce qui les entoure. Sans quoi, je n’aurais pas été poursuivi par tous ces mâles confus et excités !
Leur effet est fugace, c'est vrai, mais la réalité est là.

Alors, l'agriculture biologique autoriserait-elle l'utilisation à grande échelle de produits chimiques synthétiques qui entrent en contact direct et permanent avec les aliments?
Eh bien oui, absolument.


Il faut pourtant relativiser la gravité du cas. Ce sont des produits synthétiques, oui, mais ce sont des copies exactes de molécules naturelles.

Comme dans le cas de l'azadirachtine, non?
Pour l’azadirachtine (et vous verrez prochainement que ce n’est pas un cas unique), on refuse la copie du produit naturel, car elle est synthétique, donc incompatible avec l'idéologie du bio, malgré tous les avantages techniques et environnementaux qu’elle apporte par rapport à l’extraction et à l’utilisation de la substance naturelle d’origine.

Sauf que cette interdiction de principe, discutable en soi, mais cohérente par rapport à l’idéologie bio, n’est pas toujours appliquée. Il y a des situations dans lesquelles une entorse au règlement est possible.

Remarquez bien que le consommateur de produits bio, finalement le moteur du système, n’est pas informé de ces changements dans les règles du jeu.
L’information qu’il reçoit reste la même. Pas de chimie dans le bio.
Mais que dirait-il, le consommateur de bio, convaincu qu’il n’y a pas de chimie dans le bio, et qu’il prend vraiment soin de sa santé et de la planète, s’il apprenait qu’on lui ment au quotidien, qu’il se fait rouler par ceux-là mêmes en qui il a placé sa confiance ?

Alors, deux poids, deux mesures?

Il faut bien reconnaitre que l’agriculture, ce n’est pas facile, et qu’il faut bien protéger les cultures des maladies et des ravageurs, même en bio. Et s’il n’y a pas de solution bio, on va bien en trouver une, presque bio. Il ne faudrait quand même pas perdre le marché.
Ce n’est pas de la confusion sexuelle, c’est de la confusion intellectuelle.

Image : http://www.vitisphere.com/upload/breves/1442481694_g1.jpg

107- Natural vs synthetic -5- Pheromones

NATURAL VS SYNTHETIC - PHEROMONES

In the late 1980s, I was a young fruit production advisor in the South-East of France for a specialized technical group, the GRCETA of Basse Durance.
After the group was contacted by an Australian company, I had the opportunity to participate in the first trials to test on a large scale the protection against oriental fruit moth (one of the most dangerous pests in this area) by pheromones, with the technique called sexual confusion. This Australian company was trying to test its diffuser and its pheromone under conditions of high pressure of the pest. Logically, it wanted to do it in the region internationally known as the most problematic one.


You have to know that at that time, the oriental fruit moth turned into a real nightmare for peach growers in the region. The pest populations were extremely high. There were some problems with the loss of efficiency of the usual insecticides, forcing farmers to do frequent pesticide interventions with insufficient levels of efficiency, hence both technical and economic problems. At the time, there was virtually no mention of the environmental consequences, but from the current perspective, it is scary...

The fact is that this Australian company came up with this innovative technique, plunging us into an abyss of reflection, and doubt.
Imagine thirty years ago, the proposal to solve a critical problem of insects without insecticides. For us, advisers, in whom the farmers of the group sometimes blindly confided to help them to solve their problems, it seemed insane. We were very motivated by the innovation, but sincerely, given the seriousness of the situation in some areas, we were also very suspicious.
The experimental zone was chosen in a concrete area of ​​Provence which was in such a critical situation with regard to the oriental fruit moth that some farmers began to consider a conversion of crops when faced with the impossibility of controlling the damage.


After a whole season of experiments, the farmers' surprise at the results was pleasing to see. Without being wonderful, they were superior, without insecticide, to the enhanced program that they needed to implement, and that included more than 15 chemical sprayings.
After two years of testing, the conclusion was that to resolve a much degraded situation, it was necessary to go through a first phase that combines chemical protection with sexual confusion, enough time to reduce the level of infestation (1 to 2 years). From this moment, confusion alone is enough to avoid the damage.
At that time, as a technician participating in the tests, I always had a number of diffusers in my car in order to be able to replace one, or to complete a dose in a difficult place. The consequence?
I was pursued every day, both in the car and outside, by a wild horde of oriental fruit moth males, persuaded that I was the princess of their dreams...


Pheromones are natural substances, emitted by living organisms to transmit information to their conspecifics.
Their role is well known in most animals, and in some plants.

These are generally volatile compounds, produced by exocrine glands. Unlike hormones designed to be used internally by the body, pheromones are produced to be released outside the body to transmit a message or signal to individuals of the same species. Their role in the sexual reproduction of insects is well known and has been the subject of numerous studies.
It is thanks to sexual pheromones that, for example, Lepidoptera (butterflies) male are able to locate females, allowing them to mate and continuity of the species.
Each insect has its own "aromatic bouquet" in order to attract individuals only from its own species.
In addition, pheromones have different types of roles such as sexual attraction, alarm, aggregation, territoriality, and exist in almost all animals, even in humans. Bees use them to indicate flowering areas, ants to mark their paths, dogs and cats to mark their territory, humans in situations of fear or sexual desire for example.
They can also be found in products designed to calm or repel dogs or cats, or even to make you irresistible in a night club.


The principle of the technique of sexual confusion is thus the following one.
The pheromone contained in the diffuser is the same as that emitted by the oriental fruit moth female so that the male is able to find it, and thus can mate. The diffuser is made of a porous plastic which allows a progressive diffusion of the pheromone for several weeks.
In nature, a female emits the pheromone that is carried by the air. The male receives this olfactory message through a specific receiver and follows the trail until it finds the female.


The technique of sexual confusion consists in distributing a large number of diffusers in the cultivated plots. In this way, the points of emission are so numerous that the male is practically unable of finding the female.
The mating is disturbed, the reproduction does not take place, so the insect is no longer a problem for the farmer.

Traditional protection involves killing existing insect pests to prevent them from breeding and causing crop damage.
Sexual confusion means preventing insect pests from being able to reproduce. They are therefore not present in the crop and don't cause damage.
This is a profound change in the concept of crop protection. It is a technique of prevention of the damage.

So we have a technique that works well, and that avoids the application of chemicals on the crop. It should be noted that pheromones are used in agriculture in at least 3 different techniques:
Sexual confusion, which consists in diffusing a very large quantity per hectare, so as to disturb the males in their system of approximation of the females, drastically reducing the possibilities of mating and therefore of reproduction. Pest populations decline "naturally", and consequently, damage to crops.
Monitoring trapping, which consists of placing a few pheromone traps on the farm, in order to capture individuals and to monitor populations (beginning of flights, peaks of flights, time of hatching and risks). This technique, the first historically speaking, to use pheromones, makes possible to locate with a great accuracy the exact moment of intervention with insecticides, synthetic or natural. That was one of the foundations of Integrated Production.


Mass trapping, which consists of placing traps with a large quantity of pheromones, in a reduced number per hectare, in order to capture a large number of individuals, thus reducing the pest population without applying pesticides. This technique is much used with food attractants, more than with pheromones.

The technique of sexual confusion has developed considerably and is now used to protect crops, especially in vineyards and orchards, against mainly lepidoptera, diptera, hymenoptera and beetles.
Obviously, the technique was very quickly authorized in organic farming. It is logical, a technique that allows effective protection without using pesticides, neither synthetic nor even natural, deserves attention.

But in fact, these pheromones, freed in large quantities and permanently, where do they come from?
No, there are no swarms of worker pressing on the abdomen of billions of female butterflies to draw a microdrop of pheromone each time.
It is chemistry, pure and hard.
These pheromones are synthetic, precise copies of natural ones, derived from chemistry, naughty chemistry.
They are then enclosed in plastic diffusers, also derived from the naughty chemistry.

But can these synthetic chemicals, released into the air from crops, reach the food?
Without any doubt. My personal experience of the 1980s has amply demonstrated that these pheromones are deposited on everything around them. Otherwise, I would not have been pursued by all these confused and excited males!
Their effect is fleeting, it is true, but the reality is there.

So, would organic agriculture allow large-scale use of synthetic chemicals that come into direct and permanent contact with food?
Well yes, absolutely.


However, the gravity of the case must be put into perspective. These are synthetic products, yes, but they are exact copies of natural molecules.

As in the case of azadirachtin, right?
For azadirachtin (and you will soon see that this is not a unique case), the copy of the natural product is refused because it is synthetic and therefore incompatible with the ideology of the organic, despite all the technical and environmental advantages in relation to the extraction and use of the original natural substance.

Except that this prohibition of principle, questionable in itself, but consistent with organic ideology, is not always applied. There are situations where a breach of the rules is possible.

Note that the consumer of organic products, ultimately the engine of the system, is not aware of these changes in the rules of the game.
The information it receives remains the same. No chemistry in organic production.
But what would he say, the organic consumer, convinced that there is no chemistry in the organic production, and that he really takes care of his health and the planet, if he learns that they lie to him every day, that he is jobbed by those same people in whom it has placed its confidence?

Is this a double standard?

It must be recognized that agriculture is not easy, and that crops must be well protected from diseases and pests, even in the case of organic products. And if there is no organic solution, we will find one, almost organic. We should not lose the market.
This is not sexual confusion, it is intellectual confusion.

Picture: http://www.vitisphere.com/upload/breves/1442481694_g1.jpg

dimanche 11 juin 2017

106- Le prix à la consommation

LE PRIX A LA CONSOMMATION

Sous le titre (traduit) « Les bas prix de ce début de la campagne de fruits à noyaux ne sont pas répercutés au consommateur », la web agricole espagnole Agrodigital informe sur l’énorme disparité entre les prix payés à l’agriculteur et les prix payés par les consommateurs (http://www.agrodigital.com/PlArtStd.asp?CodArt=114482).
Précisons que ce qu’on appelle les fruits à noyaux sont les fruits charnus du genre prunus, c’est-à-dire l’abricot, la pêche, la nectarine, la prune et la cerise.

Image: http://es.globedia.com/imagenes/noticias/2011/11/25/exportaciones-frutas-hortalizas-caen-septiembre-bajos-precios_1_984948.jpg

La situation de l’année 2017 est un cas qui malheureusement se répète avec une certaine fréquence. Le marché, pour problèmes climatiques en destination, s’est mis en marche avec difficulté et lenteur. C’est un problème dont je vous ai déjà parlé l’année dernier, qui recommence cette année à nouveau (voir http://culturagriculture.blogspot.com.es/2016/05/77-intemperies-8-en-destination.html).
Les conditions climatiques n’étaient pas favorables à la consommation dans les zones de destination, mais par contre elles l’étaient dans les zones de production. Le fruit murit, il faut le cueillir, mais il est expédié plus lentement qu’il n’est produit. L’offre se déséquilibre par rapport à la demande, et les prix s’effondrent.
C’est une situation relativement habituelle dans la production d’aliments, qu’on essaie de réguler par la conservation. Mais certaines productions, dont la vie commerciale est très courte (pêche, fraise, laitue, courgette, etc.) ne supportent pas ces conditions, et se conservent peu de temps.
Un peu plus tard, les conditions climatiques en destination se sont améliorées, la consommation a redémarré, mais les prix ne se sont pas relevés.

Les prix en origine se maintiennent à un niveau si bas qu’ils ne couvrent même pas les frais basiques de la culture. Ils se situent à peu près à la moitié de ce qu’ils étaient l’année dernière aux mêmes dates.
Beaucoup de producteurs de fruits à noyaux abandonnent les fruits sur les arbres sans les récolter, d’autres vont jusqu’à arracher des vergers avec les fruits dessus.


Pourtant, les prix à la consommation sont similaires à ceux de l’année dernière.

Autrement dit, les agriculteurs sont en train de souffrir durement, au cours d’une campagne qui restera comme une des pires des 50 dernières années, mais les marchés profitent de la situation pour gagner beaucoup d’argent, au risque de couler un secteur aussi important que la production de fruits et légumes.

La différence entre le prix payé à l’agriculteur et le prix payé par le consommateur durant ce mois de mai est approximativement le suivant :
7 fois pour les fruits à noyaux
7 fois pour la courgette
9 fois pour la tomate
9,5 fois pour le poivron.

Une différence normale devrait se situer entre 3 et 5 fois, variable selon les produits, pour couvrir les frais élevés de sélection, emballage, conservation, vente, transport, distribution y point de vente.


Actuellement, une vente de pêche ou de nectarine à 3€50 au consommateur laisse à peine 0€50 à l’agriculteur, ce qui est insuffisant pour assurer la pérennité du verger, tout en étant un prix élevé pour le consommateur.

Quelque chose va mal dans notre système de distribution des biens de consommation.
Il est totalement anormal que les deux maillons essentiels de la chaine, c’est-à-dire le producteur à une extrémité, et le consommateur à l’autre, soient victimes du système de distribution.

Image: http://www.depannage-informatique-caen.fr/autre-site/site-leclavier/images/vente-paniers-bio.jpg

La vente directe du producteur au consommateur n’est qu’une petite partie de la solution car elle ne pourra jamais concerner qu’une toute petite partie des producteurs, et une toute petite partie des consommateurs, surtout dans les pays aux économies les plus riches.

Il est nécessaire et urgent d’imaginer un quelconque type de régulation des marchés capable d’éviter ces abus, susceptibles de provoquer de graves dommages à un secteur pourtant essentiel et stratégique, comme celui de la production d’aliments.

Et dire que les mêmes acteurs du marché vantent les efforts qu’ils font pour réduire le gaspillage alimentaire…
Ne serait-ce pas plutôt une simple opération marketing pour essayer de toucher le cœur de la victime, le consommateur ?

Image: https://www.2luxury2.com/wp-content/uploads/Inglorious-Fruits-and-Vegetables-The-Designs-of-the-Year-2015-nominees-@-Design-Museum-London.jpg?x96773

106- The price to the consumer

THE PRICE TO THE CONSUMER

Under the title "low prices at the beginning of the stone fruit campaign are not passed on to the consumer", the Spanish agricultural web Agrodigital informs about the enormous disparity between the prices paid to the farmer and the prices paid by consumers (http://www.agrodigital.com/PlArtStd.asp?CodArt=114482).
It should be noted that the so-called stone fruits are the fleshy fruits of the genus prunus, ie apricot, peach, nectarine, plum and cherry.

Picture: http://es.globedia.com/imagenes/noticias/2011/11/25/exportaciones-frutas-hortalizas-caen-septiembre-bajos-precios_1_984948.jpg

The situation of the year 2017 is a case which unfortunately is repeated with a certain frequency. The market, for climatic problems in destination, started with difficulties and slowly. This is a problem that I mentioned to you last year, which is this year again present (see http://culturagriculture.blogspot.com.es/2016/05/77-bad-weather-8-in-destination.html).
The climatic conditions were not favorable for consumption in the destination areas, but they were good in the production areas. The fruit ripens, it must be picked, but it is dispatched more slowly than it is produced. Supply is unbalanced in relation to demand, and prices are falling.
This is a relatively common situation in food production, which is being attempted to regulate by conservation. But some products, whose commercial life is very short (peach, strawberries, lettuce, zucchini, etc.) don't bear these conditions and are kept for a short time.
A little later, the climatic conditions in destination have improved, consumption has restarted, but prices did not rise.

Prices in origin remain at such a low level that they don't even cover the basic costs of the crop. They are roughly half of what they were last year on the same dates.
Many stone fruit growers abandon the fruit on the trees without harvesting them, others go so far as to pluck orchards with the fruit on them.


However, consumer prices are similar to those of last year.

In other words, farmers are suffering harshly, in a campaign that will remain as one of the worst in the last 50 years, but markets are taking advantage of the situation to make a lot of money, at the risk of sinking such an important sector as is the production of fruits and vegetables.

The difference between the price paid to the farmer and the price paid by the consumer during this month of May is approximately the following:
7 times for stone fruits
7 times for zucchini
9 times for tomato
9.5 times for the pepper.

A normal difference should be between 3 and 5 times, depending on the product, to cover the important costs of selection, packaging, storage, sale, transport, distribution and point of sale.


Currently, a sale of peach or nectarine at 3€50 to the consumer leaves barely 0€50 to the farmer, which is not sufficient to ensure the sustainability of the orchard, while being a high price for the consumer.

Something is wrong in our system of distribution of consumer goods.
It is totally abnormal that the two essential links of the chain, that is to say the producer at one end and the consumer at the other, are victims of the distribution system.


Picture: http://www.depannage-informatique-caen.fr/autre-site/site-leclavier/images/vente-paniers-bio.jpg

Direct selling from producer to consumer is only a small part of the solution as it can only involve a very small part of the producers and a very small part of the consumers, especially in the countries with the richest economies.

It is necessary and urgent to imagine any type of market regulation able to avoid such abuses, which could cause serious damage to a sector that is essential and strategic, such as that of food production.

And surprisingly the same market players extol the efforts they are making to reduce food waste ...
Would not it be a simple marketing operation to try to touch the heart of the victim, the consumer?


Picture: https://www.2luxury2.com/wp-content/uploads/Inglorious-Fruits-and-Vegetables-The-Designs-of-the-Year-2015-nominees-@-Design-Museum-London.jpg?x96773