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dimanche 29 mars 2020

147- Gracias agricultor, por llenar nuestra despensa


¡GRACIAS, AGRICULTOR, POR LLENAR NUESTRA DESPENSA!

Bajo este título, José Antonio Arcos, periodista español especializado en información agrícola, centrado especialmente en España y Europa, publicaba hace unos días un elogio a los agricultores en su página web, que aconsejo a todos los que se interesan por la agricultura y la producción de alimentos.



Desde varias semanas, con la crisis actual del Covid-19, todos estamos muy sensibilizados y agradecidos de la tremenda labor de todos los cuerpos médicos, muchas veces llevada a cabo en condiciones difíciles y a veces precarias, con una increíble dedicación en esos tiempos especialmente difíciles que nos ha tocado vivir.

José Antonio Arcos ha querido recordarnos que los agricultores siguen produciendo los alimentos que necesitamos, y que gracias a su labor diaria y a pesar de la situación de confinamiento, seguimos disponiendo de alimentos de calidad, aunque la vida económica de nuestros países este casi paralizada.

Quiero unirme a este elogio, como consumidor, y también como agricultor. Gracias a todos.
Gracias igualmente a todos los trabajadores agrícolas que siguen con su dura labor en el campo a pesar de la situación tan tensa que estamos viviendo. Sin ustedes, muchas fincas estarían paradas a pesar de la buena voluntad de los agricultores.

Imagen propia

“Si podemos estar en casa durante quince días y los que vengan con la despensa llena es gracias a los agricultores. Solo gracias al sector primario – ya sean pescadores, ganaderos o agricultores – podemos luchar contra el hambre y la desesperación de una situación como la que estamos viviendo en España por el coronavirus. No hay hambre porque hay alimentos. Hay alimentos porque hay productores (agricultores, ganaderos y pescadores).

Gracias a esa labor de los hombres y mujeres de la España Vaciada*, comemos todos. La España Vaciada o Vacía, la España rural está dando vida a la España urbanita y a cada mesa en la que se pone un plato. Ellos son mis héroes.

En valor la soberanía alimentaria

Quizá ahora los millones de españoles que viven al margen de la agricultura y de los diferentes sectores de actividad del mundo agro puedan comprender el concepto de soberanía alimentaria. Estas dos palabras que durante estas semanas atrás han estado sacando a la calle los agricultores y ganaderos por toda España no están vacías de contenido.

Soberanía alimentaria significa la capacidad que tiene una nación de autoabastecerse. El mejor ejemplo lo vemos estos días en los que millones de consumidores han hecho masivamente compras de alimentos y han encontrado productos con los que llenar sus cestas. Esos productos, esos alimentos, no nacen por generación espontánea en un supermercado o en una frutería, esos alimentos sin los cuales nada sería posible los produce un agricultor. Es su creador.

Esa soberanía alimentaria tiene un significado aún más profundo en situaciones de crisis como la actual, por el coronavirus, ante hipotéticas limitaciones o cierres en frontera. La soberanía alimentaria permite que, al margen de lo que pueda ocurrir en el exterior, un país sea capaz de alimentar a su población.

Gracias agricultor y ganadero, hombres de la tierra. Gracias pescador, hombre de la mar.

Cuando salgamos de esta pandemia (COVID-19), porque seguro que entre todos juntos venceremos al virus, cuando ocurra (que ocurrirá) por favor recordad que no podemos dejar caer a nuestro sector primario que es el que nos da de comer. Es prioritario.

Aparte de que muchos ahora puedan comprender qué es la soberanía alimentaria, también entenderán porque los #AgricultoresAlLímite son un sector estratégico.

Sin agricultura, nada (‘Sine agricultura, nihil‘**). Ellos son mis héroes. Un aplauso por todos ellos”.

*La expresión España Vaciada ha cogido fuerza desde unos meses para ilustrar los efectos del éxodo rural, de la explosión demográfica y económica de las grandes urbes del país, y de la falta de recursos económicos, técnicos y tecnológicos de la que sufren cada vez más las zonas rurales, sin que aparentemente haya una voluntad política de influir sobre esa tendencia. Es también un movimiento de reivindicación de derechos para esas regiones inmensas, imprescindibles a la soberanía alimentaria del país, y abandonadas por los gobiernos sucesivos.
** "Sine agricultura, nihil" es el lema en latín del cuerpo de los ingenieros agrónomos españoles.


Esta crisis podría ser el revelador de las políticas inadecuadas de las últimas décadas, que han visto el tejido industrial, artesanal y agrícola modificarse profundamente en los países industrializados.
Los mercados de los países ricos se han convertido en un gran campo de batalla de precios, abocando muchas actividades y empresas de los sectores primario y segundario a desaparecer o a buscar suerte en países donde los costes son mucho más baratos, aunque mucho más lejanos.
En el mismo tiempo, por motivos que ya he explicado en varios artículos, la población urbana ha perdido el contacto con su agricultura y ya no sabe lo que es el trabajo del campo, lo exigente que es, los riesgos que tiene que soportar el sector de producción para que todos y cada uno de los consumidores puedan acceder en todo momento a una alimentación abundante, diversa y sana, a precio muy accesible.

Pero esta evolución tiene consecuencias que empezamos ahora a medir de verdad, en términos medioambientales y económicos por supuesto, y últimamente también en términos de seguridad sanitaria y de soberanía alimentaria.

Estamos ahora mismo en plena crisis sanitaria. Cada vez más países toman decisiones drásticas de confinamiento, más o menos realistas según el país. Cuanto más estricto sea el confinamiento, mayor es el número de actividades afectadas.
En España, solo las actividades vinculadas con la salud, la seguridad, la higiene, la comunicación y la alimentación siguen teniendo derecho de funcionar. El resto de actividades solo pueden funcionar por teletrabajo. Es cuando nos damos cuenta que el ocio, el turismo, la industria, la construcción no son actividades de primera necesidad. Todo esto se puede parar durante unos días, unas semanas o unos meses, pero la alimentación, y en consecuencia la agricultura, es la base de la supervivencia.
En Francia, la falta de mano de obra inmigrante por culpa de los cierres de fronteras hace imposible realizar determinados trabajos agrícolas. Una llamada ha sido lanzada hace unos días, y en menos de una semana, 80.000 urbanos la han contestado. ¿Sera un repentino interés por las labores del campo, el deseo de huir de la cuidad y de su promiscuidad, la posibilidad de mantener uno ingresos a pesar de la crisis o la posibilidad de evitar el confinamiento que atrae tanta gente?


¿Qué quedara de todo esto cuando se acabe esta crisis sanitaria?
¿Quién recordara que la soberanía alimentaria no es un producto de la imaginación, sino una necesidad vital de cualquier sociedad humana?
¿Se seguirá hablando de una evolución de la agricultura europea hacia una actividad de mantenimiento de los paisajes, cuya rentabilidad no tiene real importancia, siempre que este “limpia” y políticamente correcta?
¿Se podrá entonces volver a un debate sano, no ideológico, sobre la producción de alimentos, la necesidad de desarrollar una agricultura productiva, sostenible, rentable, sana, destinada en prioridad a un consumo de relativa proximidad?



Querido lector, si como yo, estas confinado en tu casa, tendrás tiempo para leer.
Pues no me resisto a poner el link de un artículo que publique inicialmente el 19 de marzo de 2015, es decir hace casi exactamente 5 años. Las cosas han cambiado poco, la verdad.
Y la urgencia de mantener la soberanía alimentaria es cada vez mayor.

jeudi 24 janvier 2019

142- Las alternativas a los pesticidas -2- El seguimiento del cultivo


LAS ALTERNATIVAS A LOS PESTICIDAS -2- EL SEGUIMIENTO DEL CULTIVO


No se puede realmente clasificar el seguimiento del cultivo entre las alternativas a los pesticidas, pero tome la decisión de convertirlo en el punto de partida de esta serie ya que es el fundamento de la Protección Fitosanitaria Integrada y de la protección fitosanitaria en Agricultura ecológica.
Ninguno de los métodos, técnicas y novedades de los que voy a hablar podrían funcionar correctamente ni ser implantados sin esta fundamental etapa previa.


Cualquier seguimiento (o vigilancia) de los cultivos conlleva la integración de un aspecto pocas veces comentado pero esencial para una agricultura moderna, productiva, respetuosa, sana y sostenible: el conocimiento.
Una agricultura sostenible es una agricultura de ciencia y de conocimiento.
Conocimiento del cultivo primero, su ciclo fisiológico, su adaptación climatológica, sus exigencias agronómicas, sus necesidades nutricionales, sus sensibilidades sanitarias y fisiológicas, su compatibilidad con los cultivos del entorno, etc.
Conocimiento del suelo, que es el soporte vital del cultivo, para tomar en cuenta los factores de sensibilidad potenciales (patógenos, riesgos de nematodos, de asfixia radicular, etc.), y de conocer los aportes nutricionales del suelo al cultivo (incluido los riesgos de deficiencias o de carencias).
Conocimiento de los riesgos adversos, como especialmente los riesgos climáticos, las enfermedades, las plagas.
Conocimiento de los auxiliares para la defensa del cultivo (insectos, hongos y vertebrados depredadores), los que serán útiles para ayudar a resolver los problemas específicos del cultivo.
Conocimiento del entorno de las zonas de cultivo, para saber que ayuda puede aportar (zonas favorables al desarrollo de determinados auxiliares por ejemplo), o que dificultades presenta (la proximidad de zonas iluminadas puede aumentar la presencia de determinados lepidópteros nocturnos dañinos para los cultivos por ejemplo) y lo que el agricultor tendrá que hacer para tomar este entorno en cuenta, sacando el mejor partido posible para su actividad.

Es importante indicar que este nivel de formación y de conocimiento, hoy reconocido como punto de partida imprescindible para cualquier evolución de la producción agrícola hacia practicas virtuosas, es un logro reciente (y no totalmente generalizado todavía) en los países más desarrollados (desde la segunda mitad del siglo XX), y que queda pendiente de avanzar en gran parte del mundo. La agricultura se mantiene, de manera universal, como uno de los sectores más atrasados de la actividad humana y de la economía mundial, en materia de enseñanza, de formación y de desarrollo.

Imagen: Issiaka Konate (ARAF- Plateau Dogon), Mali

Una vez estos conocimiento adquiridos y el cultivo implantado, el agricultor deberá poner en marcha todo un proceso, a menudo complejo, que le permite poner su cultivo en las condiciones más favorables a su desarrollo y a su producción, tanto en calidad como en cantidad.
Uno de los puntos clave será la protección del cultivo contra las plagas y enfermedades.

-       Primero deberá implementar todos los medios disponibles para impedir que los ataques fitosanitarios se produzcan. Es la profilaxis. Se trata de la eliminación de los restos contaminados de cultivos anteriores o colindantes, la poda, la limpieza del entorno, etc.
-       Luego debe poner en marcha los sistemas de observación para detectar los ataques lo más precozmente que pueda. Es la vigilancia. Es la colocación de trampas de monitoreo, de protocolos de observación, de conteos, de registros climatológicos, etc.
-       Pondrá en relación las observaciones y los conteos con niveles de referencia llamados “umbrales de riesgo”, variables según el cultivo, la región de cultivo, el tipo de parasito y la época. De esta manera determinara a partir de qué momento una amenaza presente se convierte en un peligro y presenta un riesgo económico. Es la noción de umbral de intervención.
-       A la vez que observa las poblaciones de plagas, observa la presencia de depredadores de todos tipos. Son insectos, ácaros, hongos o vertebrados (aves, serpientes, carnívoras de pelo) que se alimentan de los diferentes riesgos presentes en los cultivos. Su presencia puede considerablemente reducir, o incluso eliminar la amenaza de una población de plagas. Es el empleo de los organismos auxiliares.
-       Elegirá el método de intervención caso a caso. Empleara pesticidas, naturales o sintéticos, eligiéndolos por su eficacia, sus efectos secundarios y los riesgos para el medioambiente y la salud, cuando ningún otro medio le permitirá resolver el problema. Es la decisión de intervención.

Cada cultivo, cada periodo del ciclo fisiológico, cada tipo de condiciones climáticas, requerirá una respuesta adaptada.

El seguimiento de los niveles de poblaciones de enfermedades e insectos problemáticos para los cultivos y de sus auxiliares, permite decidir la mejor técnica de intervención, si es necesaria, y su momento óptimo.

LA ELECCIÓN DE LOS PRODUCTOS

Cuando empecé mi carrera agrícola, al principio de los años 80, la fitofarmacopea disponible incluía un gran número de moléculas sintéticas muy polivalentes. Se trataba contra un ataque de pulgones, y todo lo que se encontraba presente (dípteros, himenópteros, coleópteros, lepidópteros y otros insectos plagas o útiles) también caía eliminado. El respeto a los equilibrios no se encontraba al orden del día, y de todas formas habría sido muy difícil intentarlo, ya que ninguno de los pesticidas disponibles y autorizados era selectivo.
Progresivamente, productos cada vez más específicos han aparecido, reduciendo la polivalencia, y por consecuencia los riesgos de “limpieza” imprevista.
Sin embargo hay que decir que en el mismo tiempo han aparecido, o vuelto a aparecer algunos problemas, a menudo conocidos ya que descritos en libros antiguos, pero hasta entonces generalmente controlados por la polivalencia de los productos fitosanitarios.

La información al agricultor también ha aumentado mucho.
Hasta los años 90, solo conocía el riesgo para el usuario (e incluso solo en parte), y el plazo antes de la recolección.
Progresivamente, el agricultor ha recibido una información siempre más completa referente a la salud, el medioambiente y las condiciones de empleo.
Con la mejora de las técnicas de medición y la bajada de su coste, se han generalizado los controles de residuos de plaguicidas. Se han establecido normas para cada producto y cada tipo de alimento.
Los productos los más polivalentes han sido casi todos prohibidos.


Aunque es cierto que hasta finales de los 80 era habitual (pero no sistemático) que los agricultores tratasen por calendario, sin preocuparse realmente de la presencia de enfermedades o de plagas, y menos aún de auxiliares, ya no es el caso hoy, por varios motivos:
-       El nivel de formación y de conocimiento de los agricultores ha progresado mucho.
-       La mejora del asesoramiento técnico hacia los agricultores mediante estructuras públicas, privadas o de tipo cooperativo permiten hacer progresar también los agricultores menos formados.
-       La presión social entorno a una agricultura sostenible cuyo impacto sobre la salud y el medioambiente sea minimizada ha verdaderamente explotado en los últimos años.
-       La preocupación sobre el impacto de las prácticas agrícolas también ha progresado mucho entre los propios agricultores.
-       La legislación se endurece cada año un poco más, tanto en las autorizaciones de pesticidas como en las condiciones de empleo, y los controles y sanciones también, al menos en los países ricos.
-       Los supermercados, que controlan la mayor parte de los mercados de consumo en los países industrializados, obligan sus proveedores a seguir y cumplir unos protocolos que todos, hoy por hoy, van muy centrados en los riesgos sanitarios y medioambientales. Los controles son numerosos y las sanciones severas.
-       El coste de la protección fitosanitaria es elevado, e importantes ahorros son posibles (en comparación con un programa de tratamiento sistemático mediante calendario) gracias a una buena gestión.
-       Numerosos pesticidas ecológicos o muy específicos aparecen en el mercado, con exigencias técnicas particulares que exigen condiciones de empleo muy estrictas, pero que permiten al agricultor resultados técnicos sin riesgo de residuos.


De hecho es importante señalar que muchos de los umbrales de daños empleados en los años 80 y 90 se han tenido que revisar por motivo de la evolución de las soluciones disponibles.
Es que cuando un agricultor disponía de productos muy polivalente dotados de un importante efecto de choque, podía esperar que los ataques peligrosos lleguen a niveles relativamente elevados.
En la actualidad es diferente, ya que las soluciones raramente tienen un efecto de choque potente, obligando el agricultor a anticipar.

La filosofía de protección ya no es de “dejar venir y limpiarlo todo”, pero más bien de “evitar que los problemas puedan coger importancia”, lo que les haría muy difíciles de resolver.

Este cambio de paradigma tiene también un impacto muy directo sobre la manera que tiene el agricultor de centrarse en la protección de sus cultivos, ya que sabe que si no ha sabido, o podido, evitar el desarrollo de determinados problemas, las consecuencias económicas podrían ser extremadamente graves.

Total, el seguimiento del cultivo es desde mucho tiempo un punto técnico importante para el agricultor.
Con los numerosos cambios de los últimos años, se ha convertido en un auténtico método de trabajo que ocupa un sitio esencial en la protección del cultivo, y en el éxito del resultado técnico.

Pues sí, si es cierto que el seguimiento del cultivo no es, en sí mismo, una alternativa al empleo de los pesticidas, es sin embargo un factor primordial de éxito del cultivo con un mínimo de intervenciones pesticidas.


mercredi 12 décembre 2018

141- Las alternativas a los pesticidas -1- ¿Porque?


LAS ALTERNATIVAS A LOS PESTICIDAS -1- ¿PORQUE?

Mi anterior artículo me dio la idea de esta nueva serie, muy importante frente a los desafíos que se presentan a la agricultura moderna, en un contexto de exigencia societal para la reducción o incluso la prohibición de los pesticidas de síntesis, y la necesidad de mantener una agricultura muy productiva, pero respetuosa del medio ambiente y de la salud de los consumidores y usuarios.


Me parece interesante examinar las soluciones disponibles para sustituirlos.
Porque no se hará una agricultura suficientemente productiva sin medios de protección fitosanitaria. Aunque es verdad que algunos cultivos, en determinadas condiciones, pueden ser producidos sin ningún pesticida, la gran mayoría de las producciones agrícolas tienen una necesidad imperiosa de medios de control y de pesticidas, sea cual sea su origen, para que la producción sea suficiente, los ingresos del agricultor también, y que la seguridad de los alimentos sea garantizada para el consumidor.

Te recuerdo que estoy radicalmente opuesto a una prohibición total de los pesticidas de síntesis.
Es una estafa intelectual dejar creer a un público no informado, crédulo y manipulado, que la agricultura puede vivir sin pesticida.
También es una estafa intelectual dejar pensar a este mismo público que soluciones no sintéticas existen para sustituir todos los pesticidas sintéticos en todas las situaciones de cultivo.
Es otra vez una estafa intelectual dejar pensar a este mismo público que todo lo que es natural es bueno, y que un pesticida natural es mejor que un pesticida sintético. Lo puedes comprobar en mi serie “Natural vs sintético”.
Y para finalizar es una estafa intelectual dejar creer, como es todavía el caso de una amplia proporción de consumidores, que la agricultura ecológica no emplea pesticidas. Las comunicaciones siempre se hacen con el mismo modelo, donde se indica “sin pesticida” y se manda con un asterisco hacia una nota escrita en letra pequeñita y al final del texto “sintético” o “de síntesis”. 
Para convencerse de esa realidad, hay que observar la progresión europea del mercado de los biopesticidas:

Aunque sea yo seguro de lo que acabo de explicar, también estoy convencido que el movimiento ecologista tiene el gran mérito de obligar la agricultura y sus actividades conexas a cuestionarse, a modificar su mirada sobre su propia actividad, a buscar alternativas a los aspectos más negativos, especialmente referente al impacto sobre el medio ambiente y los riesgos sanitarios.

En consecuencia es muy interesante conocer los métodos alternativos disponibles o en desarrollo. Porque aunque este convencido que una agricultura sin pesticida es imposible, también estoy convencido que es posible reducir mucho su empleo.
Muchos investigadores en el mundo tratan de encontrar soluciones, ya que la supresión de los pesticidas químicos sintéticos tendría graves consecuencias en la productividad de la agricultura, sobre el resurgimiento del hambre en el mundo, e incluso sobre los riesgos sanitarios en nuestra alimentación. Una de las consecuencias sería un probable fuerte aumento del coste de los alimentos, grandes dificultades financieras para los agricultores de las zonas afectadas, y determinados riesgos, difíciles de valuar, de inseguridad alimentaria. En resumen, se puede estimar que la disponibilidad de alimentos sería más difícil de mantener estable.
Queridos lectores de los países ricos, no os preocupéis. Siempre tendréis de comer. Tenéis la suerte, como yo, de vivir en un país solvente, destinación de predilección para la exportación a la que nunca le faltarán alimentos, ya que la gente tiene los medios para pagarlos.
Pero los habitantes de los países en desarrollo podrían sufrir graves penurias alimentarias, más que hoy aun, ya que la exportación de alimentos podría convertirse en fuente esencial de ingresos para los estados y los propietarios.


Los nuevos métodos atraen especialmente la atención de las multinacionales y de algunas startups, bien decididas a aprovechar el gran pastel que se está perfilando, la venta masiva de alimentos a los países ricos.
Y es muy normal.
Hay una real necesidad.
La evolución de las mentalidades, primero en los países desarrollados, y progresivamente también en los países en desarrollo lleva progresivamente la agricultura hacia la producción ecológica, o por lo menos, hacia una producción menos consumidora de pesticidas.

En realidad, no es exactamente esto. Sea cual sea el método de producción empleado, y aunque sea verdad que existen medios para reducir la presión de los ataques de muchas plagas y enfermedades, también es cierto que los cultivos seguirán siendo más o menos sensibles a estos problemas. Con el fin de evitar pérdidas excesivas, el agricultor podrá en marcha todos los medios disponibles para evitar los daños potenciales.

La agricultura ecológica prohíbe todo lo que no es de origen natural (con algunas excepciones), pero sin garantizar la inocuidad de la técnica empleada, ni siquiera los riesgos medioambientales que presenta, como es el caso con el cobre o el aceite de neem, o por la producción de toxinas naturales por deficiencias en el control de las enfermedades fúngicas.


El agricultor convencional ya no tiene, hoy, ningún interés en emplear ciegamente los pesticidas. Son caros, o incluso muy caros y pueden tener efectos secundarios sobre el propio cultivo, como es el caso con los piretroides sobre los ácaros, que favorecen el desarrollo de otros problemas fitosanitarios que a su vez necesitaran el empleo de más pesticidas.

Las dos grandes orientaciones de la producción, ecológica o convencional, se juntan pues en el fondo del problema: cualquier intervención en el campo tiene efectos secundarios y consecuencias indeseables.
Nada nunca es anodino, que se use una técnica respetuosa o un pesticida natural, o que se use un pesticida sintético.

Le tema de esta nueva serie es precisamente de estudiar las técnicas y los métodos disponibles para evitar el empleo de pesticidas, especialmente los sintéticos.
En determinados cultivos, las alternativas no sintéticas no permiten, en la actualidad, asegurar una producción suficiente.
Pero llegara el momento, no sé ni cuando no como, pero llegara.

Mientras tanto, cualquier prohibición no correctamente preparada por la existencia previa de una solución de sustitución confirmada, tendrá graves consecuencias sobre la alimentación.
La probable próxima prohibición del glifosato podría convertirse en un auténtico desastre, especialmente para métodos de producción respetuosos como la agricultura de conservación, con finalmente un resultado exactamente inverso al perseguido.
La prohibición de los neonicotinoides, cuyos efectos sobre las abejas son controvertidos, también tendrá graves consecuencias sobre determinados cultivos.


Sería preferible determinar prioridades, sin prejuicios, sin ideología, siguiendo criterios científicos indiscutibles, y favorecer la investigación de soluciones para resolver dichas prioridades.

Numerosos estudios están en marcha o ya han terminado. Los presentaré en varios capítulos de esta serie, y publicaré después un nuevo artículo cada vez que una innovación interesante aparecerá.

En los próximos capítulos de esta serie, hablare de la evolución de los conocimientos sobre plagas y enfermedades, así como del comportamiento de las plantas frente a esas agresiones, de los pesticidas de origen natural, de los organismos vivos que permiten reducir o evitar el uso de pesticidas, de la influencia que puede tener el agricultor sobre la capacidad de autodefensa de las plantas, del uso de feromonas, de la influencia de la biodiversidad sobre los riesgos parasitarios, de la investigación genética, etc.

Hasta pronto pues.

samedi 30 juin 2018

134- La percepción del riesgo

LA PERCEPCIÓN DEL RIESGO

Un interesante artículo publicado en mayo en el blog español “El ecologista transgénico” nos informa sobre la percepción del riesgo por el público, y nos advierte sobre la enorme presión mediática que soportamos diariamente, con la percepción a veces errónea que podemos coger de determinados temas.


Este artículo me interesa mucho ya que la agricultura, y especialmente los plaguicidas, forman parte de los temas más afectados por este problema, muy a menudo de manera injustificada.


“La percepción del riesgo: un asunto peligroso
12 mayo, 2018

Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación de la ciencia, por lo tanto voy a dedicar la entrada a este tema, intentando aclarar conceptos mediante unos cuantos ejemplos. Porque, cada día, en nuestra vida diaria, tenemos que tomar un sinfín de decisiones que son ejercicios de balance entre beneficios y riesgos, unas inconscientes otras más razonadas. Por desgracia los humanos no somos muy buenos a la hora de evaluar estos riesgos. Esto complica nuestra capacidad para tomar decisiones coherentes, desde decisiones médicas, más o menos importantes, hasta qué alimentos nos llevamos a la boca.


De hecho, la evidencia es clara, no podemos evitar cometer esos errores. Nuestra aparente irracionalidad en este tema es fruto de procesos innatos que operan fuera de nuestro control consciente. Se han identificado una serie de “factores de miedo” emocionales que hacen que algunas amenazas potenciales produzcan más temor que otras, sin importar lo que la evidencia pueda decir:
-       Los riesgos creados por el hombre nos asustan más que los naturales, por lo que es más probable que tememos los transgénicos, la radiación de plantas nucleares y químicos industriales que los riesgos “naturales” como leche no pasteurizada, medicinas naturales o radiación cancerígena del sol.
-       Nos preocupamos más por los riesgos que no podemos controlar y tendemos a pasar por alto los riesgos que podemos controlar, por ejemplo, sobreestimamos es riego del glifosato (u otros fitosanitarios) pero subestimamos el riesgo de no comer suficiente fruta o verdura o del sedentarismo.
-       Los riesgos impuestos nos atemorizan más que aquellos que tomamos voluntariamente. Por ello, la percepción del riesgo es mayor en el caso de la radiación de las centrales nucleares que con la radiación del sol, a la que nos exponemos voluntariamente.
-       Somos malos evaluando los riesgos y beneficios a largo plazo; tenemos una tendencia innata a centrarnos en el corto plazo. Por ejemplo, cuando desaparecen enfermedades como el sarampión o las paperas, los beneficios de las vacunas que los vencieron ya no son obvios y pueden llegar a ponerse en entredicho.
-       A menudo olvidamos considerar el riesgo de no hacer nada o de la alternativa.

Estos atajos mentales y nuestro deseo de respuestas simples sobre la causalidad, el riesgo y el beneficio conducen a algunos errores comunes en la forma en actuamos en nuestras propias vidas.


Peligro y riesgo

Peligro y riesgo son dos conceptos diferentes pero relacionados.

Un peligro es un agente que tiene el potencial de causar daño.
El riesgo mide la probabilidad de daño por un peligro.


Los peligros solo se convierten en riesgos cuando hay exposición. Ejemplo: la radiación solar es un peligro. Pero si nunca me expongo (o me protejo) a la radiación, no me enfrentaré al riesgo de quemaduras o melanomas, aunque el peligro ahí está. A pesar de esta diferencia, tendemos a considerar todos los peligros como riesgos, independientemente de nuestro nivel de exposición.

Esto es muy visible en la clasificación de carcinógenos de la International Agency on Cancer Research (IARC http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/). La identificación de peligros es el primer paso de la evaluación de riesgos, pero no es en sí una evaluación de riesgos. Sin embargo, constantemente vemos informes de identificación de peligros presentados como evidencia de riesgo real. Estas clasificaciones se basan en la fuerza de la evidencia y no en el grado de riesgo. Dos factores de riesgo podrían incluirse en la misma categoría aunque uno triplicara el riesgo de cáncer y el otro lo aumentara en una pequeña fracción. Un ejemplo claro es el tabaco y la carne procesada, incluidos ambos en la categoría 1 de dicha clasificación. Según Cancer Research UK (http://scienceblog.cancerresearchuk.org/2015/10/26/processed-meat-and-cancer-what-you-need-to-know/), fumar causa el 19% de todos los cánceres; por el contrario, se cree que “solo” el 3% de todos los cánceres son causados ​​por la carne procesada y las carnes rojas combinadas. Por lo tanto, la evidencia de que la carne procesada causa cáncer es tan fuerte como la del tabaco, pero el riego del tabaco es mucho mayor.

Todos los peligros no son iguales

Como hemos visto, todos los peligros no son iguales, estos pueden afectar a distinto número de personas y/o ser más o menos dañinos.  Observando el gráfico, podemos dividir los peligros en cuatro categorías según la cantidad de personas afectadas y la gravedad del daño. La naturaleza del producto (natural vs sintético) no afecta a la peligrosidad.


Sin embargo, a veces tendemos a considerar que todos los peligros a los que prestamos atención son igual de dañinos. El aumento del movimiento anti-vacunas muestra esta tendencia a ver todos los riesgos como iguales (considerando los peligros de las vacunas y los peligros de las enfermedades como equivalentes tanto en gravedad como en riesgo de daño). Las enfermedades prevenibles por vacunación pertenecen al cuadrante superior derecho del gráfico. Las vacunas trasladan el peligro de estas enfermedades al cuadrante superior izquierdo reduciendo drásticamente el número de personas afectadas por estas enfermedades. Por otro lado, las vacunas en sí mismas tienen una peligrosidad generalmente baja en una pequeña proporción de la población, colocándolas en el cuadrante inferior izquierdo. Sin embargo, en la mente de muchas personas, los riesgos extremadamente raros (reales o imaginarios) asociados con las vacunas se han vuelto iguales o mayores que los riesgos (muy reales) de contraer la enfermedad. Lo mismo es cierto para los aditivos alimentarios.

Conclusión

Estamos continuamente expuestos a una gran cantidad de peligros, algunos de las cuales pueden tener riesgo para nuestra salud si nos exponemos a ellos, si se encuentran en una concentración demasiado alta o de una forma demasiado frecuente. Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación social de la ciencia. En parte, estos errores, son debidos a nuestra escasa capacidad para evaluar correctamente estos riesgos (otras veces son interesados). Para evitarlos debemos evaluar cada peligro por separado, analizando su potencial para causar daño y su nivel de exposición así como su posible alternativa o las consecuencias de prescindir de él para informarnos si algo realmente representa un riesgo.


Más información sobre el tema en: https://thoughtscapism.com/


La confusión creada en torno a la diferencia entre peligro y riesgo es cuidadosamente cultivada, con una meta, generalmente oculta, destinada a favorecer ventas o a provocar una modificación de la opinión o del comportamiento.
Es sin lugar a dudas lo que está pasando desde  varios años en contra de la agricultura convencional, para favorecer el consumo de productos ecológicos. Los que más comunican en este sentido son empresas capitalistas que distribuyen alimentos ecológicos, u ONGs ecologistas intentando conseguir nuevos seguidores o aumentar su poder.
Este mercado es muy lucrativo, y los medios implementados para desarrollarlo no dudan en denigrar cualquier cosa que se interponga en su camino.
Atraer el consumidor jugando con sus miedos, es lo único que les importa.
Y los daños colaterales producidos, que a veces son graves, no les importan.

Imagen: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/ea/29/24/ea29240b4ccba8913893c942ec758eb9.jpg

dimanche 10 juin 2018

132- Intemperies -11- Vórtice polar

INTEMPERIES – VÓRTICE POLAR


Este año 2018 otra vez ha sido acompañado de intemperies aquí, en Andalucía, al igual que en muchos más sitios del planeta.
No es tanto el tipo de intemperies que es inusual, sino su secuencia, su frecuencia y su intensidad, y por supuesto sus consecuencias. En el caso del melocotonero aquí, podemos hablar de la formación de frutos múltiples, consecuencia del calor de otoño, de la dificultad para las plantas a entrar en dormancia por culpa de un otoño interminable, a los daños de heladas de primavera, a los daños de roces debido al viento en frutitos, a los daños de granizo, etc.


Desde junio 2017, es decir en el espacio de 1 año, podemos listar, en orden, un verano especialmente cálido, batiendo el récor de días de más de 40ºC, un otoño muy seco, cálido y largo, un invierno sin lluvia y muy frío para esta región, heladas de primavera y, a partir de final de febrero, lluvias abundantes y repetidas, acompañadas de vientos violentos y de numerosos episodios de granizo, un mes de mayo especialmente fresco, y un mes de junio que arranca con temperaturas anormalmente bajas y humedad.
Los años se siguen pero no se parecen en nada. Son tan diferentes que mis datos históricos, acumulados desde 1974, casi no me sirven para nada.
Ya he hablado aquí de los modelos matemáticos  que tienen una gran utilidad para prever, anticipar.
Esta capacidad para anticipar nos permite prever las fechas y la gravedad de determinados riesgos fitosanitarios, situar las fechas de las cosechas, realizar aportes de riego ajustados, fijar las fechas de siembra, etc.
Estos modelos representan un elemento esencial en los métodos de agricultura respetuosa con el medioambiente, tanto la producción integrada como todas las formas de agricultura ecológica.

La agricultura se basa en ciclos naturales, ellos siendo condicionados por la meteorología. Las anomalías del tiempo afectan directamente los comportamientos de las plantas y de los animales, con consecuencias potencialmente graves sobre la producción de alimentos.

Imagen personal

Noto aquí que 2018 es el tercer año consecutivo mostrando señales tangibles de un cambio climático. Un año atípico de vez en cuando siempre ha sido la norma, un periodo de sequía prolongado durante varios años también. Pero semejante secuencia de anomalías es muy anormal.

Hasta ahora, siempre se nos ha dicho que el cambio climático es difícil de notar localmente, que son los datos globales que hay que tomar en cuenta. Y hasta el año 2015, podíamos observarlo, con una variabilidad más o menos normal.
Pero esta serie de tres años atípicos es preocupante. Parece que estamos entrando en una fase, igualmente anunciada desde mucho tiempo por los meteorólogos, la de los fenómenos extremos.

Un artículo, publicado en el pasado mes de marzo en una revista digital mejicana, nos aporta parte de la explicación de esta situación y nos invita a prepararnos para tener que soportar serias inclemencias climáticas en las próximas décadas.


Debilitamiento del vórtice polar causa fríos extremos en Europa
Vie, 2 Mar 2018

El mismo fenómeno, que está vinculado con el calentamiento global antropogénico, afectó a nuestro país en enero pasado

Figura 1: La gráfica muestra valores de temperatura históricos para esta época del año en el Ártico. La curva roja corresponde a la temperatura en los primeros meses del 2018, la curva blanca el valor esperado. Este fenómeno está creando un deshielo histórico en la región circundante al Polo Norte.



Por:
Dr. Alfredo Sandoval Villalbazo, coordinador del Programa de Servicio Departamental de Física del Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Investigador Nacional Nivel II (SNI)


En el año 2014 fue publicado en la revista Nature un estudio en el cual se analizó el efecto del calentamiento del Ártico sobre el comportamiento de las corrientes de aire frío existentes en dicha región del planeta (1).  Los autores del trabajo mostraron que este calentamiento alteraría significativamente el equilibrio del vórtice polar, al punto de que masas de aire muy frío eventualmente descenderían a los continentes, generando fríos extremos en latitudes medias.

Cuatro años después, el efecto previsto por los autores de dicho trabajo se ha verificado de manera dramática, afectando la costa este de los Estados Unidos, el noreste de México (2) y más recientemente a Siberia y Europa occidental, en dónde ya se han registrado decenas de defunciones debidas a los fríos extremos.

El escenario también fue anticipado, de manera más urgente, en una reciente comunicación científica enviada a la Sociedad Meteorológica Norteamericana; ésta fue sometida a un riguroso arbitraje en mayo de 2017 y fue publicada en línea el primero de febrero de 2018 (3).

Las altas concentraciones de dióxido de carbono atmosférico derivadas de actividades humanas tales como con la quema de combustibles fósiles y los hábitos alimenticios han causado que el Ártico registre una tasa de calentamiento muy superior a la del resto del planeta (4).

Durante enero y febrero de 2018, las temperaturas registradas en el Ártico han superado por cerca de 20 grados centígrados a sus valores normales históricos (ver figura 1).  Las corrientes de aire relativamente cálido que han penetrado en el círculo polar boreal han actuado como una daga que dio lugar a dos grandes masas de aire frío, las cuales al descender a los continentes generaron temperaturas inusualmente bajas, primero en América del Norte y después en Europa (ver figura 2).

Figura 2: En esta imagen, elaborada por el Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Maine el 10 de febrero de 2018, se observa el vórtice polar dividido en dos. Las temperaturas alrededor del polo norte se encuentran alrededor de 20 grados centígrados por encima de su valor normal (región roja cerca del polo), mientras que en Europa y Norteamérica se registraron temperaturas significativamente bajas (regiones azules).



Desde principios de febrero, la masa de aire polar ubicada en Siberia comenzó a desplazarse hacia Europa occidental formándose la llamada 'Bestia del Este', que ha generado tormentas de nieve impresionantes, inclusive en regiones ubicadas muy al sur de Italia (ver figura 3).

Las consecuencias del deshielo en el Ártico no se limitan a episodios de inviernos muy fríos capaces de generar daños irreversibles en comunidades vulnerables. ‘Lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico’, sino que las alteraciones en los patrones de las corrientes atmosféricas contribuyen a la formación de fenómenos extremos tales como huracanes de alta intensidad y ondas de calor mortales.

Adicionalmente, se han registrado cambios en las propiedades físicas de los océanos que afectan a los ecosistemas, dando pie a que numerosas especies de animales deban migrar y en algunos casos enfrentar escenarios de extinción.

Figura 3: En esta imagen del primero de marzo de 2018 se muestra el vórtice polar dividido, con un ártico anormalmente caliente, temperaturas muy bajas en Europa y temperaturas moderadamente bajas en la costa oeste de los Estados Unidos. Los colores indican desviaciones con respecto a los valores promedio para la época del año actual.



Debido a las características inusuales de los fenómenos climáticos registrados en el 2018, numerosos medios de comunicación en el extranjero han tenido que concentrar esfuerzos para facilitar la comprensión del fenómeno del debilitamiento del vórtice polar (5). Irónicamente, estos medios han debido recurrir a información conocida desde hace años, publicada en revistas científicas de alto impacto, pero que de alguna manera pasó inadvertida.

Las concentraciones de gases de efecto invernadero no retrocederán en las próximas décadas a los niveles registrados a principios del siglo XX, por lo que es evidente que se seguirán presentando diversos fenómenos extremos vinculados con el cambio climático. Únicamente, con un mayor acercamiento entre la comunidad científica, la sociedad y los diversos sectores de los gobiernos que se podrán afrontar exitosamente los escenarios derivados de la crisis ecológica por la que atraviesa la humanidad.”

Referencias:

(1)  Baek-Min Kim , Seok-Woo Son, Seung-Ki Min, Jee-Hoon Jeong, Seong-Joong Kim , Xiangdong Zhang, Taehyoun Shim & Jin-Ho Yoon,  “Weakening of the stratospheric polar vortex by Arctic sea-ice loss”,  Nature Communications 5, 4646 (2014)

(2)   A. Sandoval-Villalbazo, ¿Por qué el calentamiento ártico agudiza el frío en nuestro país?, Prensa Ibero, 16 de enero de 2018.

(3)   Kretschmer M. , D. Coumou, L. Agel, M. Barlow, E. Tziperman & J. Cohen,  2017: “More-persistent weak stratospheric polar vortex states linked to cold extremes”,: Bulletin of the American Meteorological Society 

(4)   A. Sandoval-Villalbazo, “ANÁLISIS: Ritmo de calentamiento en el Ártico, superior al resto del planeta”, Prensa Ibero, 2 de mayo de 2017.

(5)   Algunas notas de medios internacionales en las que se incluyen descripciones del comportamiento del vórtice polar en el contexto de los fríos en Europa son:

La revista Forbes

El periódico ABC de España

El tabloide inglés The Sun

El diario Financial Times
https://www.ft.com/content/50f82fb2-1d50-11e8-956a-43db76e69936