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jeudi 24 janvier 2019

142- Las alternativas a los pesticidas -2- El seguimiento del cultivo


LAS ALTERNATIVAS A LOS PESTICIDAS -2- EL SEGUIMIENTO DEL CULTIVO


No se puede realmente clasificar el seguimiento del cultivo entre las alternativas a los pesticidas, pero tome la decisión de convertirlo en el punto de partida de esta serie ya que es el fundamento de la Protección Fitosanitaria Integrada y de la protección fitosanitaria en Agricultura ecológica.
Ninguno de los métodos, técnicas y novedades de los que voy a hablar podrían funcionar correctamente ni ser implantados sin esta fundamental etapa previa.


Cualquier seguimiento (o vigilancia) de los cultivos conlleva la integración de un aspecto pocas veces comentado pero esencial para una agricultura moderna, productiva, respetuosa, sana y sostenible: el conocimiento.
Una agricultura sostenible es una agricultura de ciencia y de conocimiento.
Conocimiento del cultivo primero, su ciclo fisiológico, su adaptación climatológica, sus exigencias agronómicas, sus necesidades nutricionales, sus sensibilidades sanitarias y fisiológicas, su compatibilidad con los cultivos del entorno, etc.
Conocimiento del suelo, que es el soporte vital del cultivo, para tomar en cuenta los factores de sensibilidad potenciales (patógenos, riesgos de nematodos, de asfixia radicular, etc.), y de conocer los aportes nutricionales del suelo al cultivo (incluido los riesgos de deficiencias o de carencias).
Conocimiento de los riesgos adversos, como especialmente los riesgos climáticos, las enfermedades, las plagas.
Conocimiento de los auxiliares para la defensa del cultivo (insectos, hongos y vertebrados depredadores), los que serán útiles para ayudar a resolver los problemas específicos del cultivo.
Conocimiento del entorno de las zonas de cultivo, para saber que ayuda puede aportar (zonas favorables al desarrollo de determinados auxiliares por ejemplo), o que dificultades presenta (la proximidad de zonas iluminadas puede aumentar la presencia de determinados lepidópteros nocturnos dañinos para los cultivos por ejemplo) y lo que el agricultor tendrá que hacer para tomar este entorno en cuenta, sacando el mejor partido posible para su actividad.

Es importante indicar que este nivel de formación y de conocimiento, hoy reconocido como punto de partida imprescindible para cualquier evolución de la producción agrícola hacia practicas virtuosas, es un logro reciente (y no totalmente generalizado todavía) en los países más desarrollados (desde la segunda mitad del siglo XX), y que queda pendiente de avanzar en gran parte del mundo. La agricultura se mantiene, de manera universal, como uno de los sectores más atrasados de la actividad humana y de la economía mundial, en materia de enseñanza, de formación y de desarrollo.

Imagen: Issiaka Konate (ARAF- Plateau Dogon), Mali

Una vez estos conocimiento adquiridos y el cultivo implantado, el agricultor deberá poner en marcha todo un proceso, a menudo complejo, que le permite poner su cultivo en las condiciones más favorables a su desarrollo y a su producción, tanto en calidad como en cantidad.
Uno de los puntos clave será la protección del cultivo contra las plagas y enfermedades.

-       Primero deberá implementar todos los medios disponibles para impedir que los ataques fitosanitarios se produzcan. Es la profilaxis. Se trata de la eliminación de los restos contaminados de cultivos anteriores o colindantes, la poda, la limpieza del entorno, etc.
-       Luego debe poner en marcha los sistemas de observación para detectar los ataques lo más precozmente que pueda. Es la vigilancia. Es la colocación de trampas de monitoreo, de protocolos de observación, de conteos, de registros climatológicos, etc.
-       Pondrá en relación las observaciones y los conteos con niveles de referencia llamados “umbrales de riesgo”, variables según el cultivo, la región de cultivo, el tipo de parasito y la época. De esta manera determinara a partir de qué momento una amenaza presente se convierte en un peligro y presenta un riesgo económico. Es la noción de umbral de intervención.
-       A la vez que observa las poblaciones de plagas, observa la presencia de depredadores de todos tipos. Son insectos, ácaros, hongos o vertebrados (aves, serpientes, carnívoras de pelo) que se alimentan de los diferentes riesgos presentes en los cultivos. Su presencia puede considerablemente reducir, o incluso eliminar la amenaza de una población de plagas. Es el empleo de los organismos auxiliares.
-       Elegirá el método de intervención caso a caso. Empleara pesticidas, naturales o sintéticos, eligiéndolos por su eficacia, sus efectos secundarios y los riesgos para el medioambiente y la salud, cuando ningún otro medio le permitirá resolver el problema. Es la decisión de intervención.

Cada cultivo, cada periodo del ciclo fisiológico, cada tipo de condiciones climáticas, requerirá una respuesta adaptada.

El seguimiento de los niveles de poblaciones de enfermedades e insectos problemáticos para los cultivos y de sus auxiliares, permite decidir la mejor técnica de intervención, si es necesaria, y su momento óptimo.

LA ELECCIÓN DE LOS PRODUCTOS

Cuando empecé mi carrera agrícola, al principio de los años 80, la fitofarmacopea disponible incluía un gran número de moléculas sintéticas muy polivalentes. Se trataba contra un ataque de pulgones, y todo lo que se encontraba presente (dípteros, himenópteros, coleópteros, lepidópteros y otros insectos plagas o útiles) también caía eliminado. El respeto a los equilibrios no se encontraba al orden del día, y de todas formas habría sido muy difícil intentarlo, ya que ninguno de los pesticidas disponibles y autorizados era selectivo.
Progresivamente, productos cada vez más específicos han aparecido, reduciendo la polivalencia, y por consecuencia los riesgos de “limpieza” imprevista.
Sin embargo hay que decir que en el mismo tiempo han aparecido, o vuelto a aparecer algunos problemas, a menudo conocidos ya que descritos en libros antiguos, pero hasta entonces generalmente controlados por la polivalencia de los productos fitosanitarios.

La información al agricultor también ha aumentado mucho.
Hasta los años 90, solo conocía el riesgo para el usuario (e incluso solo en parte), y el plazo antes de la recolección.
Progresivamente, el agricultor ha recibido una información siempre más completa referente a la salud, el medioambiente y las condiciones de empleo.
Con la mejora de las técnicas de medición y la bajada de su coste, se han generalizado los controles de residuos de plaguicidas. Se han establecido normas para cada producto y cada tipo de alimento.
Los productos los más polivalentes han sido casi todos prohibidos.


Aunque es cierto que hasta finales de los 80 era habitual (pero no sistemático) que los agricultores tratasen por calendario, sin preocuparse realmente de la presencia de enfermedades o de plagas, y menos aún de auxiliares, ya no es el caso hoy, por varios motivos:
-       El nivel de formación y de conocimiento de los agricultores ha progresado mucho.
-       La mejora del asesoramiento técnico hacia los agricultores mediante estructuras públicas, privadas o de tipo cooperativo permiten hacer progresar también los agricultores menos formados.
-       La presión social entorno a una agricultura sostenible cuyo impacto sobre la salud y el medioambiente sea minimizada ha verdaderamente explotado en los últimos años.
-       La preocupación sobre el impacto de las prácticas agrícolas también ha progresado mucho entre los propios agricultores.
-       La legislación se endurece cada año un poco más, tanto en las autorizaciones de pesticidas como en las condiciones de empleo, y los controles y sanciones también, al menos en los países ricos.
-       Los supermercados, que controlan la mayor parte de los mercados de consumo en los países industrializados, obligan sus proveedores a seguir y cumplir unos protocolos que todos, hoy por hoy, van muy centrados en los riesgos sanitarios y medioambientales. Los controles son numerosos y las sanciones severas.
-       El coste de la protección fitosanitaria es elevado, e importantes ahorros son posibles (en comparación con un programa de tratamiento sistemático mediante calendario) gracias a una buena gestión.
-       Numerosos pesticidas ecológicos o muy específicos aparecen en el mercado, con exigencias técnicas particulares que exigen condiciones de empleo muy estrictas, pero que permiten al agricultor resultados técnicos sin riesgo de residuos.


De hecho es importante señalar que muchos de los umbrales de daños empleados en los años 80 y 90 se han tenido que revisar por motivo de la evolución de las soluciones disponibles.
Es que cuando un agricultor disponía de productos muy polivalente dotados de un importante efecto de choque, podía esperar que los ataques peligrosos lleguen a niveles relativamente elevados.
En la actualidad es diferente, ya que las soluciones raramente tienen un efecto de choque potente, obligando el agricultor a anticipar.

La filosofía de protección ya no es de “dejar venir y limpiarlo todo”, pero más bien de “evitar que los problemas puedan coger importancia”, lo que les haría muy difíciles de resolver.

Este cambio de paradigma tiene también un impacto muy directo sobre la manera que tiene el agricultor de centrarse en la protección de sus cultivos, ya que sabe que si no ha sabido, o podido, evitar el desarrollo de determinados problemas, las consecuencias económicas podrían ser extremadamente graves.

Total, el seguimiento del cultivo es desde mucho tiempo un punto técnico importante para el agricultor.
Con los numerosos cambios de los últimos años, se ha convertido en un auténtico método de trabajo que ocupa un sitio esencial en la protección del cultivo, y en el éxito del resultado técnico.

Pues sí, si es cierto que el seguimiento del cultivo no es, en sí mismo, una alternativa al empleo de los pesticidas, es sin embargo un factor primordial de éxito del cultivo con un mínimo de intervenciones pesticidas.


dimanche 26 août 2018

137- Humanos y animales

HUMANOS Y ANIMALES

Cada vez más personas, en las sociedades ricas, ven la ganadería solo como una etapa previa a una gran masacre. Ya no se hace la relación entre ganadería y alimentación, pero entre ganadería y muerte de animales.
Por extensión, el consumo de carne se criminaliza, y el consumidor se culpabiliza. El ganadero esta visto como un monstruo que se sospecha de disfrutar cuando lleva sus animales al matadero.
De algún modo, es una deriva de la generación Disney, que sufre profundamente de lo que llamo el síndrome de Bambi.


Se siente pena y se llora para la suerte de los animales que mueren, sea por culpa de los humanos, o no.
Me parece muy sano de cuestionar nuestras prácticas de superdepredadores, y sobre nuestras derivas de consumidores y de países ricos. Es cada vez más evidente que las sociedades las más ricas consumen excesiva cantidad de carne, creando un desequilibrio ecológico potencialmente muy problemático. Por nuestra cultura ancestral, consumir carne es símbolo de riqueza, hasta tal punto que cuando una sociedad accede a un nivel de vida decente, su primer reflejo es de comer carne con frecuencia. Del mismo modo, en una sociedad pobre, el consumo de carne se reserva a situaciones de celebraciones o en honor a un invitado.
Pero me parece muy abusivo (e incluso totalmente decadente) poner en el mismo nivel la caza del rinoceronte, la crianza industrial de pollos, la corrida de toros, el consumo moderado de carne, la producción de miel, el empleo de caballos de tiro en biodinámica o la matanza de las crías de foca.
El ser humano es fisiológicamente omnívora y el consumo de carne le aporta determinados elementos nutritivos imprescindibles que no se pueden encontrar en las plantas. Todas las tentativas para sustituir esos elementos por fuentes vegetales han fracasado, e incluso los complementos alimenticios a base de nutrientes sintéticos no tienen el mismo nivel de asimilación.

Pero es donde hemos llegado. El veganismo recibe una acogida siempre mayor y sus abusos, cercanos al terrorismo, se miran con cierta benevolencia por los gobiernos de todas las tendencias.
Nuestros políticos se han convertido en puro burócratas, mucho mas atentos a las encuestas de opiniones que a los resultados científicos, y a los resultados reales de las decisiones que toman (se comunica mucho sobre las decisiones que se toman, se explica mucho lo que se espera de ellas, y se deja a los siguientes el trabajo de gestionar los desastres colaterales que provocan).


La ciencia es muy molesta cuando no ve en la dirección del pensamiento políticamente correcto. Es el caso para el consumo de carne, para los neonicotinoides, al igual que para el glifosato o los OGMs.

Estamos en total decadencia mediática, social y política. El populismo ha tomado el poder, pero no el habitual, el vociferante, el que se ve venir. Este es mucho más pérfido y discreto, sin discurso apasionado, sin chivos expiatorios evidentes. Todo esta en la manipulación de la información, la palabra se da en prioridad a la anti-ciencia, al miedo.
Es el fin del imperio científico.
Esta decadencia y esta negación de la ciencia son muy evidentes en la mayoría de los gobiernos europeos y en el gobierno de Estados Unidos por ejemplo.

A principios de junio, el periódico francés L’Express publicaba un artículo me me llamó mucho la atención, sobre la nueva ley francesa sobre agricultura y alimentación, en forma de una entrevista. No voy a traducir la primera pregunta, que solo se interesa en la ley en sí, y solo interesa a los franceses. Los que quieren verla pueden seguir el link hacia el artículo original.



Pero la mayor parte del artículo se interesa por la relación entre humanos y animales, y me parece bastante fundamental.
Se trata de una entrevista con Jocelyne Porcher, ganadera, socióloga e investigadora, que tiene una trayectoria personal y profesional muy particular.

Articulo original:
“Ley alimentación: “No hay progreso para los animales”
Por Michel Feltin-Palas, publicado el 2 de junio 2018

“¿Como una secretaria parisina, un buen día, se encuentra criando gallinas, ovejas y cabras en la región de Toulouse? Al principio, Jocelyne Porcher es una neo-rural como cualquier otra, una de esas mujeres deseando dejar la capital, su estrés y su contaminación, para acercarse a la naturaleza. Da el salto en los años 80. Y se instala en un pueblo del Suroeste [de Francia], al contacto de agricultores respetuosos de su tierra. Se siente feliz.


En 1990, es el golpe. Acaba de iniciar estudios agrícolas y se encuentra en una ganadería industrial de cerdos en Bretaña. Es otro mundo: “Yo criaba animales porque me gustaba su compañía. Estaba atenta a su bienestar, los cuidaba, pensaba en ellos día y noche, tenía con ellos una verdadera relación. En Bretaña, estaban considerados como simples objetos, recursos destinados a producir materia animal. Estaban golpeados, mutilados, insultados. Con una única finalidad: el dinero.”

De esta doble experiencia, saca una convicción: las ganaderías tradicional y capitalista son dos universos que todo opone, en sus prácticas como en sus valores. Y no acepta que el primero, en el que el hombre vive en simbiosis con sus animales, sea sacrificado por culpa de los excesos del segundo. Entonces se lanza en la investigación, se especializa en las relaciones afectivas entre los humanos y los animales, pasa una tesis doctoral, esta contratada por el Instituto Nacional de la Investigación Agronómica (INRA), publica libros (1). Una trayectoria que le permite hoy denunciar tanto las derivas de la agroindustria como los extremistas de la causa animal. Entrevista.”

[…]

El gobierno decide duplicar las penas por delito de maltrato animal y la formación al bienestar animal en los institutos agrícolas. ¿No le parece que va en la buena dirección?

Cualquier texto de ley siempre incluye algunas medidas positivas, pero solo es una gota de agua en un océano de violencia. Por mi parte, solo hay un artículo que realmente apruebo: es la autorización de experimentar la matanza móvil, una idea que defiendo desde mucho tiempo con mi asociación “Cuando el matadero viene a la granja”.


¿Cuales serían las ventajas de esta solución?

Hoy por hoy, los animales están forzados en subir a un camión que les lleva a un sitio desconocido para ser matados en masa por hombres que nunca han visto. La matanza en la finca evita esas derivas. Es un progreso para los ganaderos, que pueden velar sobre sus animales desde el nacimiento hasta la muerte, un progreso para el consumidor a quien se le garantiza una perfecta trazabilidad, y un progreso para el ganado, a quien le evitamos cualquier estrés y cualquier sufrimiento.

Cualquier sufrimiento, ¿de verdad?

Sí, en la medida en que los animales están aturdidos e inconscientes en el momento de la muerte. No hay ni sufrimiento físico, ni sufrimiento mental.

Curiosamente, es Usted muy crítica hacia la asociación L 214 [una asociación animalista que milita para la prohibición de cualquier tipo de explotación animal, y contra el consumo de carne], que contribuye también a denunciar las condiciones de muerte en los mataderos industriales.

No compartimos las mismas finalidades en nuestra acción. L 214 es abolicionista: milita para una agricultura sin ganadería y una ruptura de los vínculos de domesticación. Por mi parte, considero que la domesticación es no solo necesaria para el hombre, pero que los animales de granja et los llamados de compañía también le sacan provecho.

Explíquese

Es muy sencillo de comprender: en la naturaleza, muchos animales tendrían una esperanza de vida muy corta si no eran defendidos por el hombre. Una oveja o una cabra aislada en una montaña se convierten automáticamente ¡en presas! Y la vida  de un muflón en un territorio donde hay lobos esta dominada por la ansiedad. Por eso, en la época neolítica, hace aproximadamente 10.000 años, las relaciones de domesticación se crearon, con el acuerdo de las especies afectadas. El hombre y la cabra, el hombre y la vaca, el hombre y el cerdo, han acordado una alianza y entendido que tenían un interés reciproco en convivir, por un sistema de donaciones y de contra-donaciones.


¿No es una visión un poco idílica? Cuando el hombro coge la lana, la leche y la carne de una oveja, ¿que le aporta a cambio?

El alimento y la protección. Pero hay que ir más allá. Esta relación no se reduce a cuestiones de intereses: va mucho más allá. En realidad, el hombre siempre ha necesitado la compañía de los animales. Era verdad en los tiempos del neolítico y no ha cambiado. Es por eso que los ganaderos de hoy, a menudo son jóvenes urbanos que eligen este trabajo. Y que tantos franceses tienen gatos y perros.

Pero hay una gran diferencia entre los animales de granja y los animales de compañía: se matan las vacas y los cerdos, ¡no los perros y los gatos!

¿Porque lo haríamos? No tienen ningún motivo para hacerlo en la medida en que ganan su vida de otra manera. Pero póngase en el lugar de un pastor que pasa sus días cuidando de un rebaño de vacas. No tiene más remedio que vender de vez en cuando la leche o la carne de sus animales para recibir ingresos.

Usted presenta la situación como una alianza entre el hombre y los animales. Pero los animales están forzados en trabajar para nosotros.

Pero el trabajo no siempre es una alienación. Se sabe desde mucho tiempo hasta qué punto es central en la existencia humana. He podido demostrar con mi equipo que también puede serlo para los animales.

¿De verdad?

Mire un perro de ciego o un perro pastor: ¿no se da cuenta hasta qué punto es feliz trabajando? Es lo mismo para un caballo o una vaca: esos animales están comprometidos con el trabajo que se les pide, intentan entender las exigencias de su amo y, cuando lo consiguen, le saca verdadera satisfacción.

Los “antiespecistas”, que rechazan la superioridad del hombre sobre el animal, consideran que tenemos el deber de cambiar nuestra alimentación y de liberar a los animales.

¡Se equivocan! Mire las ovejas que viven rodeadas de lobos en los Alpes, y pregúntese si quieren ser “liberadas”. Los que mantienen este discurso viven en general en las ciudades y tienen de la naturaleza una imagen idealizada y desconectada de las realidades. Intentan en realidad liberarse de un peso moral y de la culpabilidad que sienten de ver los humanos criar y matar animales. Mejor vale intentar entender lo que nos vincula con los animales, mejorar sus condiciones de vida y de muerte, antes que de quitarse el problema de encima, aún más sabiendo que solo sería crear otro, aun mas grave.


¿Cuál?

Si la humanidad deja de criar animales domésticos, no dejara sin embargo de comer carne. En consecuencia. Pasará a carne in vitro, producida desde células. Mientras tanto los perros y los gatos que supuestamente nos hemos descaradamente apropiado, tendrán que ser “liberados” y sustituidos por robots. No nos equivoquemos: esto equivale a un cambio histórico de paradigma antropológico. Después de haber vivido durante 10.000 años con animales domésticos, el hombre debería romper con ellos para construir una humanidad basad en la inteligencia artificial y las biotecnologías alimentarias. Es probablemente apasionante desde el punto de vista intelectual, pero es una perspectiva aterradora para el porvenir humano, o mejor dicho inhumano.”

(1) Especialmente “Vivir con los animales, una utopía para el siglo XXI” (La Découverte 2014)

mardi 17 juillet 2018

135- Calidad -7- Tus criterios de compra

CALIDAD – TUS CRITERIOS DE COMPRA

Uno de mis contactos de LinkedIn, Gildas Guibert, responsable técnico de una importante empresa francesa de producción de frutas, y muy activo en las redes sociales, ha lanzado recientemente una encuesta a los miembros de su red francófona.

Las respuestas publicadas me han dado ganas de saber cuál serían las reacciones de mi red frente a esta pregunta.
Mi red siendo más internacional, he decidido, con su acuerdo, de retomar esta encuesta pero modificando la pregunta.

Imagen personal

Pues aquí está:

Cuando compras un alimento no transformado (frutas, hortalizas, cereales, huevos, carne, leche, etc.), ¿qué es lo más importante para ti?

1-    ¿El precio? Se trata del precio al consumidor.
2-    ¿El sabor? Según los productos, hablamos de aromas, azúcar, crujiente, jugosidad, etc.
3-    ¿El aspecto? Según los productos, puede ser el color, el brillo, el frescor, los defectos de aspecto, etc.
4-    ¿El origen? Local, nacional, de importación cercana o de importación lejana.
5-    ¿El modo de producción? Producción respetuosa con el medioambiente (agricultura ecológica, producción integrada, agricultura de conservación), producción convencional, agricultor pequeño o grandes fincas, etc.

Por otra parte, ya que creo que tu respuesta será influenciada por tu relación a la agricultura, me gustaría que lo indiques de la manera siguiente:

A-   En relación directa con la agricultura (agricultor, envasador de productos agrícolas, empleado en agricultura o en la confección de productos agrícolas, asesor agrícola, hijo o hija de agricultor, etc.)
B-   En relación indirecta con la agricultura (fabricante o vendedor de insumos o de materiales agrícolas, proveedor de servicios para la agricultura como seguros o servicios de nuevas tecnologías por ejemplo)
C-   Sin relación con la agricultura.

Y por fin, indica tu país de origen. Creo que la cultura de cada país puede tener una influencia sobre la educación alimentaria.

Tu respuesta podría ser, por ejemplo:
5, 4, 3, 2, 1, B, Uruguay

Por supuesto, los comentarios no son obligatorios, pero son bienvenidos.

Indica tus respuestas preferentemente como un comentario en el blog, será más fácil para mí no perder respuestas.

Cuento contigo. Comparte en tus redes, de manera que tengamos más respuestas. Necesitaré tiempo para analizar todo, pero estoy seguro que sacaremos enseñanzas muy interesantes.

Imagen: https://mywowo.net/media/images/cache/barcellona_rambla_03_boqueria_jpg_1200_630_cover_85.jpg

vendredi 13 avril 2018

114- Agricultura del mundo - El País Dogón

AGRICULTURA DEL MUNDO – EL PAÍS DOGÓN
  


Por alguna parte de África occidental, en Mali, en el río Níger y la frontera con Burkina Faso, existe una región con clima Sahelian, donde la vida es difícil. Sin embargo, ahí se encuentra un pueblo con una cultura, un arte y un artesanado tan ricos, que numerosos coleccionistas occidentales lo conocen, a menudo sin haber nunca pisado el país.

Imagen: http://www.pedagogie.ac-nantes.fr/servlet/com.univ.collaboratif.utils.LectureFichiergw?ID_FICHIER=1302900519082&ID_FICHE=1317055908671

También es una de las regiones del mundo donde conviven en perfecta harmonía, personas de religiones distintas. El islam es la religión más representada, pero también hay muchas personas cristianas y animistas. Esta mezcla religiosa está presente en las ciudades, en los pueblos, e incluso a veces dentro de la misma familia.
Se trata del País Dogón.

En esta región, la vida es dura. El acceso al agua es una de las claves de la supervivencia.
La vida social se organiza entorno a los hombres, pastores, cazadores, cogedores, guardianes de la palabra y de la tradición, y de las mujeres, agricultoras, madres de familia, amas de casa, responsables del agua y de la educación de los niños, y a veces vendedoras de los pobres excedentes de producción o de los productos de su propio artesanado.


La agricultura está hecha de parcelas muy pequeñas fraccionadas y separadas por pequeños senderos de tierra. El trabajo, lo hacen las mujeres, manualmente, ayudadas por los niños si son lo bastante grandes.
El riego, si es necesario, requiere grandes esfuerzos ya que primero hay que ir a por el agua, antes de usarla para regar. Solo es posible si los puntos de agua son lo suficientemente cerca.
Es una agricultura rudimentaria, de supervivencia, de la que solo una muy pequeña parte puede ser vendida para generar ingresos. La mayor parte va directamente a la alimentación de la familia.
Una asociación local, creada en 2005 por personas Dogón preocupadas por el porvenir de su pueblo, se ocupa de montar proyectos destinados a mejorar sus condiciones de vida, mediante la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres Dogón. Son el pilar de este pueblo tan simpático.


ARAF-Plateau Dogon (Acción para el Fomento de las Actividades Femeninas en País Dogón) federa 80 grupos de 25 a 40 mujeres cada uno, con el fin de aportar un apoyo que va desde la educación, la formación, el apoyo técnico, la entrega de herramientas básicas para el trabajo de campo, y el montaje de proyectos locales (uno de los proyectos en marcha es la creación de un taller de transformación de aceite de karité en mantequilla para su venta para su uso en cosmética).
Entre las acciones permanentes está la formación a las técnicas de agroecología. Especialmente, uno de los objetivos es de favorecer la modernización de la agricultura, y por consecuencia la mejora de los ingresos de las familias Dogon, gracias a la venta de sus excedentes de producción. Pero la falta de formación, la falta de equipos y la falta de medios forman parte de los motivos para una orientación hacia la agricultura ecológica.


Es imprescindible modernizar la agricultura con métodos y técnicas que permitan mejorar la capacidad productiva, sin por eso crear una dependencia a insumos y a máquinas y aperos, fuentes de inversiones que, al día de hoy, ni son posibles, si son prioritarias.
La agricultura Dogon debe mantenerse autónoma ya que las inversiones necesarias, numerosas, deben ser reservadas a obras de infraestructura de primera necesidad.
La voluntad de ARAF es de mejorar la capacidad productiva de la agricultura del País Dogon, pero con una mínima inversión, en la medida en la que la primera inversión necesaria es la creación de una red de acceso al agua que permita a sus habitantes mejorar su autonomía, ganar en higiene, y sobre todo dejar de dedicar la mitad de su tiempo (mujeres y niños sobre todo) al transporte de agua.


Y el acceso al agua es probablemente un proyecto a largo plazo, pero ¡tan importante!
El clima Sahelian incluye una época de lluvias, en concreto de junio a septiembre, durante los que llueve de manera abundante, lo que permite la reconstitución de las reservas del suelo, y otorga algunos cultivos adaptados a este clima.
Se puede imaginar la creación de una red de canales para llevar el agua del río Níger hacia las zonas aisladas. Pero sería una obra faraónica, larga y extremadamente costosa.
Sin embargo, la creación de balsas y de pozos, operaciones mucho más accesibles y exigiendo presupuestos más livianos, favorecería una agricultura más permanente, una gran mejora en la seguridad alimentaria, e ingresos permitiendo un desarrollo claramente más importante. De paso, permitiría un acceso a temas tan evidentes para los occidentales como servicios de salud o de higiene, y por ahí mismo, una clara mejora de las condiciones de vida del pueblo Dogon.


Hace unos meses, por mediación de las redes sociales, fui solicitado por el presidente de ARAF, Issiaka Konaté, para participar en un trabajo humanitario, mediante una ayuda a la implantación de técnicas de agroecología. No tengo “vocación” para eso, y de hecho no lo he hecho nunca. Mi vida está organizada en torno a mi trabajo, que requiere mucha dedicación, como lo saben muy bien todos los agricultores, mi familia a la que debo un mínimo de apoyo y presencia, y mis actividades varias, como es el caso de este blog.

Hemos intercambiado mucho con Issiaka. Fue el que me conto la vida del pueblo Dogón, y las dificultades de esta vida, los numerosos proyectos que siempre bloquean por un problema recurrente de financiación.

El turismo representaba una importante fuente de ingresos. Pero desde el 2012 y los ataques del terrorismo yihadista, esta fuente desapareció, bloqueando o retrasando muchos proyectos.


Me di rápidamente cuenta que la situación política y económica de Mali, así como los ataques yihadistas en la región complican mucho las acciones occidentales y las intervenciones de las ONGs.
Al no poder intervenir directamente, decidí aportar una piedrecita a este frágil edificio.

Entonces le propuse a Issiaka un texto, ilustrado con numerosas fotos, para explicar la situación, y para pedir a los lectores una ayuda económica. http://www.calameo.com/read/001473813fa1dcc88ddda
El director de una ONG francesa, Gérard Cinquin de DNPLS (Del Norte Para el Sur) que actúa en África, nos ayudó por su experiencia, sus buenos consejos y por el trabajo de presentación, y también, y sobre todo, por la puesta a disposición de su plataforma de recogida de donaciones.


Más adelante, por mediación de mi red de contactos y de amigos, he podido iniciar el trabajo de un proyecto de colaboración con una ONG española, Madre Coraje, que dedica gran parte de su actividad a la recuperación de ropa y objetos usados, para mandarlos, en España o en otros países del mundo, a comunidades en situación de inseguridad que pueden, o usarlos para sus propias necesidades, o convertirlos en una fuente de ingresos mediante su reventa.
Y es precisamente por ahí que hemos lanzado este proyecto: importar en Mali ropa usada, para que la clasificación y la venta generen, por una parte unos puestos de trabajo y los correspondientes ingresos para determinadas familias, y sobre todo ingresos para financiar proyectos educativos y de desarrollo. Pues dicho así parece sencillo cuando los contactos están establecidos.
A partir de esta idea, todo se complica. El proyecto avanza, pero ha sido necesario establecer varias cosas, y realizar inversiones que, de momento, ponen en desequilibrio el presupuesto de ARAF.
Ha hecho falta crear una sociedad con posibilidad de importar, hacer negocio, y generar beneficios, para revertirlos íntegramente a la asociación ARAF (sin ánimo de lucro).


Ha hecho falta encontrar transportistas, y resolver el problema del tránsito desde Senegal (Mali no tiene acceso al mar con lo que hay que pasar por el puerto de Dakar).
Hay que preparar los centros de clasificación y establecer una red encargada de la reventa de la ropa, así como la logística necesaria a su repartición.
Una gran parte de los costes ya ha sido asumida por la propia asociación, por sus miembros y por algunos benefactores.
El proyecto abre un gran abanico de posibilidades, pero de momento, exige encontrar el complemento financiero que le permitirá a ARAF autofinanciarse, y financiar su proyectos.
Este complemento es muy razonable, visto desde Europa, ya que es de menos de 7.000 € (6.852 € para ser exacto o 8.200 US$), pero visto desde Mali, es difícil de encontrar, sea en forma de préstamo o en forma de donaciones. El sistema bancario malí no permite que este tipo de proyecto prospere.


Como lo podéis ver, la agricultura del País Dogón necesita numerosas inversiones, de bajo coste en su mayoría, ya que los proyectos son realizados por las propias personas. Pero del desarrollo de esta agricultura depende el desarrollo de este pueblo.
Pero este desarrollo, para ser sostenible y duradero, debe ser capaz de ser autónomo, y por consecuencia de autofinanciación. Es la meta principal del proyecto con Madre Coraje.
A partir de ahí todo quedara en mano de los propios Dogon, y es lo más importante.

El objetivo de este blog no es este, pero por una vez, necesito tu ayuda para poder concretar este proyecto. Si deseas participar, puede hacer una donación por la plataforma en línea de DNPLS, indicando ARAF DOGON.

Tu participación también puede limitarse a difundir ampliamente este artículo. Cuantas más personas sensibilizadas, más posibilidades tendremos de resolver este pequeño, pero muy serio problema.

Y piensa que un like es muy bien, pero no difunde. Compartir es mucho mejor.


Gracias por el País Dogón.

Fotos enviadas por Issiaka Konaté


mercredi 3 janvier 2018

121- Si has comido hoy...

SI HAS COMIDO HOY…                



El día de Navidad, después de Noche Buena, una agricultora ganadera francesa publicaba en Twitter un tweet diciendo:


“Resacosos pero siempre presentes, los agricultores obran diariamente para ofrecer la mejor calidad de vida a sus animales y una calidad alimentaria francesa mundialmente reconocida. En este día de Navidad, ¡pensad en todos los que os alimentan!”



Curiosamente, en respuesta a este tweet, orgulloso y simpático, pero finalmente anodino, se encuentra:

“Desde cuando los agricultores alimentan el mundo, yo me alimento con el dinero que gano con mi sudor, sería tiempo que dejéis de ser tan presumidos”


A lo que contestó:

“Lejos de mi la idea de hacer pasar los agricultores por los mejores, solo de recordar que cada día, lo que va a consumir procede de un agricultor. Feliz Navidad para Usted y su familia”



Este pequeño intercambio, educado de un lado, sinvergüenza del otro demuestra, si fuera necesario, que en nuestras sociedades occidentales ricas, la fractura es cada vez mayor entre la sociedad civil y los agricultores. Hasta el punto que algunos llegan a ignorar que lo que comen no se produce en las estanterías de los supermercados.
No existe ningún alimento que no proceda de las fincas de los agricultores, de los establos y las praderas de los ganaderos, y de los barcos de pescadores y de los estanques de las piscifactorías.
Nos alimentamos exclusivamente de productos vivos que deben nacer o germinar, crecer antes de ser cosechados o matados.


Es lo que hay, todos los alimentos, frescos o transformados, crudos o cocidos, proceden de este trabajo diario. Carnes, pan, precocinados, especias, lácteos, pescado, marisco, verduras, frutas, chacina, golosinas, palomitas, todo viene de ahí.
No es totalmente cierto. El agua es natural sin intervención humana, y la sal es un elemento mineral extraído del agua de mar o de las minas de sal.

Pero detrás de cada alimento hay un agricultor, un ganadero o un pescador, hay trabajo, riesgos, cansancio.
Este trabajo, diario, es el único que garantiza la alimentación de todo la población. Sin embargo, es muy mal conocido, incluso totalmente ignorado, es diariamente menospreciado en los países desarrollados.
Y este menosprecio viene del desconocimiento, de la ignorancia, de una total desconexión de la sociedad civil con su agricultura.


Durante esas celebraciones de la Navidad o del Año Nuevo, muchos de nosotros han sido reunidos en familia o entre amigos, entorno a comidas excepcionales.
Recuerda que detrás de cada carne, detrás de cada pescado, detrás de cada guarnición, detrás de cada botella, detrás de cada postre, se esconde el trabajo de agricultores, de ganaderos o de pescadores.

Recuerda también que, mientras despertabas difícilmente de una noche memorable, agricultores ya estaban trabajando para asegurar tus comidas de los días siguientes.

Te deseo un excelente año 2018, en el respeto de todos los que trabajan para nuestro bienestar.

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