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dimanche 12 mai 2019

146- las alternativas a los pesticidas -5- El trampeo

LAS ALTERNATIVAS A LOS PESTICIDAS -5- EL TRAMPEO

El uso de trampas es probablemente uno de los métodos de caza más antiguos, ampliamente empleado por los humanos.
El principio es bastante sencillo. Consiste primero en conocer bien a las presas, su ritmo de vida, sus costumbres, su alimentación, sus lugares de paso, sus fuerzas y sus debilidades.
A partir de eso, se colocan trampas, o bien de tal manera que la presa queda irresistiblemente atraída, o bien en su camino habitual de paso.
En todos los casos, el objetivo del trampeo es generalmente la muerte del animal, a veces su captura para llevarlo a otro lugar.

La agricultura moderna ha recuperado esta ancestral técnica para reducir o eliminar los daños de determinados animales dañinos para los cultivos agrícolas.

Foto personal

Cuando se habla de trampeo en agricultura, se piensa en general a conejos y otros roedores como los topillos. Y de hecho se puede emplear esta técnica para reducir sus daños. Algunos modelos de trampas para topillos son por ejemplo comercializados para ser colocados en las galerías, con el fin de sustituir los atrayentes envenenados usualmente utilizados.
Puede parecer cruel. Sin embargo estas trampas modernas son muy efectivas y la muerte del animal es casi instantánea, evitando su sufrimiento mucho mejor que con la mayoría de las trampas artesanales clásicas o con los atrayentes envenenados.

A fin de cuenta, se busca ante todo, con respecto a los vertebrados, mucho más hacer una regulación de las poblaciones que a erradicarlas.
Y el trampeo tiene el mérito de reducir el riesgo de matar a animales que no sean el objetivo, como por ejemplo sus depredadores (rapaces, serpientes o mamíferos carnívoros) por envenenamiento indirecto.

Pero esta técnica se ha principalmente desarrollado en las 3 o 4 últimas décadas con las necesidades de protección de las cosechas contra los ataques de insectos dañinos.

La técnica de trampeo es muy empleada para el monitoreo de las poblaciones de insectos dañinos mediante la captura de individuos en un número limitado de puntos de referencia. Le permite al agricultor evaluar la evolución del riesgo, y en consecuencia de aplicar las medidas previstas en el momento más apropiado.
Esta técnica es muy ampliamente empleada en producción integrada y en agricultura ecológica para situar de la manera la más exacta los insecticidas necesarios a la protección del cultivo.
Los atrayentes empleados son, o feromonas sexuales (de las que te hable en el anterior capítulo http://culturagriculture.blogspot.com/2019/03/145-las-alternativas-los-pesticidas-4.html) que se emplean especialmente para la vigilancia de los lepidópteros, numerosos en numerosos cultivos, o o atrayentes de tipo alimenticio como es el caso para la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), o también obstáculos como son las bandas pegajosas para vigilar el inicio de las migraciones de larvas de cochinillas, o placas o bandas de colores (amarillas o azules en general) para la vigilancia de la mosca blanca o del Trips. Tambien existen trampas de color o trampas luminosas para algunos usos, como es el caso de la captura domestica de los mosquitos.


El diseño de la trampa de insectos también tiene una gran importancia en su efectividad, y depende tanto de la plaga objetivo como del atrayente utilizado.
En el caso de las moscas por ejemplo, tiene que entrar pero sin poder salir. El principio utilizado es el de la nasa de pesca, es decir que cuando entra en la trampa, casi le es imposible encontrar el camino inverso.
Se ira jugando con la forma de la trampa, su color, la transparencia o la opacidad de los materiales empleados.
En el caso de la mosca, la atraemos gracias al color amarillo. En su interior, se coloca un atrayente alimenticio cuyo olor la llevara hasta el agujero de entrada, situado en la parte amarilla y opaca. La parte de arriba de la trampa se hace en un material transparente. Una vez dentro, la mosca es atraída por la luz, que es la parte transparente, y no puede encontrar la salida.
El mismo principio se utiliza para capturar las avispas en los jardines.
Una pastilla impregnada de insecticida, sintético o natural según los casos, mata al insecto dentro de la trampa. En algunos casos, es el propio atrayente, liquido, que mata al insecto por ahogamiento. En otros casos, la pastilla de feromonas se coloca en una placa engomada de la que el insecto no puede escapar.


El mismo principio se utiliza en la técnica de la captura masiva, o trampeo masivo, que consiste a emplear trampas del  mismo tipo que para el monitoreo, pero en gran cantidad, con el objetivo de capturar la casi totalidad de los individuos presentes, evitando el uso de insecticidas en contacto directo con el cultivo.
La técnica funciona bien en determinados casos, mal en otros.
En la mayoría de los casos, los daños son producidos por las larvas de los insectos. En consecuencia hay que evitar que los adultos se puedan aparear y se reproduzcan.
La efectividad es generalmente buena si se capturan sobre todo las hembras.
Por lo contrario, si el atrayente captura sobre todos los machos, no se puede evitar que las hembras, fecundadas fuera de la parcela protegida, pongan huevos sobre el cultivo sensible.

Al igual que para la técnica de confusión sexual, el trampeo masivo se basa en un importante y largo trabajo de investigación científica a partir del cual se pueden desarrollar esas técnicas evitando el uso de pesticidas en contacto con el cultivo.
Del mismo modo, el agricultor debe poseer un buen conocimiento de la situación del cultivo y de los riesgos fitosanitarios presentes.

Esas técnicas son muy selectivas et permiten reducir al máximo los efectos colaterales indeseables de la protección de los cultivos.
Están llamadas a un probable gran desarrollo en los próximos años.

Imagen: http://image.made-in-china.com/2f0j00sSWaybQzJVrE/Yellow-Blue-Sticky-Trap.jpg

jeudi 28 mars 2019

145- Las alternativas a los pesticidas -4- La confusión sexual


LAS ALTERNATIVAS A LOS PESTICIDAS -4- LA CONFUSIÓN SEXUAL

Esta denominación puede parecer bárbara o incluso graciosa a los que no saben. Sin embargo se trata de una auténtica revolución en el concepto de protección de los cultivos.

Esta técnica, puesta a punto en los 80, y primero desarrollada en viña y en frutales, ha sido después trabajada para numerosos cultivos.

El principio es peculiar:
Los lepidópteros, y otros varios géneros de artrópodos, el macho y la hembra se encuentran para el apareamiento gracias a señales olfativas sueltas al aire.
En concreto, en el caso de los lepidópteros, las hembras maduras producen una feromona, una sustancia volátil que liberan al aire, y cuyo propósito es permitir al macho encontrarla.


Los machos son dotados de receptores olfativos muy sensibles que les permiten detectar la feromona, y seguirle la pista hasta encontrar su origen.
Cuando los machos encuentran las hembras, el apareamiento se produce, las hembras ponen huevos fecundados de los que nacerán las orugas, sus larvas, que se alimentaran del cultivo provocando daños, hasta que puedan hacer su metamorfosis para convertirse a su vez en adultos reproductores.

La técnica de confusión sexual consiste a difundir en el campo a proteger una gran cantidad de feromonas sexuales del insecto dañino, instalando un gran número de difusores.
Los machos no consiguen seguir una pista olfativa clara. Son incapaces de encontrar a las hembras, la fecundación no tiene lugar y en consecuencia no hay puestas ni larvas que puedan hacer daños a los cultivos.
Se protege el cultivo impidiendo la especie dañina hacer su desarrollo.

En realidad, esta técnica no es perfecta, ya que encuentros casuales se pueden producir.
En consecuencia la especie no se ve amenazada, pero sus daños son insignificantes.
Esos encuentros casuales no presentan ningún riesgo agrícola, excepto en algunos casos de presencia muy excesiva (o invasiva) de la plaga. En esas raras situaciones, puede ser necesario complementar la confusión con uno o varios tratamientos insecticidas, hasta que la regulación de las poblaciones sea suficiente. Es habitualmente bastante rápido.
Uno de los problemas de los monocultivos, es el aumento anormal de determinados problemas fitosanitarios, debido a la concentración de una única especie vegetal, situación que nunca se produce en la naturaleza.
De hecho es por eso, entre otras razones, que la preocupación por el respeto a la biodiversidad ha cogido tal importancia en los últimos años, así como los numerosos esfuerzos realizados en las fincas agrícolas.
La confusión sexual evita la multiplicación anormal de una misma especie.


Sin embargo esta técnica es operativa contra determinados insectos, especialmente lepidópteros, pero quedan muchos contra los que la técnica no ha sido puesta a punto todavía.

La determinación de la composición exacta del “bouquet feromonal” de cada especie es un trabajo de investigación muy largo. Una vez determinado, hay que encontrar la manera de fabricarlo, poner a punto un sistema de difusión operativo (tipo de difusor y densidad por hectárea), luego probarlo para verificar su eficacia, y su ausencia de efectos secundarios.

Los efectos secundarios son habitualmente despreciables ya que cada feromona es específica a una única especie, para que los machos y las hembras se encuentren, sin riesgo de cruzamiento con otras especies.

Tuve la suerte, en los años 80, de participar a los ensayos en frutales de puesta a punto, en el sur de Francia, de la primera técnica de confusión sexual contra la polilla oriental del melocotonero (Cydia molesta), por una sociedad australiana pionera. Te puedo asegurar que funciona.
La manipulación habitual de los difusores hacia que estaba impregnado de feromonas, y estaba seguido por un batallón d machos, evidentemente decepcionados cuando se daban cuenta que ¡solo era un pobre humano!
“¡No soy la que te imaginas!”


Conviene indicar que, si es verdad que esta técnica es una verdadera alternativa al empleo de los pesticidas, a contrario no responde a la voluntad declarada por una parte de la sociedad civil de salir de la química de síntesis.
Es que todos los difusores autorizados y disponibles en el mercado son llenos de feromonas sintéticas, copia de las feromonas naturales (sino no podría funcionar). Se llama biomimetismo. Son producidas en fábricas químicas muy parecidas a todas las fábricas químicas del mundo.
En realidad, con la gran cantidad de feromonas necesarias para que esta técnica funcione, es totalmente imposible realizar su extracción a partir de hembras de criaderos.

Pero esta técnica representa, en mi opinión, una auténtica revolución en la manera de concebir la protección fitosanitaria de los cultivos:
No se trata de matar el insecto, se trata de evitar que su población alcance niveles de presencia que lo conviertan en plaga.
Es muy diferente, y abre la puerta sobre un verdadero cambio de pensamiento.
No hay necesidad de proteger un cultivo que no padece una agresión.
Pero hay que evitar que la agresión se pueda producir.

Este cambio de paradigma abre la perspectiva hacia otras técnicas, más naturales que la confusión sexual, y que buscan conseguir un resultado parecido por otras vías.
Hablaremos de ello más adelante.



lundi 11 mars 2019

144- El suelo -6- La unión hace la fuerza


EL SUELO -6- LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Hace poco, la página Facebook “Sols vivants –Québec” (“Suelos vivos – Quebec”, una página francófona, muy recomendable para los que se interesan en las influencias recíprocas de la vida del suelo y de la producción agrícola), publicaba un muy interesante artículo sobre la científica Christine Jones y sus estudios sobre la diversidad encima y dentro de los suelos.

Este artículo, del 18 de febrero de 2019 y publicado en el diario independiente La Junta Tribune-Democrat del estado de Colorado, resalta algunos puntos de los que se habla poco, pero que podrían revelarse esenciales para el futuro de una agricultura sostenible y productiva, y para la lucha contra el calentamiento climático.

Imagen personal

Christine Jones explica que el vapor de agua es el principal gas de efecto invernadero. No es la primera en hablar del tema, pero curiosamente el debate público se ha focalizado sobre el CO2, cuando el vapor de agua es en realidad mucho más importante.

Después habla de la diversidad como fuente de potencia vital para los suelos y de fertilidad para los cultivos.
Es un punto nunca evocado pero que puede dar una interesante pista de experimentación y de trabajo para todos los agricultores e investigadores que, de una forma u otra, intentan evitar o reducir los laboreos y aumentar la biodiversidad en sus fincas.
Se puede resumir su mensaje en la frase
“Hoy por hoy, nuestros suelos no son deficientes en minerales, son deficientes en microrganismos”


Como siempre, publico el artículo en su totalidad. Sin embargo, en este he suprimido una parte que anuncia una conferencia a la que Christine Jones debe participar pocos días después. A la fecha de publicación de este post de blog, dicha conferencia esta terminada. Elimino esta parte para no parasitar la lectura. Pero se puede acceder por el link hacia el artículo original.



Una ecóloga de los suelos cuestiona el pensamiento dominante sobre el calentamiento global

Por Candace Krebs / para Ag Journal


La gestión de las tierras cultivadas y de los pastos es el medio más efectivo para remediar al cambio climático, una visión que no recibe toda la atención que se merece, según una australiana, ecóloga de los suelo de renombre que habla de la salud de los suelo por el mundo.

“El agua situada en la superficie del suelo se evapora. El vapor de agua, causado por evaporación del agua porque no se ha podido infiltrar, es el gas de efecto invernadero que más ha aumentado desde la revolución industrial”, declaró Christine Jones en un discurso pronunciado durante la conferencia No Till on the Plains de Wichita en Enero.


“Está científicamente demostrado que el vapor de agua representa el 95% del efecto invernadero, cuando como mucho el 3% del dióxido de carbono es el resultado de la combustión de los combustibles fósiles, y que el dióxido de carbono solo representa el 0,04% de la atmósfera” persigue. “Entonces, ¿como puede un gas presente en niveles de trazas cambiar el clima mundial?”

Es un detalle crucial que los medias generalistas y gran parte del público no han visto, según dice.

“No tiene nada que ver con el hecho de quemar carbón o no” declaró con énfasis.

Doctora en bioquímica de los suelos, Jones ha trabajado en la investigación pública y en el desarrollo agrícola antes de convertirse en consultora en salud de los suelos en la escena internacional.

Recomienda guardar el suelo cubierto de manera permanente con diversas comunidades vegetales y reducir considerablemente la dependencia a los fungicidas, a los pesticidas y a los fertilizantes artificiales. La solución para un campo sano y productivo no es más insumos, ni siquiera más lluvias, explica, es una comprensión y una capitalización de las ventajas de diversas mezclas de plantas que trabajan juntas para extraer el carbono de la atmosfera e integrarlo en el suelo.

[…]


El principio sobre el que Jones no puede insistir más en sus ponencias, es el poder de la diversidad.

Llama a más diversidad en la dieta humana – afirmando que los humanos necesitan comer a menos 30 alimentos vegetales a la semana para que el bioma intestinal funciona correctamente – más diversidad en las dietas del ganado, hablando de los estudios de Fred Provenza, profesor emérito a la Utah State University, quien realizo investigaciones profundizadas sobre los modelos alimenticios de los animales y finalmente diversos paisajes reflejando la complejidad de la pradera primitiva, que contenía antaño más de 700 especies distintas de hierbas y de no-gramíneas en cada parcelita de tierra.

Para explicar porque la diversidad de plantas es tan importante, emplea un término que podría ser nuevo para muchos agricultores: “la detección del quórum” (quorum sensing).

Los microorganismos del suelo pueden sentir cuando el número de plantas alcanza un punto crítico en la comunidad, declaró en conferencia en Wichita.

“Un quórum en una organización es este umbral que debe ser alcanzado para tomar decisiones y hacer negocios”, declaró. “Lo que ahora sabemos sobre las poblaciones microbianas, es que también debe respetar un umbral para conseguir un “comportamiento coordinado dependiendo de la densidad”. Cuando se produce, trabajan juntas como si fuera un súper-organismo, capaz de tolerar la sequía o suelos pobres en nutrientes, o cualquier otra situación de este tipo”.


Mencionó investigaciones hechas en Alemania que enseñaban que la combinación de varias plantas aumentaba más la producción de biomasa que de añadir 200 unidades de nitrógeno por hectárea a los cultivos en monocultivo. En otras experiencias, cultivos de plantas mezcladas han podido ser realizadas con un mínimo de agua, mientras bandas de monocultivos enseñaban un severo estrés de sequía.

“Lo que se produce aquí va más allá de la simple idea de complementariedad, en la que cada  planta ocupa un nicho diferente”, declaró.

Diversas mezclas aumentan la fotosíntesis, lo que conduce a un mayor almacenamiento de carbono en el suelo, explicó.

“Es para preguntarse porque nos preocupamos tanto por las malas hierbas”, bromeó.

Las ventajas de una biodiversidad incrementada son igual de válidas para las tierras agrícolas que para las praderas, añadió.

Aunque algunas plantas sacan mayores beneficios de la diversidad que otras, es el impacto global de redes interdependientes complejas de raíces y de microorganismos del suelo, que transforma la función del paisaje en su conjunto. Todo consiste en reforzar la capacidad de secuestración del carbono, declaró.

Sostiene desde mucho tiempo que el carbono del suelo es esencial para que las plantas saquen pleno partido de los nutrientes como el nitrógeno, lo que la agricultura moderna tiende a olvidar.

“En la actualidad, nuestros suelos no son deficientes en minerales, son deficientes en microorganismos”, afirmó.

Una cantidad suficiente de carbono es igualmente necesaria para la plena expresión del potencial genético de una planta.

“En el mundo vegetal, la selección genética puede orientarte en determinada dirección, pero si actúas para la salud de tu suelo, puedes progresar muchísimo en un tiempo mucho más corto”, declaró.

La prueba que el suelo es sano es un color oscuro y rico, un contenido alto en materia orgánica, una estructura rica en agregados y redes complejas de filamentos colonizando las raíces de las plantas, otorgando una absorción incrementada de agua y de los nutrientes.


“No deberíamos ver nunca raíces expuestas en una planta”, declaró Jones. “Si puedes ver las raíces de la planta, es que no comunican adecuadamente con el suelo”.

Todas esas cualidades indican un aumento activo de la secuestración del carbono.

Jones concluye que los cambios ocurridos en las prácticas agrícolas a lo largo del siglo pasado han tenido mayor impacto en el clima mundial de lo que se le reconoce en general. Pero eso significa igualmente que la mejora de las prácticas agrícolas revela un potencial considerable para mejorar el clima.

“La temperatura creciente, la aridez creciente, son el resultado de una gestión agrícola inapropiada”, declaró. “Hemos aportado enormes cambios al paisaje, simplificándolo, eliminando árboles y plantas y pasando de plantaciones diversificadas a campos que solo producen una sola cosa a la vez”.



Sería demasiado simple reducir las causas de los cambios climáticos estigmatizando la agricultura. Su papel sin embargo, es importante.

Pero es necesario, por una parte saber reconocer los errores del pasado, aunque se hayan hecho sin malas intenciones, y por otra parte subrayar y favorecer la capacidad de la agricultura a convertirse en el actor principal de la lucha contra el calentamiento global y de la reducción de los gases de efecto invernadero.


samedi 15 septembre 2018

138- Protección de las plantas -7- Bebederos


PROTECCIÓN DE LAS PLANTAS - BEBEDEROS

Grandes esfuerzos se realizan diariamente por cada vez más agricultores para mejorar la biodiversidad en sus fincas, que se traducen por un creciente respeto de las zonas arboladas, la implantación de árboles en las zonas incompatibles con los cultivos o la plantación de setos que permiten delimitar la finca a la vez que se protege contra las intrusiones mal intencionadas o evitando los efectos indeseados en lagos y ríos. En regiones de viento, como es el caso en Provenza, en el sur de Francia, la protección de los cultivos contra el viento se hace tradicionalmente con setos de cipreses.


Esas zonas de biodiversidad cumplen su papel a la perfección, y muchas clases de animales se instalan rápidamente. Es especialmente el caso de preciosos pequeños roedores arborícolas como las ardillas, muy conocidas, o de los lirones mucho menos conocidos y a menudos confundidos con las ratas.
En sí, esos animales no son dañinos. Se alimentan de semillas y de frutas, pero su consumo es habitualmente bajo y no presenta un riesgo importante para el agricultor. Sin embargo, en algunos casos pueden ocasionar serios daños, no tanto a los cultivos, sino a los sistemas de riego. Es especialmente verdad con la micro-aspersión y el goteo.
En esos sistemas, el agua está conducida por tuberías enterradas y/o superficiales hasta el pie del cultivo.



Nuestros preciosos pequeños roedores entienden muy rápidamente que esas tuberías están llenas de agua. En primavera, no suele haber problemas ya que encuentran fácilmente agua en los charcos de lluvia o gracias al rocío de la mañana.
Pero en pleno verano, cuando todo está seco, tiene sed, y encontrar agua puede ser complicado, o muy lejos. Si quieren beber fuera de las horas de riego, intentan liberar en agua contenida en las tuberías, royéndolas (en general son de plástico, de tipo polietileno), los daños pueden ser importantes y las pérdidas de agua también. A eso, hay que añadir las faltas de agua provocadas por las fugas y las pérdidas de presión, que pueden perjudicar el cultivo.
Además, es un tipo de problema que suele cansar el agricultor ya que repara con frecuencia y vuelve a encontrar el mismo problema al día siguiente, en el mismo sitio o casi, y así sucesivamente durante todo el verano.

Fotos personales

La lucha contra lo que se puede convertir en una auténtica plaga no pasa por la eliminación de los roedores, es difícil, casi inútil y contraproductivo en términos de biodiversidad y de contaminación.
Lo más sencillo, barato y efectivo es de instalar bebederos, que se llenan con el agua de riego, luego rebosan, regando el cultivo.

Los roedores pueden tardar un poco en acostumbrarse y se puede encontrar, en los primeros días, tuberías roídas justo al lado de un bebedero, o incluso en el propio bebedero.

Hay que insistir ya que al cabo de unos días, los roedores habrán entendido que el agua está disponible sin esfuerzo en los bebederos, y dejaran de roer las tuberías.

Foto personal

Los casos de este tipo son bastante numerosos en agricultura. Es casi siempre más sencillo y efectivo encontrar el método para vivir en armonía con los animales, antes que intentar luchar contra ellos.
Es una de las bases de la producción integrada y de la producción ecológica, así como de todos los métodos de producción que ponen en prioridad el equilibrio medioambiental de la finca.
Solo se emplean métodos de lucha cuando los otros medios, como la profilaxis, la instalación de nidos o de hoteles de insectos, de bebederos o de simples repelentes han fracasado, y que los daños se han convertido en algo peligroso y difícil de gestionar.

Foto personal

samedi 16 juin 2018

133- Agroecología -9- Cubierta vegetal


AGROECOLOGÍA - CUBIERTA VEGETAL

El motivo inicial de mi contratación aquí era la conversión del sistema de riego. Desde sus orígenes, la empresa solo empleaba el riego tradicional por gravedad.
El paso al riego por goteo exigía un esfuerzo técnico que el responsable de producción no podía asumir solo.
Anteriormente, era asesor técnico para un grupo de productores, entre los que la cubierta vegetal era una práctica bastante habitual.

Foto personal

Llegando aquí, me encontré con una plantaciones con un suelo cuidadosamente mantenido limpio, es decir sin ninguna hierba, mediante un trabajo mecánico entre cada riego por gravedad.
El cambio de sistema de riego requería una adaptación. Era evidente que el laboreo ya no se justificaba.
De manera muy natural, pasamos a aplicar herbicidas en toda la superficie, para mantener el suelo limpio, sin trabajo mecánico. Los herbicidas disponibles permitían un efecto bueno, duradero y económico.
Este suelo muy limpio se justificaba por la competencia de la hierba con el cultivo, especialmente en agua, en una región, Andalucía, donde el agua es un bien preciado, que conviene no desperdiciar. Por otra parte, la presencia de hierba en primavera puede aumentar la sensibilidad a las heladas. Por fin, la presencia de hierba aumenta, en épocas de recolección, la humedad ambiente, incrementando el riesgo de enfermedades de conservación, y en consecuencia las pérdidas después de recolección y los litigios en destino.

Foto personal

Pero con el tiempo, el final del mantenimiento mecánico del suelo se tradujo también por una compactación, un endurecimiento del suelo provocando un debilitamiento de las plantaciones por rodales, ocasionando importantes irregularidades en la capacidad productiva y cualitativa.
Hemos llegado a invertir en aperos de descompactación costosos en la compra y en el uso. Sin embargo, la eficacia de esos medios mecánicos se reveló generalmente limitada a unos meses, o incluso a tan solo algunas semanas.

Es cuando me vino la idea de buscar un método duradero y natural para conseguir este resultado. Muchas lecturas, algunos viajes y numerosos contactos me han convencido de probar, en mis condiciones locales, la cubierta vegetal.
Primero he tenido que buscar referencias para encontrar especies vegetales, adaptadas a estos suelos y sobre todo a las condiciones climáticas locales. Hay que decir que aquí, el invierno se caracteriza por su falta de frío, el verano es largo (4 a 5 meses), muy caluroso (es habitual pasar de los 40ºC), y sobre todo muy seco (al menos 4 meses sin la menor gota de lluvia). Siendo las referencias limitadas, las semillas caras para un resultado no seguro, decidí trabajar de otra manera, en base a especies autóctonas, obviamente más adaptadas a las condiciones locales.
Algunas plantas pueden aquí ser muy problemáticas, especialmente la malva (Malva silvestris), que coge proporciones gigantescas, la correhuela (Convolvulus arvensis), muy invasora y trepadora, la verdolaga (Portulaca oleracea), gran consumidora de agua, y el pinito, que tiende a conquistar todo. Todas esas plantas son dicotiledóneas, y su control se puede hacer a base de herbicidas selectivos. La única gramínea problemática es la juncia (Cyperus esculentus), muy competidora en nutrientes, y muy invasora en suelo desnudo.

Mi decisión pues fue la aplicación, después de las nacencias provocadas por las primeras lluvias de otoño, de un herbicida selectivo destinado a impedir a esas dicotiledóneas problemáticas de dominar. Evidentemente las gramíneas, no afectadas por esos herbicidas, arrancaban muy bien, pero muy difuminadas al principio y la juncia, que nace más tarde, seguía dominando en grandes proporciones. Fueron necesarios 2 o 3 años para que la cubierta vegetal, casi exclusivamente constituida de gramíneas autóctonas, se implante suficientemente, cubra la totalidad de la calle, y reduzca drásticamente las invasiones de plantas problemáticas.
La cubierta es ahora bien implantada, y es normal no necesitar herbicida. Sin embargo, por zonas, las primeras germinaciones de otoño todavía pueden ser dominadas por esas plantas invasoras. En este caso, una aplicación precoz y a baja dosis de un herbicida selectivo evita que se conviertan en un problema.
En el resto de las plantaciones, donde no se aplica ningún herbicida, la cubierta vegetal, inicialmente solo constituida de gramíneas, se diversifica progresivamente, con la presencia cada vez más frecuente de dicotiledóneas variadas, incluyendo individuos esporádicos de las especies problemáticas.

Foto personal

La cubierta vegetal, en este caso, funciona de manera diferente a lo que conocía en Francia, donde es permanente, presente todo el año. Aquí, aparece con las primeras lluvias, es más o menos densa y vigorosa, en función de las condiciones climáticas del otoño, el invierno y la primavera, y se seca totalmente durante el verano.

Tengo que indicar que desde siempre, las únicas exportaciones o extracciones realizadas en nuestros frutales las constituyen las frutas, y la leña gorda en el momento del arranque de los árboles viejos. A eso, hay que añadir alguna leña de poda de saneamiento que hacemos de vez en cuando para resolver un problema fitosanitario difícil (Phomopsis amygdali por ejemplo). Toda la leña procedente de la poda normal, las hojas y otros restos vegetales siempre se quedan en el sitio para ser triturados.

Varios años de experiencia de este sistema me han permitido realizar algunas observaciones muy interesantes, sobre los efectos inducidos por esta cubierta vegetal temporal.

En el aspecto estrictamente productivo, se constata que las irregularidades de las parcelas debidas a la compactación casi han desaparecido. Con este cambio, el potencial productivo ha aumentado por simple efecto de homogeneización.
Este efecto sobre el suelo también se puede confirmar con otras observaciones sencillas:
-       En los episodios de lluvia, a menudo torrenciales en este clima, la penetración en el suelo ha mejorado mucho, evitando escorrentías, reduciendo la saturación de los desagües, la erosión y mejorando la capacidad de almacenamiento del agua por el suelo.
-       La adherencia de los equipos es muy mejorada por la presencia de hierba, incluso después de las lluvias. Solo los pasos repetidos durante la recolección pueden ser un problema (aunque menos que antes), en las calles de circulación.

Foto personal

-       El personal, muy numeroso en el melocotonero, ya que todo está hecho manualmente, podas, aclareo y recolección, trabaja siempre en un suelo estable. Solo necesita botas de goma para no mojarse los pies por la mañana con el rocío.
-       Es frecuente con el riego por goteo, tener que reparar fugas subterráneas. Se observa una fuerte presencia de lombrices, que antes era mucho más raro ver. Sabiendo el papel fundamental de esos animales en la vida, la fertilidad y la estructuración de los suelos, es obviamente un enorme beneficio.
-       Una plaga muy común y muy perjudicial aquí es el topillo, Microtus duodecimcostatus. Es difícil de controlar, tiene una multiplicación exponencial, y puede ocasionar graves daños a los cultivos leñosos, ya que se alimenta de raíces.
La cubierta vegetal no los ha hecho desaparecer. Sin embargo, en vez de migrar en verano hacia las zonas húmedas del goteo, ahora se mantiene en la cubierta, donde encuentra condiciones a la vez favorables a sus galerías y abundantes raíces de las hierbas que son la base de su alimentación. Es ahora una convivencia pacífica.
-       Los conejos y las liebres, muy presentes en nuestra zona, ya no atacan la corteza de los arboles ya que encuentran hierba durante todo el año, verde durante 8 meses, seca durante 4 meses.
-       Constatamos, aunque la relación con la cubierta vegetal no sea cierta, una reducción de la presión de determinadas plagas como los ácaros y los tripses. Es probable de que una parte de las poblaciones se mantenga en la hierba, y que, por otra parte, sus depredadores encuentren ahí condiciones favorables a un desarrollo precoz, asegurando de paso una limitación natural de las poblaciones en los frutales.
-       De modo general, las poblaciones de serpientes, zorros, comadrejas, rapaces, murciélagos y otros predadores han claramente aumentado, asegurando un mejor control de pájaros, roedores y otros insectos problemáticos.
-       Durante todo este periodo, no hemos parado de reducir los aportes de fertilizantes, especialmente el nitrógeno, pero también el calcio y el fósforo, llegando a niveles que sinceramente no imaginaba poder alcanzar, mientras se aumentaba el potencial productivo y cualitativo. Sin embargo es una realidad. De hecho me ha llevado a iniciar este año un estudio sobre la fertilidad de nuestros suelos y sobre su actividad biológica.
-       Puedo añadir otra ventaja, importante cuando se trabaja una fruta fresca, de difícil lavado, como es el caso del melocotón: los cogedores no se manchan de barro, ni las manos, ni ellos mismos, ni las cajas, incluso en caso de lluvia, gracias a esta alfombra vegetal, dando una fruta más limpia en su conjunto, lo que indudablemente constituye una mejora de la calidad del producto presentado al consumo.


¿Existen defectos?
Siendo realista veo muy pocos.

Foto personal

El riesgo de heladas de primavera.
La presencia de hierba aumenta la radiación, y por consecuencia el riesgo de heladas blancas.
Se puede imaginar la aplicación de un herbicida defoliante a baja dosis en periodo de riesgo, solo para quemar la hoja y bloquear su actividad temporalmente.
Personalmente prefiero la siega, que tiene el mismo efecto de bloqueo durante varios días, y evita el uso de un herbicida.

Los problemas de conservación.
Una siega situada justo antes de la recolección permite evitarlos en gran medida, y por otra parte, los fungicidas modernos (los sintéticos por supuesto, pero también los ecológicos) tienen eficacias muy superiores a los del siglo pasado. La siega sin embargo es imprescindible para evitar mantener debajo de los arboles una atmosfera húmeda y confinada, favorable al desarrollo de las enfermedades de conservación.

El riesgo de fuego.
La hierba seca se queda en superficie. Hasta ahora, una siega a principios del verano, que coincide con la trituración de la leña de la poda de verano, siempre ha sido suficiente para evitar el problema.


Mi experiencia no tiene ningún valor científico. Reside en mis observaciones, mis decisiones y mis condiciones de suelo, de clima y de cultivo.
Pero estoy convencido que este tipo de prácticas, muy fáciles de implementar, tienen un impacto muy positivo sobre la actividad microbiana del suelo, la biodiversidad en general, el equilibrio sanitario de la finca, y a fin de cuenta sobre la sostenibilidad del cultivo y de la actividad agrícola en su conjunto.

También podemos hablar de costes. En realidad la gestión de la cubierta vegetal es un poco más costosa que un herbicida en toda la superficie. Hay que contar al menos un pase de tractor más por hectárea para segar hierba.
Pero si mis observaciones son justas, la reducción del coste de la protección fitosanitaria y de la nutrición compensa ampliamente el sobrecoste ocasionado.
Sin contar que esta acción se inscribe tanto en la óptica de una reducción de insumos agrícolas, como en la óptica de reducción del impacto de la actividad agrícola sobre la biodiversidad y el medioambiente.

Foto personal


Es evidente que la cubierta vegetal es una técnica utilizable principalmente en cultivos leñosos, frutales, viñedos, cítricos, almendro, olivar, cultivos de biomasa, etc.
Otras ramas de la agricultura buscan los mismos efectos con técnicas diferentes, como es el caso de la agricultura de conservación, más orientada hacia los cultivos anuales, que busca reducir al máximo los laboreos, bien por siembras realizadas directamente en los restos de los cultivos anteriores (a veces con empleo de herbicida en preparación de siembra), o bien por siembra bajo cubierta vegetal viva (para intentar evitar el uso de herbicida).

Esas técnicas, que demuestran cada día un poco más su efectividad, y su compatibilidad con un resultado técnico y económico de primer orden, se desarrollan cada vez más, y tiendan progresivamente a generalizarse.
Es la demostración que la agricultura convencional puede ser muy respetuosa con el medioambiente, y ser muy productiva.

Es esto también, la agricultura sostenible.

vendredi 30 mars 2018

126- El suelo -5- De la importancia de los hongos

EL SUELO – DE LA IMPORTANCIA DE LOS HONGOS

Como los hongos han ayudado a crear la vida tal como la conocemos

Bajo este título “How fungi helped créate life as we know it”, un equipo de científicos de la Universidad de Leeds (Reino Unido) publicó en diciembre 2017, un apasionante artículo sobre el papel d los hongos en el desarrollo de nuestro planeta. https://phys.org/news/2017-12-fungi-life.html

Imagen personal

Encontré este artículo en una página de Facebook que me gusta mucho y de la que utilizo a veces algunos artículos, “Sols Vivants Québec” (Suelos Vivos Quebec). Recomiendo seguirla a todos los que están interesados en esas cuestiones. Las publicaciones son habitualmente en francés o en inglés.
Este observación también es válida para mi anterior artículo, sobre OGMs http://culturagriculture.blogspot.com.es/2018/03/125-ogm-y-si-se-reescribia-la-historia.html, iniciado desde un intercambio en la página de Facebook en francés “Agroécologie, agronomie et actualité agricole” (Agroecología, agronomía y actualidad agrícola).


A continuación el artículo, en su totalidad.

“Hoy por hoy nuestro mundo es visualmente dominado por los animales y por las plantas, pero este mundo no habría sido posible sin hongos, explica un equipo de científicos de la Universidad d Leeds.

Los investigadores han realizado experiencias en las que las plantas y los hongos se cultivan en atmósferas que se parecen a la antigua Tierra e, incorporando sus resultados en modelos informáticos, han demostrado que los hongos eran esenciales a la creación de una atmósfera rica en oxígeno.

Los humanos y los otros mamíferos necesitan niveles elevados de oxígeno para funcionar, y se piensa en general que el planeta ha desarrollado un atmosfera rica en oxígeno hace 500 a 400 millones de años, el dióxido de carbono siendo progresivamente fotosintetizado por las primeras plantas terrestres.


El equipo de investigación, los doctores Katie Field del Centro de Ciencias Vegetales, Sarah Batterman de la Escuela de Geografía y Benjamin Mills de la Escuela de la Tierra y del Medioambiente, demuestran que los hongos han jugado un papel esencial en el establecimiento de una atmósfera respirable en la Tierra, extrayendo el nutrimento fósforo de las rocas y transferándolo a las plantas para estimular la fotosíntesis.

La nueva investigación enseña que la cantidad de fósforo transferida podría haber sido muy importante en las condiciones atmosféricas antiguas y, empleando un modelo informático del “sistema terrestre”, el equipo demostró que los hongos habían tenido el poder de radicalmente modificar la atmosfera antigua.

Relación vital

Cuando la mayoría de las plantas modernas pueden cosechar sus nutrientes directamente en los suelos por sus raíces, las primeras formas de vida vegetal se encontraban confrontadas a un clima totalmente diferente, no tenían raíces y eran no-vasculares, lo que significa que no podían retener el agua o moverla alrededor de su sistema.

El “suelo” con el que estaban en contacto era un producto mineral desprovisto de materia orgánica, razón por la cual sus relaciones con los hongos eran tan importantes.

Los hongos tienen la capacidad de extraer los elementos minerales de las rocas en las que crecen por un proceso conocido bajo el nombre de alteración biológica. Los hongos producen ácidos orgánicos que ayudan a disolver las rocas y los elementos minerales que atraviesan.

A cambio de la extracción de esos minerales y su transmisión a las plantas para favorecer su crecimiento, los hongos recibían el carbono producido por las plantas gracias a la fotosíntesis del dióxido de carbono de la atmósfera.

Intercambio gaseoso

Experiencias de laboratorios conducidas por el equipo de Leeds han demostrado que distintos tipos de hongos antiguos, que todavía existen hoy, han conducido esos cambios a ritmos distintos, que han influido en las velocidades variadas con las que las plantas producían oxígeno.

A su vez, ha afectado a la velocidad con la que la que la atmosfera ha evolucionado desde un estado mucho más rico en dióxido de carbono, para evolucionar hacia el aire que hoy respiramos.


El Dr. Field explica: “Hemos utilizado un modelo informático para simular lo que podría haber ocurrido al clima durante la Era Paleozoico si los diferentes tipos de simbiosis primitivas plantas-hongos eran incluidas en los siclos globales del fósforo y del carbono.           

“Hemos descubierto que el efecto era potencialmente considerable, con las diferencias de intercambios planta-hongo carbono-contra-nutrimento que han modificado mucho el clima de la Tierra gracias a la diminución del CO2, utilizado por las plantas para la fotosíntesis, modificando considerablemente la evolución del aumento del oxígeno en la atmósfera.                  
El Dr. Mills afirma: “La fotosíntesis por las plantas terrestres es finalmente responsable de la mitad de la producción de oxígeno en la Tierra, y necesita fósforo     , pero tenemos hoy una mala comprensión de la manera en que funciona el abastecimiento global de este nutriente para las plantas.

“Los resultados de la inclusión de datos sobre las interacciones fúngicas representan un adelanto significativo de nuestra comprensión del desarrollo precoz de la Tierra, y nuestro trabajo muestra claramente la importancia de los hongos en la creación de un atmosfera rica en oxígeno.

El Dr. Batteman añade: “Nuestro estudio muestra que diminutos organismos tales como los hongos pueden tener efectos de gran magnitud en el entorno global. Nuestro descubrimiento esencial es que la naturaleza de la relación entre los hongos y las plantas podría haber transformado el dióxido de carbono atmosférico, el oxígeno y finalmente el clima global de maneras muy diferentes, en función del tipo de hongos presentes”.

El artículo completo “Nutrients acquisition by symbiotic fungi governs Palaeozoic climate transition” ha sido publicado en Philosophical Transactions of the Royal Society B.

Esos trabajos demuestran la importancia crítica de los hongos de suelo, esos organismos microscópicos, todavía mal conocidos por los científicos, poco conocidos por los profesionales, y totalmente desconocidos por el gran público.


Nuestras prácticas agrícolas tienen consecuencias muy directas sobre su vida y su acción.
Deben seguir su evolución y su toma en consideración, cada vez mayores, de sus repercusiones medioambientales.

Se puede hablar del trabajo de los suelos, que actúa directamente sobre su vida y sobre la biodiversidad que albergan. Todas las técnicas de producción enfocadas a reducir el laboreo son favorables. Y, por mucho que piensen algunos, el empleo de los herbicidas no es en absoluto un contrasentido ecológico. Es casi siempre preferible emplear una dosis ajustada de un herbicida bien situado, en vez de tener que recurrir sistemáticamente a laboreos a veces extremadamente dañinos.

También se puede hablar de fertilizantes químicos, que pueden actuar de manera negativa sobre los suelos. Pero no hay que olvidar que algunos fertilizantes naturales, como los purines o los estiércoles frescos también tienen efectos dañinos. Una vez más, no es la fertilización en sí que es problemática, en general es la dosificación y la periodicidad de los aportes que puede ocasionar daños medioambientales. Como casi siempre, es una cuestión de equilibrio.

Y finalmente se puede hablar de pesticidas, cuyos excesos de concentración perjudican la vida del suelo. Aquí, hay que indicar que los peores pesticidas no siempre son los pesticidas sintéticos. Quiero decir que la manera de fabricar los pesticidas no tiene relación con los riesgos que presentan para la vida de los suelos. Es su persistencia, su lentitud de degradación, así como por supuesto, su toxicidad directa, que van a tener un efecto indeseable. Algunos pesticidas sintéticos son perjudicial, pero también algunos pesticidas autorizados en agricultura ecológica. Tanto es así que el peor de los pesticidas frente a la vida de los suelos es un fungicida muy ampliamente empleado en agricultura ecológica, así como en agricultura convencional, el cobre, que no se descompone y se acumula inexorablemente.

Nuestros suelos son la base de nuestro presente y sobre todo de nuestro futuro alimenticio. Todo tenemos concienciarnos de su importancia y sobre todo de su fragilidad.

Pero dejemos de ponerlo todo en el nivel ideológico. La agricultura ecológica no es un fin en sí misma. Es una de las vías que permitirá la preservación, e incluso la recuperación de los suelos degradados. Pero no es la única. También se puede hablar de agricultura de conservación y de producción integrada.
La agroecología, tal como está actualmente en fase de desarrollo en Francia gracias a un proyecto político y societal ambicioso, puede conciliar en un objetivo común, la mayoría de las formas de agricultura.
Siempre que la ideología no prevalezca sobre la razón y el pragmatismo.

Imagen: https://www.regenerativedesigngroup.com/wp-content/uploads/2017/12/soil-header-1.jpg