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mardi 17 juillet 2018

135- Calidad -7- Tus criterios de compra

CALIDAD – TUS CRITERIOS DE COMPRA

Uno de mis contactos de LinkedIn, Gildas Guibert, responsable técnico de una importante empresa francesa de producción de frutas, y muy activo en las redes sociales, ha lanzado recientemente una encuesta a los miembros de su red francófona.

Las respuestas publicadas me han dado ganas de saber cuál serían las reacciones de mi red frente a esta pregunta.
Mi red siendo más internacional, he decidido, con su acuerdo, de retomar esta encuesta pero modificando la pregunta.

Imagen personal

Pues aquí está:

Cuando compras un alimento no transformado (frutas, hortalizas, cereales, huevos, carne, leche, etc.), ¿qué es lo más importante para ti?

1-    ¿El precio? Se trata del precio al consumidor.
2-    ¿El sabor? Según los productos, hablamos de aromas, azúcar, crujiente, jugosidad, etc.
3-    ¿El aspecto? Según los productos, puede ser el color, el brillo, el frescor, los defectos de aspecto, etc.
4-    ¿El origen? Local, nacional, de importación cercana o de importación lejana.
5-    ¿El modo de producción? Producción respetuosa con el medioambiente (agricultura ecológica, producción integrada, agricultura de conservación), producción convencional, agricultor pequeño o grandes fincas, etc.

Por otra parte, ya que creo que tu respuesta será influenciada por tu relación a la agricultura, me gustaría que lo indiques de la manera siguiente:

A-   En relación directa con la agricultura (agricultor, envasador de productos agrícolas, empleado en agricultura o en la confección de productos agrícolas, asesor agrícola, hijo o hija de agricultor, etc.)
B-   En relación indirecta con la agricultura (fabricante o vendedor de insumos o de materiales agrícolas, proveedor de servicios para la agricultura como seguros o servicios de nuevas tecnologías por ejemplo)
C-   Sin relación con la agricultura.

Y por fin, indica tu país de origen. Creo que la cultura de cada país puede tener una influencia sobre la educación alimentaria.

Tu respuesta podría ser, por ejemplo:
5, 4, 3, 2, 1, B, Uruguay

Por supuesto, los comentarios no son obligatorios, pero son bienvenidos.

Indica tus respuestas preferentemente como un comentario en el blog, será más fácil para mí no perder respuestas.

Cuento contigo. Comparte en tus redes, de manera que tengamos más respuestas. Necesitaré tiempo para analizar todo, pero estoy seguro que sacaremos enseñanzas muy interesantes.

Imagen: https://mywowo.net/media/images/cache/barcellona_rambla_03_boqueria_jpg_1200_630_cover_85.jpg

samedi 30 juin 2018

134- La percepción del riesgo

LA PERCEPCIÓN DEL RIESGO

Un interesante artículo publicado en mayo en el blog español “El ecologista transgénico” nos informa sobre la percepción del riesgo por el público, y nos advierte sobre la enorme presión mediática que soportamos diariamente, con la percepción a veces errónea que podemos coger de determinados temas.


Este artículo me interesa mucho ya que la agricultura, y especialmente los plaguicidas, forman parte de los temas más afectados por este problema, muy a menudo de manera injustificada.


“La percepción del riesgo: un asunto peligroso
12 mayo, 2018

Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación de la ciencia, por lo tanto voy a dedicar la entrada a este tema, intentando aclarar conceptos mediante unos cuantos ejemplos. Porque, cada día, en nuestra vida diaria, tenemos que tomar un sinfín de decisiones que son ejercicios de balance entre beneficios y riesgos, unas inconscientes otras más razonadas. Por desgracia los humanos no somos muy buenos a la hora de evaluar estos riesgos. Esto complica nuestra capacidad para tomar decisiones coherentes, desde decisiones médicas, más o menos importantes, hasta qué alimentos nos llevamos a la boca.


De hecho, la evidencia es clara, no podemos evitar cometer esos errores. Nuestra aparente irracionalidad en este tema es fruto de procesos innatos que operan fuera de nuestro control consciente. Se han identificado una serie de “factores de miedo” emocionales que hacen que algunas amenazas potenciales produzcan más temor que otras, sin importar lo que la evidencia pueda decir:
-       Los riesgos creados por el hombre nos asustan más que los naturales, por lo que es más probable que tememos los transgénicos, la radiación de plantas nucleares y químicos industriales que los riesgos “naturales” como leche no pasteurizada, medicinas naturales o radiación cancerígena del sol.
-       Nos preocupamos más por los riesgos que no podemos controlar y tendemos a pasar por alto los riesgos que podemos controlar, por ejemplo, sobreestimamos es riego del glifosato (u otros fitosanitarios) pero subestimamos el riesgo de no comer suficiente fruta o verdura o del sedentarismo.
-       Los riesgos impuestos nos atemorizan más que aquellos que tomamos voluntariamente. Por ello, la percepción del riesgo es mayor en el caso de la radiación de las centrales nucleares que con la radiación del sol, a la que nos exponemos voluntariamente.
-       Somos malos evaluando los riesgos y beneficios a largo plazo; tenemos una tendencia innata a centrarnos en el corto plazo. Por ejemplo, cuando desaparecen enfermedades como el sarampión o las paperas, los beneficios de las vacunas que los vencieron ya no son obvios y pueden llegar a ponerse en entredicho.
-       A menudo olvidamos considerar el riesgo de no hacer nada o de la alternativa.

Estos atajos mentales y nuestro deseo de respuestas simples sobre la causalidad, el riesgo y el beneficio conducen a algunos errores comunes en la forma en actuamos en nuestras propias vidas.


Peligro y riesgo

Peligro y riesgo son dos conceptos diferentes pero relacionados.

Un peligro es un agente que tiene el potencial de causar daño.
El riesgo mide la probabilidad de daño por un peligro.


Los peligros solo se convierten en riesgos cuando hay exposición. Ejemplo: la radiación solar es un peligro. Pero si nunca me expongo (o me protejo) a la radiación, no me enfrentaré al riesgo de quemaduras o melanomas, aunque el peligro ahí está. A pesar de esta diferencia, tendemos a considerar todos los peligros como riesgos, independientemente de nuestro nivel de exposición.

Esto es muy visible en la clasificación de carcinógenos de la International Agency on Cancer Research (IARC http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/). La identificación de peligros es el primer paso de la evaluación de riesgos, pero no es en sí una evaluación de riesgos. Sin embargo, constantemente vemos informes de identificación de peligros presentados como evidencia de riesgo real. Estas clasificaciones se basan en la fuerza de la evidencia y no en el grado de riesgo. Dos factores de riesgo podrían incluirse en la misma categoría aunque uno triplicara el riesgo de cáncer y el otro lo aumentara en una pequeña fracción. Un ejemplo claro es el tabaco y la carne procesada, incluidos ambos en la categoría 1 de dicha clasificación. Según Cancer Research UK (http://scienceblog.cancerresearchuk.org/2015/10/26/processed-meat-and-cancer-what-you-need-to-know/), fumar causa el 19% de todos los cánceres; por el contrario, se cree que “solo” el 3% de todos los cánceres son causados ​​por la carne procesada y las carnes rojas combinadas. Por lo tanto, la evidencia de que la carne procesada causa cáncer es tan fuerte como la del tabaco, pero el riego del tabaco es mucho mayor.

Todos los peligros no son iguales

Como hemos visto, todos los peligros no son iguales, estos pueden afectar a distinto número de personas y/o ser más o menos dañinos.  Observando el gráfico, podemos dividir los peligros en cuatro categorías según la cantidad de personas afectadas y la gravedad del daño. La naturaleza del producto (natural vs sintético) no afecta a la peligrosidad.


Sin embargo, a veces tendemos a considerar que todos los peligros a los que prestamos atención son igual de dañinos. El aumento del movimiento anti-vacunas muestra esta tendencia a ver todos los riesgos como iguales (considerando los peligros de las vacunas y los peligros de las enfermedades como equivalentes tanto en gravedad como en riesgo de daño). Las enfermedades prevenibles por vacunación pertenecen al cuadrante superior derecho del gráfico. Las vacunas trasladan el peligro de estas enfermedades al cuadrante superior izquierdo reduciendo drásticamente el número de personas afectadas por estas enfermedades. Por otro lado, las vacunas en sí mismas tienen una peligrosidad generalmente baja en una pequeña proporción de la población, colocándolas en el cuadrante inferior izquierdo. Sin embargo, en la mente de muchas personas, los riesgos extremadamente raros (reales o imaginarios) asociados con las vacunas se han vuelto iguales o mayores que los riesgos (muy reales) de contraer la enfermedad. Lo mismo es cierto para los aditivos alimentarios.

Conclusión

Estamos continuamente expuestos a una gran cantidad de peligros, algunos de las cuales pueden tener riesgo para nuestra salud si nos exponemos a ellos, si se encuentran en una concentración demasiado alta o de una forma demasiado frecuente. Los errores en la percepción del riesgo son la base de muchos problemas en la comunicación social de la ciencia. En parte, estos errores, son debidos a nuestra escasa capacidad para evaluar correctamente estos riesgos (otras veces son interesados). Para evitarlos debemos evaluar cada peligro por separado, analizando su potencial para causar daño y su nivel de exposición así como su posible alternativa o las consecuencias de prescindir de él para informarnos si algo realmente representa un riesgo.


Más información sobre el tema en: https://thoughtscapism.com/ “


La confusión creada en torno a la diferencia entre peligro y riesgo es cuidadosamente cultivada, con una meta, generalmente oculta, destinada a favorecer ventas o a provocar una modificación de la opinión o del comportamiento.
Es sin lugar a dudas lo que está pasando desde  varios años en contra de la agricultura convencional, para favorecer el consumo de productos ecológicos. Los que más comunican en este sentido son empresas capitalistas que distribuyen alimentos ecológicos, u ONGs ecologistas intentando conseguir nuevos seguidores o aumentar su poder.
Este mercado es muy lucrativo, y los medios implementados para desarrollarlo no dudan en denigrar cualquier cosa que se interponga en su camino.
Atraer el consumidor jugando con sus miedos, es lo único que les importa.
Y los daños colaterales producidos, que a veces son graves, no les importan.

Imagen: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/ea/29/24/ea29240b4ccba8913893c942ec758eb9.jpg

dimanche 7 janvier 2018

122- Calidad -6- La confección

CALIDAD – LA CONFECCIÓN

Es probablemente uno de los factores menos importantes para el consumidor, que sin embargo es fundamental para la cadena que llevará el alimento desde la finca agrícola hasta su mesa.
Entre los productos agrícolas, los más afectados por este punto son las frutas y hortalizas.
La confección, o envasado, juega en realidad varios papeles, todos importantes para alguien, todos exigentes para el agricultor.


La selección
Es la primera prueba que debe pasar el alimento en salida del campo. Esta seleccionado según varios criterios que son generalmente su tamaño (se habla de calibración, en general normalizado), su color (siguiendo criterios establecidos para cada producto, a veces variables según el destino), su calidad visual (aspecto, estética, cumplimiento de las normas) y su estado de madurez (insuficiente, en su punto, demasiado avanzado) o de frescor.

Video personal. Confección de nectarinas

Esos criterios van a decidir de la clasificación del producto en primera categoría (o extra, para algunos que todavía lo hacen), en segunda categoría, a veces en tercera categoría, en industria (transformación en zumo, en concentrado, en papilla, o cortado para varios usos en la industria agroalimentaria y la preparación de platos precocinados), o en basura.
Este trabajo se realiza en el almacén de confección, de forma cada vez más industrializada para reducir sus costes y centralizar volúmenes siempre más importantes.
Cada almacén de confección tiene su propia capacidad de trabajo, adaptada al grupo de agricultores que ahí llevan su producción, y a los diversos productos afectados (es obvio que no se va a preparar melón igual que cereza, o lechuga igual que zanahoria).
La selección es a menudo realizada por una máquina, más o menos sofisticada, con una asistencia de personas para afinar la selección cualitativa, según criterios establecidos por cada lote, especialmente en lo que afecta la selección de los defectos visuales.


Es cada vez más raro en los países ricos, pero todavía frecuente en los países en desarrollo, que la confección sea totalmente manual, pero en general sigue los mismos criterios de calidad.
El agricultor debe hacer todo lo posible para una maximizar la clasificación en primera categoría, que recibirá un mucho mejor precio, que las categorías inferiores, la industria y la basura en muchos casos ni siquiera cubren los gastos de recolección.

El envase
Una vez seleccionado, el alimento será colocado en un envase que corresponde a las exigencias del cliente. La diversidad de los formatos es un auténtico rompe-cabeza para el almacén de confección. Hay cajas de varios formatos de cartón, de cartón compactado, de madera, de plástico de un solo o de varios usos, las cestas (de varios formatos, de varios colores, con o sin tapa, con o sin film, con o sin malla, con o sin haza), los alveolos (de papel, de cartón, de plástico, en todos los calibres), etc.


Para cada cliente, las exigencias pueden ser diferentes, con sus propias marcas, o las marcas del productor. Además, un mismo cliente puede cambiar sus formatos de un año al otro, haciendo obsoleto e inutilizable el stock restante del año anterior.
Pero el almacén debe gestionar un stock extremadamente complejo, y costoso, ya que los pedidos se realizan día a día, obligándolo a tener de manera permanente un volumen de cada tipo de envase para así responder de manera inmediata.
Para nosotros aquí, en Sevilla, si un cliente de Fráncfort nos manda su pedido de un camión el jueves para el lunes, tenemos tiempo de preparárselo y de mandárselo. Pero si no tenemos en stock los envases necesarios, no tenemos tiempo para pedirlos, y perdemos la venta. Porque el camión tiene que llegar a su destino el lunes, como previsto. No se acepta ningún retraso. Y además tenemos que contar con la prohibición francesa de circulación de los camiones los domingos y festivos.
El envase tiene por supuesto una gran importancia marketing, pero también es, según los casos, una protección o una restricción.

Foto personal

Una caja con su alveolo protege el producto, evita que se mueva y sea maltratado durante el transporte, y participa en la conservación del producto hasta su venta.
Sin embargo la cesta, según los productos que contiene, puede convertirse en una restricción negativa para la calidad. Es verdad para los productos de gran tamaño, no para para los pequeños, tales como los tomates cherry, las frambuesas, los arándanos, cerezas, etc. En el caso del melocotón y de la nectarina, la cesta obliga a elegir frutas muy firmes, o duras. Es lo contrario de la calidad.

Foto personal

Pero algunos clientes, o algunos mercados (cada vez más numerosos), solo quieren este formato, mucho más cómodo para la venta al consumidor (no hay manipulación, ni pesada, el precio está preestablecido). La fruta se convierte pues en un producto totalmente industrial, y la satisfacción del consumidor final ya no tiene ninguna importancia.
El tipo de envase es de una importancia extrema para el canal de comercialización. Sin embargo en muchos casos, después de trabajo de envasado difícil, delicado y costoso, los productos se presentan al consumidor a granel, ¡¡¡sacados de su valioso envase!!!


El etiquetado
Te puede parecer fútil, pero es un punto esencial. La etiqueta contiene todas las informaciones legales necesarias (país de origen, sociedad que lo envasa, características del producto, calidad, calibre). Algunos clientes exigen que se mencione su propia marca, o incluso que se imprima el código de barra que después se usara en la tienda.
Esas etiquetas se imprimen directamente en el almacén de confección. Un local se habilita para esta tarea, con las impresoras necesarias y todo el stock de los distintos tipos de etiquetas, sticks (pegatinas) y otros elementos añadidos.
Ningún defecto de impresión se tolera.
Ya nos ha pasado que un lote importante sea rechazado en destino por un defecto de impresión, difícilmente detectable a simple vista: el código de barra no se podía leer por las máquinas. Todo el trabajo estaba perfecto, pero la etiqueta no se podía usar en la tienda. Para el cliente, es un auténtico problema, ya que ha suprimido la necesidad de etiquetar el mismo, con lo que ya no está equipado para corregir un error de etiqueta.

Foto personal

Para el almacén de confección este tipo de error puede costar una fortuna. Tiene poca elección. De hecho, hemos tenido que modificar nuestros protocolos de control después de este incidente.
O bien envía alguien ahí con las etiquetas corregidas, pero de todas formas ya no puede cumplir con los plazos. El producto ya no es apto a ser vendido en los plazos acordados.
O bien busca alguien para venderle el lote, pero es difícil con un envase y un etiquetado previstos para un cliente concreto. A fin de cuenta, se resolverá de alguna manera, generalmente gracias a un importante descuento sobre el precio de venta por el almacén (después generalmente repercutido al agricultor), que con total probabilidad, no seré aplicado al consumidor.
Total, el etiquetado es un punto importante que no soporta la aproximación, y menos aún el error.

¿Y la calidad en esto?
En realidad, solo se habla de ella.
Pero el producto en sí cuenta por muy poco. A partir del momento que cumple con las condiciones mínimas exigidas (calibre, aspecto, azúcar, color, jugosidad, firmeza, frescor, etc.), el envasado es más importante.
De la calidad del envasado depende todo el proceso de transporte, manutención, almacenamiento y conservación que llevará el producto desde el campo hasta la estantería de venta al consumidor.



La producción de alimentos pierde poco a poco su alma bajo los golpes cada vez más duros de los mercados. Cuando llegue aquí, los clientes venían a visitar los frutales, probar la fruta en el árbol, valorar en el campo la calidad del trabajo realizado.
Hoy por hoy el cliente, si viene (lo que es cada vez más raro), se fija en el envasado, en la trazabilidad y a la higiene, más que en el producto en sí. Verifica que los protocolos se cumplan, que los procedimientos de higiene y de seguridad sean los adecuados, y que los análisis (bacteriológicos y de residuos) sean conformes.
El producto se define ahora por unos números, análisis, resultados de control, acreditaciones, trazabilidad.
El producto solo se define, por la satisfacción que da, a través de las cifras de ventas, y en los programas culinarios en televisión.

La producción de alimentos se doblega poco a poco frente a las exigencias de los mercados, que intentan convertirla en un proceso industrial como cualquier otro, en el que todo es previsible, y previsto, especialmente en lo que afecta a la calidad.
La calidad es presente, pero con criterios a menudo difíciles de percibir y entender por el consumidor.
Y no es la llegada de Amazon en el mercado de los alimentos que va a mejorar eso.


El agricultor se tiene que adaptar a las exigencias de los mercados, y solo los que pueden vender mediante circuitos cortos tienen la posibilidad de valorizar una calidad gustativa, en general asociada a un nivel de madurez que exige un consumo casi inmediato.


Y el consumidor, él, desea sentir placer comiendo, y sigue soñando con encontrar “los sabores de antaño”, incluso en los supermercados, que sin embargo son cada vez menos aptos a proponérselo.

Son dos conceptos muy diferentes para un mismo producto, que aumentan aún más la creciente incomprensión entre el mundo rural y el mundo urbano.

dimanche 18 juin 2017

107- Natural vs sintético -5- Las feromonas

NATURAL VS SINTÉTICO – LAS FEROMONAS

A final de los años 80, era un joven asesor en fruticultura en el Sureste de Francia, para un grupo técnico especializado, el GRCETA de Basse Durance.
Después de que el grupo haya sido contactado por una empresa australiana, tuve la ocasión de participar a los primeros ensayos para probar a gran escala la protección contra la polilla oriental del melocotonero (una de las principales plagas en esa región) por el empleo de feromonas, según la técnica llamada confusión sexual. Esta empresa australiana quería probar su difusor y su feromona en condiciones de fuerte presión de la plaga. Lógicamente, quería hacerlo en la región entonces internacionalmente conocida como la más problemática.


Hay que decir que entonces, la polilla oriental de había convertido en una verdadera pesadilla para los productores de melocotón de la región. Las poblaciones de la plaga eran extremadamente elevadas. Se observaban problemas de pérdida de eficacia de los insecticidas habituales, obligando los agricultores a intervenciones insecticidas frecuentes, con nivel de eficacia no suficientes, y en consecuencia, problemas tanto técnicos como económicos. Casi no se hablaba entonces de las consecuencias medioambientales, pero mirando la situación con la perspectiva actual, da miedo…

Así que esta sociedad australiana llagaba con esta técnica innovadora, dejándonos llenos de pensamientos, y de dudas.
Imagina, hace 30 años, la propuesta de resolver un problema crítico de insectos sin insecticida. Para nosotros, asesores, en los que los agricultores del grupo confiaban a veces ciegamente para ayudarlos a resolver sus problemas, parecía una auténtica locura. Éramos muy motivados por la innovación, pero sinceramente también éramos muy desconfiados.
La zona experimental fue elegida en un sector concreto de Provenza que se encontraba en una situación tan crítica con respecto a la polilla oriental, que algunos agricultores empezaban a pensar en la posibilidad de una reconversión de los cultivos, ante la imposibilidad de controlar sus daños.


Después de toda una temporada de ensayos, la sorpresa de los agricultores frente a los resultados daba gusto. Sin ser maravillosos, eran superiores, sin insecticida, al programa reforzado que tenía entonces que aplicar, y que incluía más de 15 intervenciones químicas.
Al cabo de dos años de ensayos, la conclusión fue que para resolver una situación muy degradada, era necesario pasara por una fase inicial que combina la protección química con la confusión sexual, el tiempo de reducir lo suficiente el nivel de infestación (1 a 2 años). A partir de ese momento, la confusión sola es suficiente para evitar los daños.
En esa época, como técnico involucrado en los ensayos, llevaba de manera permanente en el coche algunos difusores para poder sustituirlos o reforzar alguna zona difícil. ¿La consecuencia?
Esta perseguido todos los días, tanto dentro del coche que fuera, por una horda salvaje de machos de polilla oriental, convencidos de que era yo la princesa de sus sueños…


Las feromonas son sustancias naturales, emitidas por organismos vivos para transmitir informaciones a sus congéneres.
Su papel es muy conocido en la mayoría de los animales, y en algunos vegetales.

Son compuestos generalmente volátiles, producidos por glándulas exocrinas. A diferencia de las hormonas, concebidas para ser utilizadas por el organismo en modo interno, las feromonas son producidas para ser liberadas al exterior del organismo, con el fin de transmitir un mensaje o una señal a individuos de la misma especie. Su papel en la reproducción sexual de los insectos es muy conocido y ha sido objeto de muchos estudios.
Es gracias a las feromonas sexuales que, por ejemplo, los lepidópteros (las mariposas) machos son capaces de localizar las hembras, dándoles la posibilidad de emparejarse, y de asegurar la continuidad de la especie.
Cada insecto tiene su propio conjunto aromático para atraer solo individuos de su propia especie.
Además, las feromonas tienen distintos papeles como la atracción sexual, la alarma, la agregación, la territorialidad, y existen en muchos animales, incluso en los humanos. Las abejas las usan para indicar las zonas florecidas, las hormigas para marcar sus caminos, lo perros y los gatos para marcar su territorio, los humanos en situación de miedo o de deseo sexual por ejemplo.
También se encuentran en productos concebidos para tranquilizar o ahuyentar a gatos y perros, o incluso para hacerte irresistible en discoteca.


El principio de la técnica de confusión sexual es el siguiente.
La feromona contenida en el difusor es la misma que la que emite la hembra de la polilla oriental para que el macho sea capaz de encontrarla, y que así puedan emparejarse. El difusor este hecho de un plástico poroso que permite un difusión (de ahí el nombre) progresiva de la feromona durante varias semanas.
En la naturaleza, una hembra emite la feromona que es transportada por el aire. El macho capta este mensaje olfativo gracias a un receptor específico y le sigue la pista hasta que encuentre la hembra.


La técnica de confusión sexual consiste en repartir un gran número de difusores en las parcelas de cultivos. De este modo, los puntos de emisión son tan numerosos que el macho es prácticamente incapaz de encontrar a la hembra.
El emparejamiento es perturbado, la reproducción no tiene lugar, con lo que el insecto ya no es un problema para el agricultor.

La protección tradicional consiste a matar los insectos plaga presentes para evitar que se reproduzcan y provoquen daños a los cultivos.
La confusión sexual consiste a evitar que los insectos plaga tengan la capacidad de reproducirse. Por consecuencia no están presentes en el cultivo y no provocan daños.
Es un profundo cambio en el concepto de protección de los cultivos. Es una técnica de prevención del daño.

Pues tenemos una técnica que funciona bien, y que permite evitar la aplicación de productos químicos en el cultivo. De hecho, podemos notar que las feromonas se emplean en agricultura en al menos 3 técnicas distintas:
La confusión sexual, que consiste a difundirla en cantidad muy grande por hectárea, de manera de perturbar los machos en su sistema de acercamiento a las hembras, reduciendo drásticamente las posibilidades de emparejamiento, y de reproducción. Las poblaciones de la plaga bajan “naturalmente”, y por consecuencia, los daños a los cultivos.
El trampeo de monitoreo, que consiste en colocar algunas trampas de feromonas en la finca, de manera de capturar individuos y realizar una vigilancia de las poblaciones (inicio de los vuelos, picos de vuelos, momento de eclosión de las puestas y de los riesgos). Esta técnica, la primera, históricamente hablando, a emplear feromonas, permite situar con gran exactitud el momento de las intervenciones con los insecticidas, sintéticos o naturales. Ha sido uno de los fundamentos de la Producción Integrada.


El trampeo masivo, que consiste a colocar trampas con una fuerte cantidad de feromonas, en número reducido por hectárea, con el fin de capturar un gran número de individuos, lo que permite reducir, sin aplicación de pesticida, la población de la plaga. Esta técnica se emplea mucho con atrayentes alimenticios, más que con feromonas.

La técnica de confusión sexual se ha desarrollado mucho y sirve ahora a proteger los cultivos, especialmente en viña y en frutales, contra lepidópteros, dípteros, himenópteros y coleópteros principalmente.
Obviamente, la técnica ha sido rápidamente autorizada en agricultura ecológica. Es lógico, una técnica que permite una protección eficaz sin empleo de pesticidas, ni sintéticos, no siquiera naturales, llama la atención.

Pero por cierto, estas feromonas, liberadas en gran cantidad y de manera permanente, ¿de dónde proceden?
No, no hay miles de trabajadores apretando el abdomen de billones de mariposas hembras para extraer cada vez una micro-gota de feromona
Es química, pura y dura.
Estas feromonas son sintéticas, copias precisas de las naturales, procedentes de la química, de la mala química.
Después están encerradas en difusores de plástico, también procedentes de la mala química.

Pero esos productos sintéticos, procedentes de la química, liberados en el aire de los cultivos, ¿pueden alcanzar los alimentos?
Sin lugar a dudas. Mi experiencia personal de los años 80 me ha ampliamente demostrado que esas feromonas se depositan en todo lo que les rodea. Sin eso, ¡no habría sido perseguido por todos esos machos confusos y excitados!
Su efecto es fugaz, es cierto, pero es una realidad.

Así que, ¿autoriza la agricultura ecológica el empleo a gran escala de productos químicos sintéticos que entran en contacto directo y permanente con los alimentos?
Pues sí, totalmente.


Sin embargo, hay que relativizar la gravedad del caso. Son productos sintéticos, sí, pero son copias exactas de moléculas naturales.

Lo mismo que en el caso de la azadiractina, ¿verdad?
Para la azadiractina (y próximamente, veras que no es un caso único), se rechaza la copia del producto natural, porque es sintética, con lo que es incompatible con la ideología del ecológico, a pesar de todas las ventajas técnicas y medioambientales que aporta con respecto a la extracción y al uso de la sustancia natural de origen.

Salvo que esta prohibición de principio, cuestionable en sí, pero coherente con la ideología ecológica, no siempre se aplica. Hay situaciones en las que una derogación a la regla es posible.

Nota que el consumidor de productos ecológicos, al final el motor del sistema, no está informado de esos cambios en las reglas del juego.
La información que recibe sigue siendo la misma. Nada de química en ecológico.
¿Pero que diría el consumidor de ecológico, convencido que no hay química en ecológico et que cuida verdaderamente su salud y el planeta, si se enteraba que se le está mintiendo a diario, que los mismos en quien ha puesto su confianza lo están engañando?

¿Qué es, una doble moral?

Hay que reconocer que la agricultura, no es fácil, y que hay que protegerlos cultivos contra las enfermedades y las plagas, incluso en ecológico. Y si no hay solución ecológica, vamos a encontrar una, casi ecológica. Es que no podemos dejar que se pierda el mercado.
No es confusión sexual, es confusión intelectual.


dimanche 11 juin 2017

106- El precio al consumo

EL PRECIO AL CONSUMO

Bajo el título “Los bajos precios en el inicio de la campaña de fruta de hueso no se están trasladando al consumidor”, la web agrícola Agrodigital informa de la enorme disparidad entre los precios pagados al agricultor y los precios pagados por los consumidores (http://www.agrodigital.com/PlArtStd.asp?CodArt=114482).
Hay que indicar que lo que se llama fruta de hueso es un grupo de frutos carnosos del género prunus, es decir el albaricoque, el melocotón, la nectarina, la ciruela y la cereza.

Imagen: http://es.globedia.com/imagenes/noticias/2011/11/25/exportaciones-frutas-hortalizas-caen-septiembre-bajos-precios_1_984948.jpg

La situación del año 2017 es un caso que por desgracia se repite con bastante frecuencia. El mercado, por motivos climáticos en destino, arrancó con dificultad y lentitud. Es un problema del que os hable el año pasado, que se repite este año también (ver https://culturagriculture.blogspot.com.es/2016/05/77-intemperies-8-en-destino.html).
Las condiciones climáticas no eran favorables al consumo en las zonas de destino, pero sí lo eran en las zonas de producción. La fruta se madura, hay que cogerla, pero sale con menos rapidez que se produce. La oferta se desequilibra con la demanda, y los precios se derrumben.
Es una situación relativamente habitual en la producción de alimentos, que se intenta regular con las técnicas de conservación. Pero determinados productos, de vida comercial muy corta (melocotón, fresa, lechuga, calabacín, etc.) no soportan esas condiciones y se conservan poco tiempo.
Más adelante, las condiciones climáticas en destino han mejorado, el consumo se ha vuelto a animar, pero los precios no se han recuperado.

Los precios en origen se mantienen en unos niveles tan bajos que no permiten cubrir ni los gastos más básicos del cultivo. Están más o menos a la mitad de los que se practicaban el año pasado por esas fechas.
Muchos productores de fruta de hueso están abandonando la fruta en el árbol sin cosechar, otros están arrancando los árboles con la fruta encima.


Sin embargo, los precios al consumo son similares a los del año pasado.

En otras palabras, los agricultores están sufriendo mucho, en una campaña que quedara en las memorias como una de las peores de los 50 últimos años, pero los mercados aprovechan la situación para ganar mucho dinero, a costa de hundir un sector tan importante como la producción de frutas y hortalizas.

La diferencia entre el precio pagado al agricultor y el precio pagado por el consumidor en mayo es aproximadamente lo siguiente:
7 veces para la fruta de hueso
7 veces para el calabacín
9 veces para el tomate
9,5 veces para el pepino

Una diferencia normal debería situarse entre 3 y 5 veces, variando según el producto, para cubrir los elevados gastos de selección, envasado, conservación, venta, transporte, distribución y punto de venta.


Ahora mismo, una venta de melocotón o nectarina a 3€50 al consumidor, deja al agricultor escasamente 0€50, lo que no es suficiente para asegurar la perennidad de la finca, siendo un precio elevado para el consumidor.

Algo va mal en el sistema de distribución de los bienes de consumo.
No es normal que los dos eslabones esenciales de la cadena, es decir el productor en un extremo y el consumidor en el otro, sean víctimas del sistema de distribución.

Imagen: http://www.depannage-informatique-caen.fr/autre-site/site-leclavier/images/vente-paniers-bio.jpg

La venta directa del productor al consumidor solo es una pequeña parte de la solución, ya que solo pueden acceder a ella una pequeña parte de los productores y una pequeña parte de los consumidores, especialmente en los países con las economías más ricas.

Es necesario y urgente imaginar algún tipo de sistema de regulación del mercado capaz de evitar esos abusos, susceptibles de provocar graves daños a un sector sin embargo esencial y estratégico, como es el de la producción de alimentos.

Y pensar que los mismos que hacen los mercados pretenden fomentar la reducción del desperdicio de alimentos…
¿No será solo una operación de marketing para intentar alcanzar el corazón de la víctima, el consumidor?

Imagen: https://www.2luxury2.com/wp-content/uploads/Inglorious-Fruits-and-Vegetables-The-Designs-of-the-Year-2015-nominees-@-Design-Museum-London.jpg?x96773

lundi 24 avril 2017

104- Natural vs sintético -4- De la producción de las piretrinas naturales

NATURAL VS SINTÉTICO – DE LA PRODUCCIÓN DE LAS PIRETRINAS NATURALES

Después de mi anterior artículo de esta serie sobre piretrinas y piretroides (https://culturagriculture.blogspot.com.es/2017/04/101-natural-vs-sintetico-3-piretrinas.html), recibí una pregunta, el 5 de abril, en su versión francesa “Buenos días, para producir piretrinas naturales, es conveniente cultivar flores de pelitre. Cada vez más pelitre, ya que hay cada vez más agricultura ecológica. ¿Sabes si el cultivo de esas flores de pelitre se hace en cultivo ecológico?”
Mi respuesta fue “No me atrevo a pensar que los campos de pelitre destinados a la fabricación de pesticidas ecológicos, puedan ser cultivados con pesticidas sintéticos. Pero, ¿hay un control? No lo sé”.


Pero Wackes Seppi, conocido de los círculos agrícolas francófonos por su blog (http://seppi.over-blog.com/) muy abastecido y crítico, me pasa un vínculo en francés (https://erwanseznec.wordpress.com/2016/10/12/comment-le-bio-externalise-les-pesticides-conventionnels-chez-les-pauvres-121016/), acompañado del comentario “¡¡Te vas a caer de culo!!”

¡¡Y me caí de culo!!

Erwan Seznec es un periodista independiente francés, conocido por sus tomas de posición críticas, yendo a menudo en contra de la “bienpensancia” social y del políticamente correcto.
En el mes de octubre de 2016, publicaba en su blog el siguiente artículo, que traduzco en su integralidad, como siempre.


“Como la agricultura ecológica externaliza los pesticidas convencionales en los países pobres – 10/10/16

La marea de artículos anunciando la desaparición de los pesticidas en los jardines privados para el 2019 ha, de manera muy oportuna, cubierto dos escollos conceptuales un poco molestos. El primero, explicado en la encuesta sobre los pesticidas ecológicos publicada en Que Choisir [una revista y asociación francesa de defensa del consumidor], es que los pesticidas ecológicos que quedaran autorizados, no son especialmente exentos de inconvenientes. Por otra parte, los pesticidas ecológicos no eliminan el uso de los pesticidas convencionales. En el caso de las piretrinas, lo externalizan en África oriental y en Papuasia Nueva-Guinea.

Las piretrinas son insecticidas producidos a partir de flores de pelitre de Dalmacia y de crisantemos. Se encuentran en decenas de preparados autorizados en agricultura ecológica.

Las flores en cuestión, por supuesto tienen que ser cultivadas en alguna parte. En este caso, es en Tanzania (60% de la producción mundial), en Papuasia Nueva-Guinea y en Kenia. Aprendemos en el documento keniata que hacen falta 52.000 plantas para obtener 25 kg de polvo. Aquí descubrimos que el pelitre, sin sorpresa, soporta ataques de plagas y de hongos.

Y en este estudio australiano muy detallado (1), el lector perspicaz encuentra confirmación de lo que el sentido común le sugería de antemano. Para tratar esos cultivos no-alimenticios, los Tanzanianos y los Neo-Guineanos no tienen ningún motivo para emplear pesticidas ecológicos, más caros. Emplean productos convencionales.


“En los cultivos de pelitre en África oriental y en Papuasia Nueva Guinea”, escriben los investigadores australianos y americanos, “los fungicidas efectivos contra el ascoquitosis del crisantemo (ray blight) incluyen el etileno-bis-ditiocarbamato, el captan, el benomilo, el clortalonil y la dicloronaftoquinona”. Por otra parte, “un abanico de otros productos que pertenecen al grupo de los inhibidores de la demetilación, incluyendo el difenoconazol, han probado su eficacia”, a la condición de proceder a “varias aplicaciones de esos fungicidas”.

El difenoconazol representa todo lo que prohíbe la agricultura ecológica: tóxico para los mamíferos, para los medios acuáticos, y persistente con una semivida de 1600 días en determinadas condiciones. Es en la página 5 del estudio (1).

En los dos años que han seguido los ensayos de eficacia, se alegran los científicos, “90% de los productores de pelitre de Tanzania” han adoptado el programa fungicida. Los autores australianos son de la Universidad de Tasmania, donde también se cultiva el pelitre. Se puede pensar que tienen buenas informaciones sobre África. MGK, el líder australiano del sector, tiene explotaciones en Tanzania.

En 2010, investigadores alemanes habían notado la paradoja. Kenia produce flores secas de pelitre, pero “95% de las piretrinas brutas se exporta hacia países desarrollados más preocupados por el medio ambiente, donde se vende a precio Premium, dejando Kenia importar pesticidas sintéticos más baratos.” (2)

El caso de Kenia deja pensar que el cultivo del pelitre no es sencillo. De 70% del mercado mundial a principios de los años 2000, su producción ha caído a menos del 5% diez años más tarde, por culpa de irregularidades de rendimientos. La agricultura es un trabajo apasionante pero difícil.

Erwan Seznec

(1)  Diseases of Pyrethrum in Tasmania: Challenges and Prospects for Management. http://apsjournals.apsnet.org/doi/pdf/10.1094/PDIS-92-9-1260

(2)  « Incidentally, Kenya is the leading producer of a natural pesticide, pyrethrin, which is a broad-spectrum insecticide made from dried flowers of pyrethrum (Chrysanthemum cinerariaefolium). However, 95% of the crude pyrethrin is exported to more environmentally conscious developed countries, where it earns a premium price, leaving Kenya to import the cheaper toxic synthetic pesticides ».  Potential environmental impacts of pesticides use in the vegetable sub-sector in Kenya. »




Quiero añadir, ya que me parece importante, que el documento australiano explica también, en su página 2, que para un cultivo de pelitre rentable, el uso de herbicidas es necesario, así como el riego intensivo por aspersión acompañado de uso de fertilizantes. Y por fin aprendemos que la cosecha de las flores es mecánica.
Todos esos criterios son a priori contrarios a la filosofía de la agricultura ecológica.


Mi sorpresa fue tal que decidí buscar un poco más. Y encontré un documento de Kenia, de HighChem Agriculture, una empresa de asesoramiento y de acompañamiento de productores de pelitre, que también vende las semillas y las producciones conseguidas. Este documento explica las grandes etapas del cultivo (http://www.highchemagriculture.co.ke/en/pyrethrum-farming.php) y ahí descubrimos que el control de plagas se hace en base a 3 insecticidas de síntesis, carbaril (un carbamato prohibido en Europa desde 2006), dioxathion (un organofosforado prohibido en Europa desde 2002) y, ¡vaya sorpresa! Alfacipermetrina, un piretroide de síntesis.
¿Y eso para producir una piretrina natural, autorizada en agricultura ecológica?

Es lo que hay…
¿Qué podemos pensar?
Lo que ya he dicho en varias ocasiones: lo ecológico as primero un mercado atractivo, en el que todo se admite, especialmente engañar al consumidor, pero también al agricultor (que, en este caso, compra piretrinas naturales con toda su buena fe, sin saber que está siendo engañado).
Este mercado está desarrollado principalmente en los países los más ricos (especialmente en Europa), en los cuales esta de moda, incluso demuestra cierto nivel social consumir productos ecológicos. ¡Es mejor para el planeta!
Si, excepto que, por una parte lo ecológico tiene muchos lados oscuros que se ocultan sistemáticamente, y por otra parte producir ecológico en Europa es mucho más fácil ¡si los aspectos más negativos quedan deslocalizados al otro extremo del planeta!

Una vez más estamos en el marketing, en la comunicación.
Se silencian todos los lados que no venden, para no ahuyentar el consumidor. Es el mismo problema con los OGM. Casi no se producen en Europa, pero se importan por barcos enteros, producidos en otras partes del mundo.

Aquí es lo mismo, al revés de lo creía yo, ingenuo y cándido que soy, los pesticidas ecológicos no se producen según los criterios ineludibles de la agricultura ecológica.

¡¡¡Me parece totalmente increíble!!!

Lo que no quita nada al mérito de los agricultores que producen en ecológico, sea por elección filosófica o económica. Pero deben hacerlo con un número limitado de alternativas frente a los problemas fitosanitarios que tendrán que resolver de todas maneras, y que les obligan a trabajar de manera extremadamente precisa ya que tienen un muy escaso margen de error.

Pero tan solo demuestra que a fin de cuenta la producción ecológica es una gran estafa, que sirve para que algunos se hagan ricos a costa de los agricultores y de los consumidores.

Ya lo he dicho, lo repito una vez más, y no será la última, el porvenir no es a la agricultura ecológica, es a la Producción Integrada (https://culturagriculture.blogspot.com.es/2014/11/32-metodos-de-produccion-4-produccion.html), o más recientemente la agroecología. Total, el empleo de pesticidas es imprescindible para una agricultura sostenible, y para una producción de alimentos más justa y más ecológica.

¿Serán nuestros políticos  lo suficientemente inteligentes, bien asesorados, íntegros y valientes para saber decir a los lobbies ecologistas, al igual que a los lobbies industriales, que su sitio no se encuentra en el debate político?